Las elecciones parlamentarias de Hungría de 2026 se celebrarán el domingo 12 de abril de 2026. El resultado no sólo definirá el rumbo político de Hungría, sino que puede marcar un punto de inflexión en el equilibrio de poder dentro de la Unión Europea.
Se trata de la primera elección en la que el actual primer ministro, Viktor Orbán, de 62 años, podría perder el liderazgo luego de 16 años en el poder. Fidesz-Unión Cívica Húngara, el partido nacionalista conservador del que es fundador, ha ganado en forma contundente las últimas cuatro elecciones y gobierna con mayorías holgadas desde el año 2010.

Sin embargo, escándalos de corrupción, el estancamiento económico y el desgaste del gobierno han bajado la popularidad de Orbán, al que la mayoría de las encuestas relegan al segundo lugar en las preferencias.
El candidato que podría derrotar a Orbán es Péter Magyar, de 45 años, también conservador, al frente de Tisza-Partido Respeto y Libertad, partido que fundó en 2024. Se trata de un exaliado del primer ministro, que se ha convertido en uno de sus mayores críticos. Apuesta a reforzar los lazos con la Unión Europea, con la que Orbán es crítico, y a alejarse de Rusia, de la que Orban es un fuerte aliado. Pese a no representar un cambio radical, se presenta como la renovación que atrae los votos de los más jóvenes, sobre todo en las grandes ciudades.
Pero las elecciones se definen lejos de Budapest, la capital, que concentra casi 2 millones de habitantes. El sistema electoral -reformado por Orbán- otorga gran peso a las zonas rurales, y es en los pequeños pueblos de menos de 5 mil habitantes donde el partido gobernante Fidesz tiene su mayor caudal de votos.
El sistema electoral es clave: en la elección se eligen los 199 miembros de la Asamblea Nacional, que a su vez designará al nuevo primer ministro para el período 2026 - 2030. 93 diputados se eligen a nivel nacional y los otros 106 escaños se eligen en circunscripciones locales. Se puede obtener la mayoría de los votos y no tener la mayoría en el parlamento.
El tercer partido que tiene posibilidad de ingresar al parlamento es Movimiento Nuestra Patria (Mi Hazank), y basa su campaña en una plataforma antieuropea, antimigración y antivacunas.
Con este panorama, el resultado del domingo está completamente abierto, y es seguido con atención no solo en Hungría, sino en Bruselas, Moscú o Pekín. (www.REALPOLITIK.com.ar)