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8 de agosto de 2020 | Historia

Punto de inflexión

La reconquista de Buenos Aires de 1806

A principios del siglo XIX, la corona británica intentó apropiarse del Río de la Plata, aprovechando las condiciones creadas por las guerras napoleónicas.

HORACIO DELGUY

por:
Alberto Lettieri

El avance de los ingleses dejó a la vista las deficiencias de la organización militar española y de su administración del territorio rioplatense. Si bien con las Reformas Borbónicas los efectivos militares habían aumentado, la fuerza militar instalada no pasó de ser un sector de la burocracia imperial con limitada capacidad para hacer frente al avance de otras potencias europeas. Por esa razón en 1806 el virrey Sobremonte debió convocar en su auxilio a las milicias porteñas, compuestas por civiles de entre 16 y 45 años. Su organizador fue Santiago de Liniers, oficial francés al servicio de los Borbones españoles.

Al fracasar su estrategia defensiva, Sobremonte escapó a Córdoba, llevándose consigo el tesoro real. El súbito alejamiento de la máxima autoridad española en una situación crítica puso en cuestión la continuidad del pacto colonial, ya que el punto central del vínculo entre el monarca y los pueblos sometidos a su autoridad radicaba en la protección que este debía brindarles en casos de ataque externo.

Los ingleses no tuvieron dificultades para apoderarse de la ciudad, a punto tal que el cabildo de Buenos Aires juró su sujeción a Gran Bretaña. En vista de la ausencia de autoridades españolas en el Río de la Plata, el cabildo de Montevideo designó gobernador a Pascual Ruiz Huidobro, y le encomendó la organización de las tareas de defensa en prevención de un posible ataque inglés. Ruiz Huidobro colaboró con Liniers, quien había cruzado a la vecina orilla con el fin de organizar la reconquista de Buenos Aires. Mientras tanto, los vecinos porteños se organizaban en forma clandestina con el objeto de expulsar a los invasores, y 450 hombres partían de Tucumán para sumarse a la empresa.

Liniers consiguió armar una fuerza de combate compuesta en su mayoría por gauchos y retornó a Buenos Aires, donde lo esperaban nuevos efectivos rurales, vecinos y los refuerzos llegados del interior. Luego de duros combates, consiguió la rendición del gobernador William Carr Beresford, el 12 de agosto de 1806. Esta acción le valió su reconocimiento como héroe de la reconquista y un cabildo abierto lo designó como gobernador militar a cargo de la administración civil. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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Sobremonte, Santiago de Liniers

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