Martes 20.08.2019 | Whatsapp: (221) 5710138
10 de junio de 2019 | Nacionales

Red de corrupción

SEDRONAR: Se reactiva la investigación en torno a la injerencia de la fundación Convivir

Tal y como lo reflejamos en diversos artículos, la presencia de miembros de esta organización en altos cargos de la estructura de la secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas siempre fue motivo de sospechas, denuncias, e incluso pedido de informes por parte de diputados.

A fines del mes pasado, la Oficina Anticorrupción decidió desempolvar las actuaciones que había iniciado a mediados del 2016, y solicitó al titular la SEDRONAR, Roberto Moro, que amplíe sus explicaciones sobre el grado de vinculación y de influencia que algunos funcionarios del organismo mantienen con Convivir. 

En la nota NO-2019-50064742-APN-SSIYT#OA, firmada por la directora nacional de Ética Pública, Laura Geler, se hace referencia directa a Ramón Francisco Vásquez (ex subsecretario de Coordinación Administrativa), Roberto Oscar Canay (subsecretario de Estrategias de Prevención y Tratamiento), Fernando Enrique Trabucco (director nacional de Capacitación) y Florencia Tufró (directora nacional de Abordaje Territorial) y se solicita saber si durante el lapso de sus funciones “tramitaron asuntos relacionados con la fundación Convivir y/o RAISSS (Red Americana de Organizaciones que Intervienen en Situaciones de Sufrimiento Social)”. También si los citados agentes intervinieron o se excusaron de mediar en dichos trámites, y si existen convenios firmados con ambas instituciones y su vigencia.


Lanzamiento RAISSS 2012.

Se ha escrito mucho sobre Convivir y su modus operandi. La presidente es María de las Mercedes Aranguren de Vásquez, esposa del recientemente eyectado Ramón Vázquez. La directora ejecutiva es Carina Ghezzi, esposa del mencionado Trabucco. Durante muchos años (¿y aún hoy?) Tufró es capacitadora en temas de abordaje comunitario de la fundación. Pero el vínculo más fuerte entre Convivir y la SEDRONAR se sostiene a través de Roberto Canay, socio de Aranguren en el desarrollo de diversos proyectos desde hace más de quince años. Mariana Maiztegui, esposa del funcionario, y que casualmente integra el consejo directivo de fundación Convivir, sería la pantalla que utilizaría Aranguren para abonar los honorarios ya desde la época en que Canay era funcionario en el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Quienes conocen al dúo Canay - Aranguren aseguran que el objetivo de imponerle al pampeano Roberto Moro la designación de miembros de la fundación en dos de las tres subsecretarías del organismo antidrogas de la nación, y en algunas direcciones clave, era capitalizar los convenios con universidades, la cooperación internacional y el financiamiento de proyectos vía la CICAD - OEA, la ONU y la OPS - OMS, entre otros ámbitos, para diversificar sus ingresos. También veían en el relacionamiento con la embajada de los Estados Unidos de Norteamérica un interesante espacio para posicionarse. Prueba de ello fue una recorrida de funcionarios de la SEDRONAR por la villa 21-24 (Barracas), junto al responsable del área Narcóticos del Departamento de Estado norteamericano, William Brownfield, y el embajador estadounidense en Argentina, Noah Mamet, de la cual también participó Mercedes Aranguren.

El verdadero caballo de Troya que ambos maquinaron para “hacer caja” mediante asesorías era a través del desembarco y expansión de la RAISSS, cuyo capítulo argentino está a cargo justamente de Convivir. La RAISSS es una red de organizaciones no gubernamentales con fuerte eje en la reducción de daños y, en varios países, con activa militancia por la despenalización de las drogas. El primer intento de Canay por empezar a desviar fondos se remonta a febrero del 2016, cuando en el marco de los preparativos para una reunión de la UNASUR en Montevideo, a realizarse el 18 y 19 de ese mes, intentó colar el proyecto “Perspectivas comunitarias en las políticas de drogas. El tratamiento comunitario y la inclusión social como estrategia frente a los usos problemáticos de drogas, en los estados miembros de UNASUR”.

El monto total solicitado por la SEDRONAR, entidad que iba a ejecutar los fondos en caso de aprobarse el proyecto, era de 240 mil dólares (en conceptos tan ambiguos como asesorías, simposios y publicaciones). Finalmente, fue rechazado categóricamente por las delegaciones de Venezuela y Colombia, por estar justamente fuera de agenda y por la sospecha de que había nacido como presión de ciertas ONG. Estaban en lo cierto: según copia de correos electrónicos a los que tuvo acceso REALPOLITIK, el origen de la iniciativa habría provenido de la presidente de Convivir y titular de la RAISSS Argentina, Mercedes Aranguren.

En aquella instancia, y lejos de excusarse de mediar en dicho trámite, el subsecretario Canay participó activamente en el armado del proyecto y en habilitar los canales necesarios con el área de Cooperación Internacional de la SEDRONAR para pulir aspectos técnicos formales.  En esta trama de complicidades y entuertos, la contraparte uruguaya en todo ese intercambio de correos, María Esperanza Hernández, también cumplía el mismo doble juego en tanto funcionaria de la junta nacional de Drogas como referente de la RAISSS Uruguay.

No obstante, este percance no frenó la expansión en todo el país del modelo de Tratamiento con Base Comunitaria que promueve la RAISSS. Apalancado por la SEDRONAR, y con la capacitación de equipos a cargo de Diego Ruiz (asesor de la dirección nacional de Prevención y referente de la RAISSS Argentina) hoy existen más de diez experiencias piloto en diversas provincias, e innumerables otros “asuntos” e instancias de coincidencia como las que la directora nacional de Ética Pública, Laura Geler, desea profundizar. Astutamente, el proyecto “Redes en la Comunidad para la Integración Social” – Formación en el Modelo de Tratamiento con Base Comunitaria con Acompañamiento Territorial es canalizado a través del ministerio de Desarrollo Social y Salud de la Nación.

Volviendo a temas más actuales, en febrero de este año el titular de la SEDRONAR decidió, con el aval de la ministra Carolina Stanley, expulsar al subsecretario Ramón Vásquez (esposo de Aranguren) para quebrar el tándem de poder paralelo que lo estaba erosionando y así tomar las riendas de la secretaría. Lejos de constituir una demostración de fuerza, el movimiento de piezas dejó expuesta ante la iglesia católica (la otra institución que controla la caja del organismo y que apadrina al pampeano vía Mario Poli) la debilidad de Moro y su total impericia para la toma de decisiones.

También le permitió a la actual subsecretaria de Abordaje Integral, Lidia Saya (cercana a Gabriela Michetti y de fluido vínculo con Laura Alonso, responsable de la Oficina Anticorrupción), moverse con celeridad, ubicar en ese estratégico cargo vacante a su amiga Silvana Cid, y quizás empezar a bosquejar el eterno anhelo de quedarse con todo. (www.REALPOLITIK.com.ar)

¿Qué te parece esta nota?

VER COMENTARIOS

Comentá esta nota

Los comentarios publicados a continuación son entera responsabilidad del visitante. Por lo cual, vale aclarar, reflejan exclusivamente la opinión del lector, y no necesariamente la de REALPOLITIK.
Loading...
Su comentario fue enviado correctamente.
Su comentario NO fue enviado. Intente nuevamente.