Las tierras que hoy conforman el partido de Chivilcoy originariamente dependieron de la llamada “Guardia de Lujan”, desde el siglo XVII. Pero tras la independencia, el número de colonos y vecinos aumento en la región, atraídos por las oportunidades de trabajo y la fértil tierra.
Tal empuje estimuló a los vecinos a bregar por su autonomía, conseguida el 28 de diciembre de 1845, por iniciativa de Juan Manuel de Rosas a la sazón gobernador provincial. Pero la inestabilidad política de los años subsiguientes impidió que el nuevo partido se consolidase hasta la fundación definitiva el 22 de octubre de 1854 del pueblo de Chivilcoy, llamado a ser la cabecera de partido. Los vecinos habían deliberado pro semanas cual sería el mejor sitial, y finalmente se debe al vecino Valentín Fernández Coria, la elección definitiva del centro fundacional.
Por aquel entonces Domingo Faustino Sarmiento, ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, se interesó mucho por los primeros pasos de la nueva población. Tenía buenas relaciones en la zona, desde los días del Ejército Grande de Justo Joséde Urquiza, que el 3 de febrero de 1852 derrotó a Juan Manuel de Rosas en Casero, ya que muchos habitantes de la zona habían respaldado al mismo.
El sanjuanino pretendía convertir a Chivilcoy en una moderna colonia agraria, que sirviera de paradigma para futuros pueblos. Imaginaba una pujante sociedad de pequeños propietarios, bien instruidos y laboriosos, libres de la voracidad de grandes estancieros y caudillos políticos. Junto a Manuel Villarino, Sarmiento promovió la traza definitiva del pueblo. Pero si bien Chivilcoy prosperó en los años siguientes, Sarmiento no pudo extender su modelo a todo el país por las resistencias de los políticos y estancieros locales, y por la falta de inmigrantes colonos suficientes.
El nombre Chivilcoy se cree que es de origen mapuche (también llamado «araucano»):
(El agregado de la "y" final podría haber sido hecho por la gente o por algún geógrafo ―sea por ignorancia/desconocimiento, o por suavizar el có final-).
Para 1859, contaba el pueblo 6500 moradores permanentes y exhibía intensa vida comercial, que se consolidara más con el arribo del ferrocarril el 11 de septiembre de 1866, cuando se inaugura la Estación Chivilcoy Norte. Con la llegada del nuevo siglo, crecería aún más con nuevas obras como la nueva estación de tren al sur de la ciudad,el cementerio municipal y el Palacio Municipal, entre otras obras. Se construyen escuelas y en 1929 se inaugura una usina eléctrica.
Para 1950 se entuba la llamada Cañada de Montenegro, poniendo fin a las inundaciones periódicas que afectaban el casco urbano. Pese a los agitados avatares de la historia argentina reciente, el municipio de Chivilcoy vivirá épocas de crecimiento materializados por la modernización de las infraestructuras y el auge de la obra pública, hasta que, a fines del siglo XX, se ve envuelto en una grave crisis económica, de la que lucha por recuperarse con tesón su gente.
Nada menos se espera de un pueblo de pioneros e inmigrantes que fue seña de modernidad y afán de progreso en las pampas primitivas. Y un faro de nueva vida para generaciones que seguirá alumbrando sin duda a futuro. (www.REALPOLITIK.com.ar)