Un hallazgo alarmante encendió las alertas en Santa Fe: tras descubrir un arsenal de guerra enterrado en la localidad de Roldán, la Justicia y el Gobierno provincial investigan un posible plan para atentar contra el gobernador Maximiliano Pullaro.
La principal hipótesis oficial sostiene que las armas, encontradas en una casa quinta a unos 25 kilómetros de Rosario, estarían vinculadas a una organización criminal y podrían haber sido destinadas a ejecutar un ataque contra el mandatario.
El ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, fue contundente al referirse a la investigación:
“Se estaba armando, o por lo menos había intenciones serias de realizar algún tipo de atentado contra la persona del Gobernador”, afirmó.
Según explicó, la hipótesis se consolidó a partir de informes de inteligencia cruzados con evidencia concreta, principalmente el hallazgo de armas de alto calibre.
En el operativo realizado en Roldán, se encontraron cuatro fusiles de asalto enterrados, entre ellos modelos Colt AR-15 calibre 5.56 mm y armas de características similares al AK-47, además de municiones.
El armamento estaba oculto en tambores plásticos cubiertos con cemento, en un predio que habría funcionado como depósito clandestino.
De acuerdo a fuentes oficiales, se trata de armas con capacidad para perforar vehículos blindados, lo que elevó significativamente el nivel de preocupación.
La investigación apunta a la banda criminal “Los Menores”, una organización en crecimiento en la zona de Rosario, vinculada a disputas territoriales y actividades del narcotráfico.
Entre los nombres mencionados aparece Lisandro “Limón” Contreras, sindicado como uno de los líderes del grupo y actualmente detenido bajo régimen de alto perfil.
Según las autoridades, el posible atentado estaría relacionado con las políticas de seguridad impulsadas por la gestión de Maximiliano Pullaro, especialmente:
En ese contexto, Cococcioni señaló: “Mientras Pullaro sea gobernador, la situación de estas organizaciones no va a mejorar y lo saben”.
Frente al riesgo detectado, el Gobierno provincial dispuso un refuerzo inmediato de la seguridad del mandatario y su entorno.
Las medidas incluyen:
El propio ministro reconoció la tensión que genera este escenario: “Es una limitación fuerte, incluso en el contacto con la gente, que es central para cualquier funcionario”.
Si bien desde el Gobierno aseguran que las organizaciones criminales están “contenidas pero no desmanteladas”, advierten que el equilibrio es frágil.
“Hay gente esperando cualquier mínimo descuido para volver a actuar”, sostuvo Cococcioni.
El hallazgo del arsenal y la confirmación de la hipótesis de atentado colocan a Santa Fe en un estado de alerta reforzada, en medio de la lucha contra el crimen organizado. (www.REALPOLITIK.com.ar)