Viernes 04.12.2020 | Whatsapp: (221) 5710138
16 de septiembre de 2020 | Opinión

Golpe de estado

La ominosa revolución del 55’ que derrocó al gobierno de Perón

Luego de los bombardeos a la plaza de Mayo en junio de 1955, se produjo un nuevo atentado contra el gobierno constitucional que presidía Juan Domingo Perón. El comienzo de la acción antidemocrática se inició el 16 de septiembre en Córdoba y concluyó con un nuevo quiebre institucional.

HORACIO DELGUY

por:
Antonio Arcuri

Con apoyo de sectores políticos irresponsables de la oposición, los militares ponían en jaque una vez más la vida de los argentinos. Ante la posibilidad de más derramamiento de sangre, Perón decidió ceder al ultimátum golpista, ya que la Marina -utilizando las armas que debían estar al servicio de la patria-, amenazaba bombardear la Capital Federal y hacer volar los depósitos de combustible de La Plata y Dock Sud.

La violencia en todo sentido fue la característica que primó en la dictadura nacida hace 65 años, autodenominada Revolución Libertadora, aunque la historia la proyectaría como la ominosa “revolución fusiladora”.

Al oprobio de los fusilamientos a militantes en los basurales de José León Suárez, junto a otros entre los que se destacaba el general Juan José Valle, se sumaban acciones como la persecución y encarcelamiento contra funcionarios y legisladores del movimiento peronistas.

También la persecución recaía sobre todo aquel que apoyara o mencionara a Perón y Evita, mediante el decreto 4161, falaz y anticonstitucional, alejado de todo raciocinio y claramente opuesto al más esencial de los derechos.

Se intervino la CGT, además de restringir la actividad político sindical, y esto incluyó, como mencionamos, la proscripción del peronismo, por lo que la participación y expresión política de la amplia masa de los obreros no era tenida en cuenta en la vida institucional del país.

En el libro “La fuerza es el derecho de las bestias”, Perón define desde el título que hasta las mentes vacías pero prolíferas en ensañamiento, tienen un derecho muy particular. Las comunidades en tanto, sustentadas en el desarrollo de la persona, con la mente dedicada a ensalzar la dignidad humana, es todo lo opuesto. 

Los cabecillas que quebrantaron el orden constitucional dejaron un mal ejemplo para los años siguientes, las dictaduras fueron moneda corriente y alcanzaron su máxima expresión y oscurantismo el llamado proceso de reorganización nacional que comenzó el 24 de marzo de 1976. 

Rememorar las fechas claves de nuestra historia nos convoca a analizar el presente y el destino final que pretendemos para nuestro país. Se dice que los pueblos que no conocen su historia, están condenados a repetirla. Evocar nuestro pasado puede ser un buen punto de partida para observar y respondernos cuestionamientos sobre nuestro presente. 

Entre 1930, la primera interrupción institucional de forma violenta, y 1983, el fin de la última dictadura, nuestro país vivió más fuera de los límites de la constitución que dentro de sus reglas; pasaron más de una docena de presidentes a los que nadie votó y, claramente, la Argentina retrocedió en todos los órdenes. 

La experiencia enseña que no existen atajos cuando las crisis acechan, que los caminos a transitar jamás deben salirse de las reglas institucionales que fijan la Constitución y las leyes que reglamentan su ejercicio. No hay opciones: dentro de la ley todo, fuera de la ley nada.

 

 

(*) Antonio Arcuri es ex secretario de Legal y Técnica de la Presidencia de la Nación, ex ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires y presidente de la Asociación Amigos del Museo 17 de Octubre de San Vicente, donde descansan los restos del general Perón. 

Si te gusta lo que hacemos, te pedimos que nos ayudes a seguir ejerciendo nuestra tarea periodística con la mayor independencia y objetividad posible.

Te invitamos a colaborar con realpolitik

¿Qué te parece esta nota?

VER COMENTARIOS

Comentá esta nota

Los comentarios publicados a continuación son entera responsabilidad del visitante. Por lo cual, vale aclarar, reflejan exclusivamente la opinión del lector, y no necesariamente la de REALPOLITIK.
12 Oct | 11:35
Elvira | Mail
Arcuri? Si, claro...es tan objetivo en sus comentarios como la mesmisima Cristina. Deberían haberte metido en cana, sotreta.. De paso...¿por qué no decis en qué presidencia estuviste a cargo de la secretaria legal y técnica de presidencia? Cerra el ojete, ladrón.
30 Sep | 07:32
zamponio | [email protected]
gloria a la revolucion libertadora, lastima que no logro ultimar al inmundo pederasta y al resto de su runfla
22 Sep | 10:46
"Ominosa" dice... creo que quiso decir "Gloriosa" pero como buen peroncho analfa no sabe escribir, mucho menos pensar. Quebrantamiento del orden democrático es cuando hay una democracia, amigo. Si los actos partidarios opositores están prohibidos, si las sedes partidarias opositoras son destruidas, si los líderes políticos opositores son censurados, no aparecen en los medios POR AÑOS, o directamente encarcelados. Si todas las reparticiones estatales se llenan de alcahuetes oficialistas inútiles que no sirven ni para ver si llueve, si despiden a cualquiera que no se afilie o se atreva a cuestionar las acciones de gobierno, si censuran y estrangulan a medios independientes, si despilfarran la riqueza de la Nación pasando de "oro en los pasillos" a "bienvenida la inflación"... entonces ya no es una democracia.   El grupo de revolucionarios no tenía conocimiento político ni de gobierno, una mezcla de católicos y conservadores sin mucha dirección, en el fondo no era más que una reacción a la asfixia y desastre peronista. La llamarán "la fusiladora" pero no es un buen nombre, porque no fusiló a los que tenía que fusilar,
Loading...
Su comentario fue enviado correctamente.
Su comentario NO fue enviado. Intente nuevamente.