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11 de septiembre de 2021 | Nacionales

Millones de dólares en autos de lujo y propiedades

La lujosa vida de la familia de Roberto Navarro

A pesar de la dialéctica militante que vende como un producto de marketing en sus medios, el conductor se parece en mucho a los empresarios que asegura combatir. Pautas multimillonarias del gobierno nacional, deudas impagas al fisco y las mieles de una vida materialista que se asemejan poco y nada a su retórica.

El obsecuente, de acuerdo al diccionario de la Real Academia Española, es alguien de verdad obediente, que atiende con sumisión. La característica suele verse con desagrado en todos los estratos sociales. Sin embargo, al menos en el ámbito de la política y el periodismo político, ser obsecuente tiene, sin dudas, sus beneficios. 

El periodista Roberto Navarro, quien a pesar de haber transitado los pasillos del periodismo nacional durante varias décadas, hasta la irrupción del kirchnerismo era un perfecto desconocido, es sin dudas un ejemplo de los placeres materiales que pueden conseguirse con el ejercicio de la obsecuencia. De hecho, el gobierno de Alberto Fernández premió su comportamiento militante con una multimillonaria pauta para llevar adelante actividades de publicidad en redes sociales y sitios web, a través de una contratación de la agencia estatal Télam a su productora, La Ñata Producciones. En total, serán unos 64 millones de pesos.

Inmediatamente, Navarro lanzó los videos restantes del OlivosGate, como una estrategia para cortar la difusión de los mismos a través de medios de comunicación considerados como “opositores” por el kirchnerismo, una suerte de “contención de daños”.

Navarro también puso manos a la obra en el directorio de su productora. Con el objetivo de no quedar en el centro de la tormenta, a principios de 2021 renunció a su cargo y en los primeros días de abril dejó como titular de La Ñata Producciones a sus hijos Florencia y Nicolás. La maniobra es justificada. Además de numerosas contrataciones directas de dudosa justificación, la compañía presentó un balance que no se condice en nada con la cantidad de empleados que asegura tener.

A pesar de mostrarse como un periodista popular, embanderando los valores del pueblo frente a las corporaciones capitalistas, a Navarro no le son ajenas las mieles del materialismo. En los últimos meses, se lo vio comprando un BMW 220i valuado en más de 30 mil dólares y es propietario de un lujoso departamento de 1.2 millones de dólares sobre avenida Libertador. A la hora de la verdad, poco le importó vivir a pocos metros de su odiada embajada de los Estados Unidos.

Algo similar ocurre con sus hijos.

Tanto Florencia como Nicolás gozan de sueldos que superan los 80 mil pesos mensuales. Florencia tiene, además, otra sociedad llamada El Talar Producciones, en donde figura como empleada, aunque en los papeles es en realidad la propietaria. Actualmente tiene a su nombre tres autos, entre ellos un Citroen C3 y un Peugeot 308, a pesar de estar en instancia prejudicial por deudas con la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) y tener tres juicios iniciados por la AFIP por evasión impositiva. Estos problemas tampoco detuvieron a Nicolás, que actualmente es poseedor de dos vehículos Audi A4.

A pesar de que numerosas organizaciones de contralor, entre ellos la reconocida Poder Ciudadano, aseguraron desconocer “con qué objetivo” se otorgan estas pautas multimillonarias, la familia Navarro continúa acumulando caja de dudoso destino. En efecto, además de los 64 millones de pesos de la agencia Télam, su FM 107.3 Radio El Destape y el sitio web homónimo recibieron 14 millones y 32 millones más respectivamente.

El populismo argentino, cada día más lejos del pueblo y más parecidos a los empresarios que aseguran combatir. (www.REALPOLITIK.com.ar)


ETIQUETAS DE ESTA NOTA

Roberto Navarro, La Ñata Producciones, La Ñata, Florencia Navarro, Nicolás Navarro

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