Sábado 11 de abril de 2026

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Un físico contra el sistema: "Se prioriza el negocio antes que la salud"

11/04/26 | El físico Andrés Ozols cuestionó la falta de evaluación sanitaria de nuevas tecnologías y criticó al sistema científico argentino.


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Por:
Pablo Lenz

El doctor de física Andrés Ozols conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su extensa trayectoria en áreas como energía nuclear, superconductores, tecnología aplicada y biomédica, y lanzó duras críticas contra el sistema científico, académico y empresarial argentino, al que acusó de desestimar desarrollos locales y no evaluar el impacto de las nuevas tecnologías en la salud.

Con más de cuatro décadas de docencia en mecánica cuántica y experiencia en instituciones nacionales e internacionales, Ozols remarcó su perfil orientado a la aplicación práctica del conocimiento. “Si no hago un trabajo que tenga una aplicación concreta, no me interesa”, sostuvo, al repasar sus investigaciones en energía alternativa, sensores satelitales, superconductividad y desarrollos para la defensa.

A lo largo de su carrera, participó en proyectos vinculados a reactores nucleares, sistemas de refrigeración, tecnología aeroespacial y materiales para la industria militar, además de integrar equipos en Europa y Estados Unidos. Sin embargo, aseguró que muchos de sus aportes fueron ignorados en el país. “Mostraba evidencia y no prestaban atención. Había una falta total de comprensión sobre la importancia de lo que se estaba desarrollando”, afirmó.

Críticas al sistema científico y empresarial

Ozols fue especialmente crítico con el funcionamiento del entramado científico y productivo argentino. Según planteó, existe una “disociación cognitiva” entre investigadores, empresarios y organismos públicos que impide aprovechar innovaciones locales. “Ofrecía soluciones concretas, pero el sistema reacciona expulsando al que produce. No entiendo la lógica del empresario argentino”, señaló.

En el campo biomédico, donde trabajó durante décadas en el desarrollo de tecnologías para regeneración ósea y tratamiento de patologías complejas, denunció además la existencia de intereses económicos que obstaculizan la adopción de soluciones más accesibles. “El paciente termina pagando costos altísimos cuando hay tecnología nacional capaz de reemplazar importaciones”, advirtió.

El físico también apuntó contra lo que definió como “ego profesional” dentro del ámbito médico y académico, que, según su visión, dificulta la incorporación de avances interdisciplinarios. “Cuando resolvés un problema, en lugar de reconocimiento aparece rechazo”, lamentó.

Falta de control sobre el impacto en la salud

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la ausencia de evaluación integral sobre los efectos de nuevas tecnologías en la salud humana. Ozols cuestionó que ni universidades ni organismos estatales asuman esa responsabilidad. “Cuando propuse debatir el impacto de la radiación en la salud, me dijeron que no era incumbencia de nadie. Entonces, ¿de quién es?”, planteó.

En ese sentido, criticó la falta de actualización normativa y el rol de los entes reguladores. Señaló que la legislación vigente sobre radiaciones no ionizantes data de 1996 y que no se revisa adecuadamente el impacto de tecnologías emergentes como las comunicaciones de última generación. “Se evalúa el negocio, pero no los efectos secundarios sobre las personas”, advirtió.

Asimismo, propuso la creación de un organismo con capacidad técnica y poder de control que evalúe integralmente las tecnologías, similar a los sistemas de regulación médica, pero extendido a otros desarrollos tecnológicos.

Conflictos institucionales y costos personales 

Ozols también relató conflictos dentro del ámbito académico, donde aseguró haber sufrido hostigamiento tras denunciar irregularidades y defender a colegas. Según indicó, estas situaciones derivaron en su alejamiento de instituciones públicas. “Pagué caro cada crítica. Hay una violencia institucional que termina expulsando a quienes cuestionan”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que el sistema tiende a bloquear las voces disidentes en lugar de fomentar el debate. “Es ridículo: uno ofrece soluciones y en lugar de aprovecharlas, lo marginan”, expresó.

Finalmente, el físico reflexionó sobre su recorrido y destacó la importancia de la apertura intelectual. “Después de todo lo que estudié, llego a la conclusión de que no sé nada. Y eso es lo mejor que te puede pasar, porque te permite seguir aprendiendo”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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