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4 de diciembre de 2018 | Provincia

Se acumulan los reclamos

GDEBA y SIGAF, dos sistemas obsoletos que tienen en vilo a la provincia

Ausente de respuestas, la subsecretaría para la Modernización del Estado no logra resolver los inconvenientes que, una y otra vez, le plantean los nuevos programas. La celeridad y la simplificación como materias pendientes.

La subsecretaría para la Modernización del Estado tiene a su cargo la planificación, el desarrollo y la supervisión del plan maestro cuyo objetivo es el de incorporar Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) a la gestión pública para simplificar los procesos de la administración bonaerense.

En efecto, de acuerdo al pomposamente llamado “Nuevo Plan Estratégico de Modernización de la Administración”, el objetivo permanente será el de la “supresión y simplificación” de trámites, gestiones y documentación, en atención a los principios de celeridad y economía.

Con estos objetivos en mente, recalaron en la administración bonaerense dos sistemas de administración importados de Capital Federal. El de Gestión Documental Electrónica Buenos Aires (GDEBA) y el Sistema Integrado de Gestión y Administración Financiera (SIGAF). Ajenos a la misión que les fue asignada, ambos sistemas parecen nadar en un vasto mar de desconciertos, incertidumbre, errores y más burocracia.

Con respecto al GDEBA, a pesar de buscar promover políticas públicas que impulsen gestiones de calidad, el sistema continúa teniendo fallas mayúsculas, que lo hacen extremadamente tedioso para los trabajadores que lo utilizan. Trámites repetidos, datos que deben llenarse hasta 30 veces en menos de dos minutos, subsidios repetidos, oficios que aparecen en simultáneo en diversas carpetas, reintegros que se multiplican en la misma subsecretaría, etc. Para un trámite tan sencillo como retirar un expediente de guarda o de archivo, el sistema obliga a confeccionar una nota, enviarla a un personal contratado de la mesa de ayuda y esperar días a que éste lleve adelante el pedido.

El SIGAF no se queda atrás. Su sola implementación fue una verdadera tortura adentro y afuera de la administración provincial. El sistema, que buscaba informatizar todos los procedimientos administrativos incluyendo los expedientes de los proveedores del Estado, se impuso de un día para el otro sin tener en cuenta cuestiones elementales como, por ejemplo, que muchos hospitales ni siquiera tenían un scanner donde copiar y enviar los archivos.

Cuando finalmente se logró salir adelante, el sistema tuvo su pequeña primavera de dos o tres meses y volvió a romperse. Los trabajadores de decenas de dependencias bonaerenses deben reiniciar una y otra vez el sitio, que sólo responde con la palabra “Error”. Muchos optan por irse a sus casas a intentar hacerlo funcionar desde sus computadoras personales. Ante los reclamos, el sector de Sistemas responde siempre del mismo modo: “Capaz que después del mediodía arranca”. Resulta particularmente preocupante que el sistema se tilde, dado que las claves se modifican cada dos minutos, lo que implica que la información debe ser volcada en forma dinámica o, simplemente, empezar todo de nuevo.

Aunque resulte insólito, la oficina de Modernización bonaerense pareciera presa de la misma burocracia de siempre. Cuando son consultados sobre los retrasos en los sistemas, admiten que cuando el SIGAF es utilizado por Contabilidad o Tesorería hay que esperar a que dejen de utilizarlo para que funcione en el resto de las dependencias bonaerenses.

Lejos de dinamizar procedimientos y modernizar a la administración pública, la subsecretaría de Modernización del Estado pareciera naufragar en mayores complicaciones y trámites burocráticos, complejizando el trabajo diario y provocando el ingreso indiscriminado de numerosos contratos de “locación de servicios”, que en su mayoría carecen de certezas acerca del futuro cercano de sus empleos. (www.REALPOLITIK.com.ar)


ETIQUETAS DE ESTA NOTA

SIGAF, Modernización, Federico Salvai, GDEBA

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