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16 de julio de 2021 | Literatura

El supremo entrerriano

La cabeza de Ramírez (capítulo XXXVI)

Manuel Rodríguez y Sarmiento era un protomédico respetado. Vestía rigurosa levita de color negro casi todos los días del año, y sobre su tórax expandido y realzado por un gran redingote blanco exhibía orgulloso el ámbar rosáceo de su papada regordeta.

HORACIO DELGUY

por:
Juan Basterra

Usaba un corte de pelo al uso franciscano y tenía una mirada de buey manso. Era un excelente taxidermista y un hombre devoto. Siempre repetía: “cuando conservo la forma de un pájaro estoy siguiendo un mandato divino. La preservación de la carne es un acto del Señor. Yo soy su intercesor”.

A este hombre piadoso habría de ser entregada la cabeza de Ramírez a su arribo a la ciudad de Santa Fe. El pedido expreso formulado por López era “La conservación de esta cabeza para la verdadera instrucción de los traidores”. Rodríguez vaciló en el primer momento. Llegó confuso y aturdido hasta el comedor de su casa y encontró a su esposa, Francisca del Fresno, cabeceando la siesta en la mecedora familiar. Le dijo:

—El brigadier me encarga la conservación de la cabeza del general Ramírez. No sé cómo verá Dios un acto como ese. Consultaré con monseñor cual es el camino adecuado.

—No pierdas tiempo, Manuel -contestó su esposa-. Eso no es acto de Dios, ni de los hombres. Lo mismo se te dirá en la iglesia.

—No puedo negarme a este ministerio. Ese hombre era enemigo de nuestra provincia, de nuestros amigos, y de nuestra familia -Rodríguez sirvió algo de licor en una pequeña copa-. Él hubiera hecho lo mismo con los santafecinos.

En dos días la cabeza estuvo terminada. Deshidratada, hubo que volverle la natural turgencia y restaurar las tiras de piel que habían quedado adheridas al interior del bolsón en el largo traqueteo desde San Francisco del Chañar. El costo total del trabajo fue de 42 pesos. Un herrero cordobés, de apellido Salvatierra, habría de fraguar y modelar la jaula que la custodiaría y la leyenda en hierro que la acompañaba: “Para perpetua memoria y escarmiento de otros que intenten oprimir a los bravos y libres santafecinos”. (www.REALPOLITIK.com.ar) 

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