Viernes 18.10.2019 | Whatsapp: (221) 5710138
9 de agosto de 2019 | Internacionales

Entrevista REALPOLITIK.TEL

Carmen Podgorean: “A los estudiantes del ISEN les recomiendo que antes de viajar aprendan a bailar tango”

La embajadora de Rumania en Argentina, Carmen Podgorean, dialogó con REALPOLITIK TELEVISIÒN (www.realpolitik.tel) sobre el funcionamiento de la embajada, el rol del país en la presidencia rotativa del Consejo de la Unión Europea, los secretos detrás del castillo de Drácula y la composición político-social de su país.

HORACIO DELGUY

por:
Rosario Castagnet

La embajadora de Rumania en Argentina, Carmen Podgorean, dialogó con REALPOLITIK TELEVISIÒN (www.realpolitik.tel) sobre el funcionamiento de la embajada, el rol del país en la presidencia rotativa del Consejo de la Unión Europea, los secretos detrás del castillo de Drácula y la composición político-social de su país. “Para Rumania fue muy importante promocionar el principio de la cohesión, siendo de los países que manifestó su intención de integrarse en la Unión Europea tras la caída del muro de Berlín”, aseguró.

A continuación, lo más destacado de la entrevista.

RP.- El lugar que están ocupando en la Unión Europea, ¿los posiciona de manera diferente?

Este semestre tenemos el orgullo de tener la presidencia rotativa semestral del Consejo de la Unión Europea, que es una enorme responsabilidad y una oportunidad de mostrar los valores a los cuales nos comprometimos. La presidencia rotativa es un papel muy desafiante por el trabajo que tiene. La Unión Europea es una organización muy integrada, hay cosas definidas en común que no se deciden más, como políticas comerciales principalmente.

Incluso así, el papel de la presidencia se refleja en el trabajo de la unión por las prioridades que se dan. Para Rumania fue muy importante promocionar el principio de la cohesión, siendo de los países que manifestó su intención de integrarse en la Unión Europea tras la caída del muro de Berlín y el desmembramiento del bloque comunista, con el afán de seguir construyendo juntos y compartir el bienestar. Defender este valor de la cohesión como fundamento del proyecto europeo era my importante y Rumania lo promocionó activamente en la política.

La presidencia es algo muy desafiante como trabajo, hay muchas reuniones que el país organiza, como la cumbre destinada a la reflexión sobre el futuro de Europa, pero también muchas reuniones temáticas o de grupos de coordinación en temas comerciales, de medio ambiente, Derechos Humanos, entre otros. 

Una evolución importante en este período fue la cumbre entre la Unión Europea y países latinoamericanos y del Caribe, que adoptó un documento para el futuro, como una hoja de ruta para profundizar la cooperación entre la Unión Europea y los países de Latinoamérica. Un ejemplo de cooperación con Argentina, por ejemplo, es el proyecto de cooperación llamado Spotlight, en la lucha contra la violencia hacia las mujeres. Es un proyecto birregional, con países de la Unión Europea y Latinoamérica y el Caribe, de los cuales cinco fueron elegidos por tener más necesidad, donde Argentina es uno de esos países. Es muy importante visto el nivel de violencia alarmante y de femicidios que existe en este país. Es inconcebible que haya tantos femicidios, no es sólo una cuestión de justicia y penalización, sino también cultural. Por eso se necesitan programas de mucho más largo plazo, que empiezan desde la educación en la primera edad, de hombres y chicas, para eliminar del sentido común la idea de que una mujer se puede matar.

RP.- ¿Cuándo comenzaron las relaciones bilaterales entre Argentina y Rumania?

Oficialmente, la existencia de misiones diplomáticas es alrededor del año 1931. Alguna anteriores existían desde el siglo XIX, con consulados, comerciales, y de otro tipo. Hay vínculos tan importantes, palpables entre Rumania y Argentina que van mucho más allá de eso. Como por ejemplo Julio Popper, un ingeniero y explorador rumano, que dio a la Argentina cosas muy importantes, diría que si no le dio la soberanía le dio los argumentos de la misma sobre Tierra del Fuego, la delimitación incluso sobre Antártida, por su proyecto de ingeniería en esta provincia y acuñar moneda, también afirmó la soberanía sobre esas tierras. Hay muchos rumanos que contribuyeron.

RP.- ¿Cómo es la vida de una embajadora?

Se toma con mucha naturalidad. Antes de trabajar como embajadora en Argentina trabajé como diplomática en otros países. Siempre espero que mis respuestas cambien la imagen de un embajador que vive en una cumbre de marfil. Las embajadas tienen un estatuto específico, definido por la Convención de Viena, que prevén algunas inmunidades, privilegios, excepciones y en muchos casos limitaciones de la libertad de movimiento, por riesgos que se pueden correr en algunos países. Por suerte Rumania no está ni en guerra ni atacando a nadie, por eso no nos sentimos tan amenazados. Aún así hemos sentido en carne propia lo que puede significar para una embajada el terrorismo de Estado, en 1992, cuando estalló bajo el atentado la embajada de Israel vecina, nuestra embajada fue muy afectada. No sé por qué milagro no tuvimos víctimas humanas.

Algunos embajadores llegan al país y no saben el idioma, lo siento muchos por ellos, se pierden mucho de lo que pueden aprender y disfrutar.

RP.- ¿Cómo aprendió español?

Yo aprendí tango en Londres y mi escuela invitaba maestros argentinos. Su inglés era peor que yo como rumana sin saber español entendía de su idioma, entonces, como tenía muchas preguntas, fui a aprender español.

Incluso en la actualidad sigo bailando tango. Recibimos a una clase del instituto del servicio exterior de la nación y yo les dije al final: "son argentinos, no se vayan en misión antes de aprender tango", porque llegan a un país como Rumania y cincuenta veces por día te preguntan "¿cómo sos argentino y no bailas tango? Además, en la comunidad tanguera de mi país hay gente que trabaja en el show business, en la justicia, radios, te abre la puerta a contactos muy interesantes y si venís de Argentina sos el rey.

RP.- En estos años, ¿qué destacaría de su misión en Argentina?

Vinimos con muchas esperanzas, con grandes planes de profundizar las relaciones. Desde ese punto de vista, se consolidó mucho la relación pero no necesariamente de la manera que imaginamos antes de venir. Por ejemplo, hacer grandes visitas de Estado a esa distancia, cuando hay un desafío como el que Argentina tuvo desde el final de 2015 de reconectarse con el mundo, con grandes delegaciones de empresarios que venían con acuerdos, inversiones, por eso Rumania no logró por la distancia, el peso económico y su enfoque económico en la Unión Europea, donde nos resulta mucho más fácil hacer comercio exterior porque no hay aranceles ni tasas aduaneras, no tiene una capacidad de proyección de larga escala para venir acá. Eso es algo que quedó pendiente.

Argentina tuvo este activismo de reinserción que le permitió traer acá la Organización Internacional de Comercio, de trabajo, de Naciones Unidas, la semana pasada hubo una iniciativa de lucha contra el terrorismo nuclear, además, aunque Rumania no sea miembro del G20, está en grupos como el de educación, así que también tuvimos contactos aquí.

RP.- ¿Qué oferta turística tiene Rumania?

Probamos estimular el interés de los argentinos que se permiten viajar cada año a Europa de ver otra cosa que no vieron, ahora hay mucho más interés. Hay zonas como el Castillo de Drácula, donde el príncipe pasó y fue albergado unos meses allí, que era la corte del príncipe Vlad el Empalador. Toda Transilvania es muy interesante, tiene Iglesias de los sajones, que eran fortificadas porque venían invasiones. También al norte está el Maramureș, que es una zona muy interesante, con Iglesias de madera, campanillas, entre otros. El delta de Danubio es algo muy especial, un buen ejemplo del tipo de turismo. Es una reserva natural, tiene pelicanos, que son los únicos lugares donde habitan. Para ver esos pájaros hay que ir de madrugada con un guía, en barco para no disturbarlos y poder observarlos. Es un delta que desde 1990 fue declarado por la Unesco como patrimonio natural y reserva biosférica. Es muy poco poblada, solo 15 mil personas viven. Hay que visitarla con todo el respeto de la fauna, la flora, el silencio, no contaminar.

RP.- ¿Cómo es la política y la religión allí?

A la caída del comunismo,  era un país totalitario con un único líder. El pasaje a la democracia era esencial y fue explosivo, en los primeros dos años tuvimos como 200 partidos. Después se concentraron las ideas ideológicas. La vuelta a los valores europeos, la adhesión a la Unión Europea y la OTAN, como la democracia para nosotros eran como una línea roja.

Rumania tiene un régimen democrático, parlamentario, se adoptó una nueva constitución en 1991, con una revisión en 2003, y experimentamos varios sistemas electorales. El presidente es electo por voto directo y los gobiernos son formados por el partido o la coalición que tiene la mayoría después de una elección. Ese tipo de políticas siempre tiene períodos más movidos, cambios, pero creo que la democracia rumana se puede parar en un argumento de madurez. Desde hace 30 años que vivimos en democracia, siempre los gobiernos se formaron por elecciones a término, nunca necesitamos anticipadas.

Rumania tiene una vida religiosa, en la constitución está postulada la libertad de religión y con la caída del comunismo la religión refloreció. Es un país cristiano, el 86 por ciento de los rumanos se declaran ortodoxos, pero el nivel de ir a la Iglesia no es el mismo. Pero tenemos otras denominaciones cristianas, tenemos romano católicos, grecocatólicos, protestantes y neoprotestantes, evangélicos, pero también tenemos minorías de otras religiones. Tenemos judíos, musulmanes, entre otros.

RP.- ¿Cuál es el rol de la mujer en la política y la sociedad rumana?

Nuestro país es bueno para dar un ejemplo de que no siempre las ideas más evidentes son las buenas. Por ejemplo, la promoción de la mujer en la política se hizo en Eurpoa occidental por cuotas, en Rumania tuvimos cuota en el comunismo, teníamos que tener un tercio de mujeres en el parlamento y teníamos unas ministras, que eran tan ridículas que se comprometió la noción de cuota, la gente no quiso más. Rumania fue criticada en su afán de integrar el consejo Europeo de Estrasburgo en la Unión Europea por no tener mujeres en política, pero por la mala imagen que dejaron aquellas ministras y la esposa del presidente, que se había hecho vicepresidenta y tenía un papel maléfico, la gente se defendió. En cambio, en países comunistas las mujeres siempre fueron presentes en la sociedad, las mujeres en Rumania no eran amas de casa, el modelo cultural era una mujer que trabaja. Las mujeres eran presentes, no es un logro posterior a la caída del comunismo el tener mujeres en los puestos.

Todo el afán de integración europea de Rumania, toda la temática de Derechos Humanos fue muy importante y tuvimos que cumplir en muchas cosas, pero la igualdad de género sí tuvo su lugar privilegiado. (www.REALPOLITIK.com.ar)

¿Qué te parece esta nota?

VER COMENTARIOS

Comentá esta nota

Los comentarios publicados a continuación son entera responsabilidad del visitante. Por lo cual, vale aclarar, reflejan exclusivamente la opinión del lector, y no necesariamente la de REALPOLITIK.
Loading...
Su comentario fue enviado correctamente.
Su comentario NO fue enviado. Intente nuevamente.