La bióloga Marcela Sangorrin dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) y expuso los resultados de distintos estudios realizados sobre vacunas contra el COVID-19, en los que asegura haber identificado la presencia de micropartículas con características similares al grafeno, además de la detección de metales pesados y otros compuestos.
"Mostré los resultados de tres análisis que habíamos hecho sobre vacunas COVID de diferentes lotes y, además, presentamos nuestra estadística de daños y efectos adversos", explicó Sangorrin. La científica detalló que los estudios comenzaron con pocos lotes que les enviaban médicos y enfermeros, y que fueron analizados en un laboratorio equipado con un microscopio de fluorescencia.
"Detectamos micropartículas que tenían la misma fluorescencia que el grafeno. Teníamos un estándar de laboratorio de grafeno y comparábamos; las partículas en las vacunas AstraZeneca, Moderna y Pfizer florecían como el grafeno", agregó. Sangorrin también describió las propiedades del grafeno, destacando su resistencia, conductividad y versatilidad en aplicaciones médicas y tecnológicas, aunque aclaró que su uso en humanos aún se encuentra en fase experimental.
Sobre la nanotecnología y los elementos detectados, indicó: "Encontramos metales pesados, lantánidos y moléculas de grafeno. Todo esto apunta a aplicaciones de neuromodulación y transhumanismo". Además, enfatizó la dimensión ética y científica de sus hallazgos: "Lo que quisimos fue comprobar si teorías consideradas conspiranoicas eran verdaderas. Y lo encontramos. Hay datos científicos que avalan lo que está en las patentes y lo que se predice".
Sangorrin también criticó la falta de transparencia en los ensayos y la coacción percibida: "Se dijo que era obligatoria y segura cuando no estaba aprobada. Fue un ensayo clínico experimental sin consentimiento informado".
Finalmente, la bióloga reflexionó sobre las implicancias humanas y sociales: "Estamos poniendo algo exógeno en el cuerpo humano que podría afectar la voluntad o el libre albedrío. Esto plantea preguntas sobre hasta dónde queremos intervenir en nuestra propia biología y con qué criterios". (www.REALPOLITIK.com.ar)