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27 de agosto de 2021 | Séptimo Arte

Cobertura REALPOLITIK

“Kirk Douglas fue como un maestro, un mentor”

Jeff Kanew fue el responsable de dirigir "Antes de que me olvide", el unipersonal que se volvió un documental de la figura de Hollywood. En diálogo con REALPOLITIK contó cómo era trabajar con él y todo lo que aprendió junto a esta figura.

HORACIO DELGUY

por:
Federico Carestia

Kirk Douglas fue una de las figuras más importantes de la industria cinematográfica, tal vez de las últimas celebridades en ser parte de lo que se consideró la Era Dorada de Hollywood. En febrero del año pasado, en pleno auge de la pandemia, el actor perdió la vida a los 103 años. En el camino dejó un legado de producciones icónicas y tres nominaciones a los Óscars, de los cuales no ganó ninguna. En 1996, la Academia lo reconoció con un premio honorífico.

Uno de los hombres que trabajó codo a codo con Douglas fue Jeff Kanew, que aunque se hizo popularmente conocido por haber realizado la peculiar comedia La Venganza de los Nerds, en 1984, tuvo un trabajo en el mundo del drama en donde compartió algunos films con Kirk. La segunda película que dirigió, "Eddie Macon's Run", fue la que lo hizo conocer a esta figura, con la que luego volvió a coincidir en Tough Guys y en varias oportunidades más, como cuando Douglas estuvo como estrella invitada de "Tocado por un ángel".

Fue tan grande la amistad que los unió, que en la década del 90, a Kirk se le ocurrió contar sus grandes historias en la industria en una suerte de unipersonal y lo convocó a Jeff para dirigirlo. Conocido como "Before I Forget" (Antes de que me olvide), esta obra solo se vio en vivo y casi no hay registros en YouTube o las redes de lo que fue. La producción se realizó tiempo después de que Douglas sufriera un ACV y, según contó Kanew, hubo un familiar que lo llamó para pedirle por favor que lo convenciera de no hacer este show en el que se avergonzaría a sí mismo. 

Aunque se formó como editor de trailers, Jeff dice que se cansó se trabajar en el restaurante y hacer los menús. Quería ser chef, y aunque no se había formado en ninguna institución, logró abrirse paso en una industria tan complicada como la cinematográfica. En diálogo con REALPOLITIK habló de cómo fue trabajar con Kirk Douglas y de todo lo que aprendió de él.

RP.- ¿Cuándo conoció a Kirk Douglas?

En "Eddie Macon's Run", la segunda película que dirigí estaba Kirk Douglas y nos hicimos amigos, después de un comienzo difícil. Se volvió como un maestro, un mentor, porque tenía mucho conocimiento. Esa amistad perduró hasta que murió el año pasado. El productor que me contrató para hacer "La Venganza de los Nerds" me dio el guion de "Tough Guys", se la mandé a Kirk, él se lo mostró a Burt Lancaster. Fue un desafío. Mientras se querían mucho, tenían una relación compleja, se irritaban mucho. Había días en los que estaba todo bien y otros que era una guerra. Pero cuando la cámara se prendía todo estaba perfecto. 

RP.- ¿Qué recuerdos tiene de trabajar con él?

Yo no había estudiado cine y tenía mucho que aprender. Kirk vino a la locación a hacer su parte y lo que no me di cuenta era que él había producido muchas películas, dirigido, protagonizado muchas, y tenía opiniones, muchas ideas para el film. Me mandó una larga carta con muchas preguntas y sugerencias. Yo pensé que como era el director y guionista que tenía que defender lo que escribí. Nos reunimos en su habitación de hotel y me preguntó si leí su carta de como seis páginas y qué pensaba. Le propuse leerla juntos y empecé a rechazar todas sus propuestas. Él era un policía duro de Nueva Jersey, persiguiendo a John Schneider, y tiene que interrogar a unos campesinos. Me dijo que no quería interrogar a la mujer, que quería que fuera una seducción. Le dije que no. Y me dice: "Hice algunas películas, ¿sabés? No tendré razón siempre, pero no siempre me equivoco", y me echó de la habitación.

RP.- ¿De qué forma enmendó ese problema?

La mañana siguiente su chofer me golpea la puerta para decirme que quería que fuéramos juntos a la locación del rodaje. Me dice: "Mirá, acepté el trabajo porque me gustó tu primera película, leí el guion y me gustó. No intento arruinar todo, pero te digo por experiencia, si vas a trabajar con actores no puedes rechazar cada cosa que proponen. Al menos tiene que parecer que estás dispuesto". Le pedí disculpas y le dije que estaba a la defensiva. Y me dijo que lo que quería decir con la seducción no era literal, sino en vez de hacer un interrogatorio violento, ser más gentil. De ahí en más, me enseñó muchísimo.

RP.- ¿Cómo llegó a dirigir su documental?

Pasó un tiempo, nos mantuvimos amigos. En 1999 Kirk hizo episodios de "Tocado por un ángel", y pidió si podía dirigir y dijeron que sí. Desde 1999, era la única persona que me contrataba. Lo invitaron a rodar en Minsk, en Rusia, y dijo que sí si yo dirigía. Me dieron el trabajo, pero se dio cuenta que eran cuatro meses allá y se fue, pero yo me quedé. Fue una experiencia muy rara. Luego hice una película con el nieto de Kirk, hasta que un día me dijo: "Estoy escribiendo un unipersonal y quiero que lo dirijas", nunca había dirigido en teatro pero dije que sí. Esto que se llamó "Before I Forget". Pero era su concepto, su escritura, y yo era el tercer ojo viendo desde afuera y dando mi opinión.

RP.- ¿Cómo fue ese trabajo?

Hacer ese unipersonal... Alguien de su familia, no fue Michael pero no diré quién, me llamó y me dijo: "No lo dejes hacer este show, va a pasar vergüenza". Ya había tenido un ACV y le había afectado el habla. Pero hizo terapia para recuperarla. Es increíble como lo superó, hizo tres shows y estuvieron perfectos. Lo quisieron llevar a Nueva York, pero dijo que no, que no podía volver a hacerlo, que lo agotó. Hace algunos años me llamó porque había escrito un libro llamado "Cartas de amor", entre él y su esposa, que compilaba las cartas que se mandaron, con fotos. Era muy lindo. Dijo que la gente que lo iba a disfrutar y quería hacerlo como una obra, con su nieto y su nieta como Kirk y su esposa. Lo adaptamos pero el teatro no querían hacerlo a no ser que Michael o Kirk estuvieran involucrados. Lo dejamos a un lado y luego Hugh Jackman recibió el premio Kirk Douglas, lo conoció, había leído el libro y le preguntó a alguien si habían pensado hacerlo como obra de teatro, le dijeron que tenían una adaptación, y dijo: "Con mi esposa nos encantaría hacerlo". Y así fue, tras varios ensayos, lo hicimos. Fue una sola noche y fue mágico. Creo que fue la última cosa que hice.

RP.- Dijo que un familiar lo llamó para convencerlo de no hacer el show. ¿Le contó a Kirk?

No. Dije si querés hablar con él, hacelo. Pero le dije que hacer esto era lo que lo mantenía enérgico, con vida y nunca le diría que no lo haga. Y salió muy bien. Tal vez estaban preocupados. Cuando tuvo el ACV fue semanas antes de recibir el premio a su carrera en los Óscars y luchó mucho con un terapeuta para hablar. Todo lo que iba a hacer era subir al escenario y decir "Gracias" que era lo máximo que podía decir en ese momento. Pero era Kirk Douglas y un actor, de algún modo se subió y dijo mucho más. Fue genial.

RP.- Trabajó como editor de trailers y nombró a Mel Brooks y a Woody Allen. ¿Quién es el más gracioso de los dos?

En la vida, Mel. Las películas de Woody son muy divertidas, las de Mel, también. Hice muchas cosas con Woody, porque en vez de hacer un trailer tradicional, lo filmaba hablando de su película, en la sala de edición. Lo filmé un par de veces en cada película, pero cuando trabajé con él no era divertido para nada. Y no trates de hacerlo reír, no te va a hacer reír. Solo cuando estaba la cámara prendida. Mel, en cambio, era divertido todo el tiempo, nunca lo apagaba. Los dos son brillantes, pero era más divertido estar con Mel. (www.REALPOLITIK.com.ar) 


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