Miércoles 16.10.2019 | Whatsapp: (221) 5710138
18 de septiembre de 2019 | Nacionales

¿Vidal y Urtubey lanzan informalmente el post macrismo?

Finalmente, hubo foto. Lo que para algunos hubiera sido la fórmula presidencial ideal para Cambiemos en las elecciones 2019, Vidal - Urtubey, terminó compartiendo el escenario en la 47 Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa, que se inauguró este martes en la Provincia de Salta, y continuará sesionando hasta el próximo lunes. 

HORACIO DELGUY

por:
Alberto Lettieri

Finalmente, hubo foto. Lo que para algunos hubiera sido la fórmula presidencial ideal para Cambiemos en las elecciones 2019, Vidal - Urtubey, terminó compartiendo el escenario en la 47 Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa, que se inauguró este martes en la provincia de Salta, y continuará sesionando hasta el próximo lunes. 

"Genera una enorme impotencia escuchar la lista de periodistas fallecidos este año, en el ejercicio de su función”, aseguró el gobernador salteño, al referirse a los periodistas que murieron en ejercicio de su profesión. Entre enero y octubre de 2018 fueron asesinados once periodistas mexicanos, seis estadounidenses, cuatro brasileños, tres ecuatorianos, dos colombianos, dos guatemaltecos y un nicaragüense, y sigue desaparecido un fotoperiodista haitiano. "Cuánto nos falta eso en América", se lamentó Urtubey.

También hizo referencia a la vigencia de la libertad de expresión, y expresó que "el conteo ya casi habitual en cada reunión de la SIP nos hace repensar en una enorme y titánica tarea que tenemos como sociedad, de atravesar el umbral de la tolerancia frente al disenso y empezar a aprender como sociedad la cultura del respeto a la diversidad". 

Por su parte, la gobernadora Vidal aseguró que "en Argentina hemos comenzado una nueva etapa y esa nueva etapa se nota, hay más libertad. Garantizar la libertad de expresión y terminar con un clima de asfixia era uno de los cambios a los que nos comprometimos y eso hoy puede comprobarse". Sus afirmaciones provocaron cierta polémica, a partir de las denuncias sobre blindajes mediáticos. 

“Los medios reflejan lo que pasa en la sociedad -aseguró Vidal-. Y si en su tarea nos incomodan, en el fondo están siendo leales con el ciudadano”.

Sin embargo, más allá de los dichos, fuentes próximas a los mandatarios aseguraron que la presencia simultánea de Vidal y Urtubey forma parte de una especie de relanzamiento de una nueva versión de Cambiemos, más peronista. “Se trató del lanzamiento del posmacrismo, sin lugar para Mauricio Macri”, aseguró un allegado al gobernador salteño. “La fórmula que hubiera asegurado la victoria y, por egoísmo y por falta de timing político, Macri vetó, prefiriendo la derrota”.

Dando por descontada la derrota electoral en las elecciones de octubre, varios dirigentes de Cambiemos están tratando de organizar el espacio post macrista. Allí están incluídos Horacio Rodriguez Larreta, Diego Santilli, Rogelio Frigerio, Emilio Monzó, Jorge Macri, Esteban Ritondo y María Eugenia Vidal, entre los más prominentes. La novedad de la jornada ha sido que también se intentó cooptar a Juan Manuel Urtubey y, en vista de las señales, su respuesta no habría sido negativa. (www.REALPOLITIK.com.ar)

¿Qué te parece esta nota?

VER COMENTARIOS

Comentá esta nota

Los comentarios publicados a continuación son entera responsabilidad del visitante. Por lo cual, vale aclarar, reflejan exclusivamente la opinión del lector, y no necesariamente la de REALPOLITIK.
20 Sep | 11:03
Mauricio Muchasonrisa | Mail
pero se irán para no volver - que cafúa les espera
18 Sep | 05:14
Miranrome | [email protected]
Roberto Lavagna: más que un bombero (Archivo Diario La Nación 30 de diciembre de 2003 ) Si en 2002 fue quien sacó al país de su peor crisis, el ministro de Economía demostró este año que es mucho más que un piloto de tormentas. Roberto Lavagna aceptó tomar la brasa de una economía que llevaba cuatro años en recesión, con el 10,4% mensual de inflación, el dólar al borde de los 4 pesos y un presidente, Eduardo Duhalde, que dudaba entre seguir los consejos económicos del procapitalista Carlos Melconian o los del más que heterodoxo Daniel Carbonetto. La suerte corrida por sus efímeros antecesores, Ricardo López Murphy, Domingo Cavallo y Jorge Remes Lenicov, auguraba una gestión igualmente fugaz. Pocos habrán imaginado, en ese abril de 2002, que Lavagna se convirtiría, en poco tiempo, en una pieza clave para la transición política, a tal punto que su nombre sonaría con fuerza para la vicepresidencia y hasta para la presidencia de la Nación en el intenso verano de 2003. Sólo nueve meses después de tomar las riendas de la economía, en enero pasado, el ministro pudo anunciar el demoradísimo acuerdo corto con el Fondo Monetario Internacional y, lo más importante, el final de la recesión. La desconfianza de propios --incluyendo la de Duhalde, al que el nombre de Lavagna le había sido sugerido por los gobernadores peronistas-- y extraños --colegas y empresarios, que lo veían como la opción "menos mala" en medio del caos social y económico-- se había transformado en respeto. El jefe del Palacio de Hacienda demostró ser un muy buen piloto de tormenta y algo más: un hábil político de habla suave y pausada, pero filosa, que no se entrega ni a la depresión ni a la euforia, con un carácter firme y un estilo duro de negociación que lo hicieron fuerte desde una posición inicial de debilidad. No sorprendió entonces que fuera la carta de triunfo ideada por el caudillo bonaerense para darle empuje al candidato justicialista al que finalmente apoyó, Néstor Kirchner. Al principio, el ministro sonó con fuerza como posible compañero de fórmula del político patagónico; finalmente se acordó que Lavagna se mantendría al frente de Economía más allá del cambio de gobierno, un hecho histórico en el país. Así quedó sellada la convivencia entre los dos hombres con más poder en la Argentina actual, Kirchner y Lavagna. No fue fruto de la libre elección, sino de un pacto político alumbrado en los inciertos días de la transición entre la administración provisoria de Duhalde y la que surgiría de las urnas. Para Kirchner, el jefe del Palacio de Hacienda era garantía de manejo económico racional y exitoso, además de una señal de certidumbre para calmar a la sociedad y a los mercados. Para Lavagna, economista, pero también un veterano político con aspiraciones, la continuidad era clave: sólo el tiempo permitiría afianzar su incipiente prestigio y cosechar los primeros datos económicos positivos a partir de lo que había sembrado en su gestión con Duhalde. Pasar a la historia como el bombero que había apagado el incendio era insuficiente de cara a un futuro en el que se imagina asumiendo responsabilidades aún más importantes.
18 Sep | 06:20
WR | Mail
POST MACRISMO? JAJAJAJA EL POST MACRISMO PERO EN CANA
Loading...
Su comentario fue enviado correctamente.
Su comentario NO fue enviado. Intente nuevamente.