El secretario político de Eduardo Duhalde, Omar Saúl Gadea, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la actualidad política del país, reivindicó la figura del expresidente y cuestionó con dureza el presente de la dirigencia argentina, al tiempo que advirtió sobre un problema estructural de corrupción y deterioro de valores en la vida pública.
“Duhalde fue siempre un piloto de tormenta, una persona pacífica, pensante y que trabajó honestamente. Podemos tener diferencias políticas, pero no tiene denuncias penales, y eso hoy no es menor”, sostuvo Gadea, quien además destacó que durante su gestión existía una convivencia institucional más sólida con la oposición.
En ese sentido, remarcó que en la actualidad “se perdió la gobernabilidad basada en el control cruzado”, y criticó la lógica de confrontación permanente: “Hoy un partido está en el oficialismo y el otro tira piedras desde enfrente. En el medio, el que sufre es el pueblo”.
De cara al futuro, señaló que Duhalde recorrerá la provincia de Buenos Aires con una premisa clara: “Tiene que haber un gobernador que conozca realmente la provincia, sus regiones y sus problemas estructurales”. Además, planteó la necesidad de reformas profundas, como una reorganización territorial y el impulso de corredores productivos.
Sobre el elegido para ejercer ese rol, deslizó: "A Duhalde le interesa que sea un intendente de la provincia de Buenos Aires, que conozca la provincia. No lo dice, pero supongo que él lo debe tener. Todos pueden ser posibles, pero yo también lo miro a Julio Alak, una persona también con mucha experiencia en la Justicia, que está haciendo una gestión importante en la municipalidad de La Plata".
Gadea fue especialmente crítico con la calidad de los dirigentes actuales y apuntó contra la falta de formación. “Hoy asume gente sin preparación. El primer acto de corrupción es aceptar un cargo para el que no estás capacitado”, afirmó, y agregó que muchos concejales e intendentes “no tienen idea de lo que hacen”.
En esa línea, sostuvo que existe una crisis de representación política: “Cualquiera ocupa un cargo, pero ejercerlo es otra cosa. Hoy hay inmoralidad, deshonestidad y una degradación muy fuerte de la política”.
También cuestionó el funcionamiento de los municipios del interior bonaerense, al señalar que dependen en exceso del empleo público y carecen de una matriz productiva sólida. “Si no hay producción, lo único que queda es aumentar impuestos y seguir presionando a la gente”, advirtió.
El dirigente fue contundente al referirse a la corrupción: “Hay un problema grave en todos lados. La sociedad se queja, pero después vota a los mismos”. En ese marco, reivindicó su propia trayectoria de denuncias y sostuvo que muchas veces quienes señalan irregularidades quedan aislados.
Asimismo, describió un escenario complejo para el ciudadano común: dificultades para acceder a la Justicia, costos elevados en salud y una fuerte dependencia de estructuras locales. “Si no tenés plata, estás complicado. Hoy el dinero puede con todo”, resumió.
Por otra parte, defendió el accionar de Duhalde frente a casos sensibles de su gestión y aseguró que “fueron investigados, hubo detenidos y condenas”, rechazando las acusaciones en su contra como “difamaciones”.
Gadea también cuestionó a distintos referentes del peronismo y a sectores que hoy integran otros espacios políticos, a los que calificó de “acomodaticios”. Además, apuntó contra la conformación de nuevas fuerzas: “Son amontonamientos sin coherencia interna, que después terminan en internas feroces”.
Finalmente, insistió en que la Argentina atraviesa una crisis moral profunda: “Hoy se monetiza todo. Si no tenés plata, no tenés salud, seguridad ni educación. Pero la vida no es solo dinero, también son valores”.
En ese marco, llamó a recuperar la experiencia de dirigentes mayores y a generar espacios de diálogo intergeneracional: “Hay que valorar a los que ya pasaron por la gestión. Los jóvenes pueden ejecutar, pero alguien tiene que pensar”.
Por último, subrayó la importancia del diálogo político en un contexto de alta fragmentación: “Más allá de las diferencias, los dirigentes tienen que hablar. La provincia y el país lo necesitan”. (www.REALPOLITIK.com.ar)