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29 de septiembre de 2021 | Nacionales

Día Mundial del Corazón

Enfermedades cardiovasculares, a la cabeza de las causas de muerte evitables

Las mismas generan alrededor de 100 mil fallecimientos por año en la Argentina, e incluso la pandemia incrementó los factores de riesgo. En este marco, instituciones y especialistas de la ciudad se encuentran constantemente analizando cómo prevenirlas y las posibles secuelas del COVID.

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Hay una pandemia que no tiene la misma prensa que el coronavirus, que no se previene con barbijos ni alcohol y que, sin embargo, lleva muchos más años de evolución y es la primera causa de muerte en el mundo. Se trata de las enfermedades cardiovasculares, motivo de más muertes que el cáncer, la diabetes y las patologías respiratorias crónicas.

Para sensibilizar sobre los hábitos que podrían prevenirlas, la Organización Mundial de la Salud decidió, en el año 2000, que todos los 29 de septiembre se celebre el Día del Corazón. En Argentina, las muertes cardiovasculares ascienden a 100 mil por año de acuerdo con los últimos datos oficiales, correspondientes a 2019, y de ese total entre 40 y 50 mil se manifiestan como muertes súbitas, el equivalente a un fallecimiento cada 15 minutos. Se calcula que alrededor del 90 por ciento de esos decesos inesperados en personas aparentemente sanas ocurren por cardiopatías coronarias que, en términos sencillos, implican el estrechamiento de arterias que llevan sangre oxigenada al corazón.

“Muchos de estos decesos podrían evitarse con prevención primaria, es decir, cambios en el estilo de vida que dejen atrás el cigarrillo, los alimentos ricos en sodio y grasas saturadas y el sedentarismo”, explicó el cardiólogo y miembro del consejo directivo de la AMP, Juan Pablo Álvarez. Para promover esos hábitos en la comunidad y entre el personal de esa entidad -que nuclea a más de 5 mil médicos y médicas-, mañana miércoles 29 el Instituto de Investigación y Educación en Salud (INSAP) de la Agremiación Médica Platense y la Fundación UDEC firmarán un acuerdo de cooperación mutua.

El médico cardiólogo y emergentólogo Daniel Corsiglia, presidente de la Fundación UDEC, explicó que para prevenir síndromes coronarios agudos como los infartos “es clave capacitar a la comunidad en el control de los factores de riesgo y las enfermedades que pueden resultar disparadoras de una muerte súbita cardiovascular, tales como la hipertensión, el tabaquismo, la diabetes, el sobrepeso y la obesidad”.

Por otra parte, advirtió que ya se observa que el coronavirus ha dejado en un porcentaje de pacientes complicaciones inmunológicas y potenciales riesgos para el corazón, “por eso es importante que quienes tuvieron COVID-19 realicen una consulta médica que permita evaluar posibles secuelas del virus y, en ese caso, hacer un seguimiento médico y adoptar hábitos protectores”.

Los especialistas coinciden en que las condiciones de encierro e incertidumbre que generó la pandemia y la extensa cuarentena no sólo retrasaron controles médicos de rutina sino que, además, profundizaron factores de riesgo cardiovascular como el estrés, el sedentarismo y el consumo de tabaco y de alcohol en exceso con consecuencias que ya comienzan a verse en los consultorios.

CORAZONES PROTEGIDOS

De acuerdo con los últimos datos de la dirección de Estadísticas e Información de Salud del ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación, en 2015 las principales causas de muerte fueron las enfermedades del corazón (39,3 por ciento).

La última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) de la cartera sanitaria nacional, que reúne las respuestas de 29.224 argentinos y argentinas, mostró que el 22,2 por ciento consume tabaco, una de las sustancias más dañinas para el sistema cardiovascular. No obstante, ese porcentaje muestra un descenso en comparación con la primera encuesta de este tipo, que data de 2005, cuando los fumadores eran el 29,7 por ciento de los encuestados.

Contrariamente a lo observado con el tabaco, el consumo de alcohol está en aumento. El indicador de “consumo de alcohol episódico excesivo” muestra una tendencia ascendente constante (pasó de 8,9 por ciento en 2009 a 13,3 en 2018) y es cinco veces mayor en los jóvenes que en los adultos de mayor edad.

Además de evitar el consumo de tabaco y alcohol, uno de los principales hábitos recomendados por los cardiólogos para proteger el corazón es la actividad física aeróbica y regular: “Como mínimo 150 minutos semanales, esto equivale a 50 minutos tres veces por semana”, precisó Álvarez. Moverse con esa frecuencia previene todas las “enfermedades crónicas no transmisibles”, dentro de las cuales revisten las patologías cardiovasculares y la diabetes, responsables del 73 por ciento de las muertes a nivel mundial.

La prevalencia de actividad física baja en la cuarta edición de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo alcanzó al 44,2 por ciento de los encuestados, lo cual indica una reducción respecto al valor de 2013 (54,7). Resultó mayor la baja actividad física en mujeres en comparación con los varones (46,6 y 41,5, respectivamente).

Otro factor de riesgo cardiovascular está dado por el exceso de peso, que según la misma encuesta alcanza al 66,1 por ciento de la población. De ese total, prácticamente la mitad tiene sobrepeso (33,7) y la otra mitad llega a niveles de obesidad (32,4). La prevalencia de diabetes o glucemia elevada también aumentó de 9,8 a 12,7 entre 2013 y 2018, en concordancia con el crecimiento de la obesidad. En tanto, la hipertensión se mantiene por encima del 30 por ciento de la población y el colesterol alto en el 29.

El cardiólogo Juan Pablo Álvarez insiste en la necesidad de promover acciones y políticas sanitarias que disminuyan esos factores de riesgo en la comunidad: “Nunca es demasiado tarde ni demasiado temprano para comenzar a mejorar la salud cardiovascular”, asegura, e insiste en que “algunos factores de riesgo pueden ser controlados y otros no, pero si se eliminan los que sí pueden cambiarse y se controlan adecuadamente los no modificables, como por ejemplo los genéticos, es posible reducir apreciablemente el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular”.

CARDIODESFIBRILADORES EN LUGARES PÚBLICOS

Este miércoles 29 de septiembre, en coincidencia con el Día Mundial del Corazón, el Instituto de Investigación y Educación en Salud (INSAP) de la Agremiación Médica Platense y la Fundación UDEC firmarán un convenio de cooperación mutua para trabajar en forma conjunta en actividades de prevención, hábitos saludables, reanimación cardiopulmonar (RCP) y uso de cardiodesfibriladores.

El presidente de la AMP, Pablo Romero, contó además que en las próximas semanas instalarán en la sede central de la Agremiación, ubicada en calle 6 entre 55 y 56, dos cardiodesfibriladores y se capacitará al personal de la entidad en su utilización: “Nuestra institución tiene como lema el compromiso con la promoción y protección de la salud y estas acciones van en ese sentido”, dijo Romero. Y explicó que “junto con las maniobras de RCP, los cardiodesfibriladores son fundamentales para reanimar a una persona que sufre una muerte súbita, por eso, tanto la OMS como todos los especialistas en salud cardiovascular recomiendan colocar este tipo dispositivos en instituciones donde puede haber alta concurrencia de gente”. Con esa intención se decidió la compra de estos aparatos y capacitar al personal, lo que permitirá acreditar a la AMP como institución cardioprotegida.

“Esta iniciativa se encuentra en consonancia con uno de los objetivos que tiene nuestro Instituto, que es extender los conocimientos de los y las profesionales de la salud a la comunidad y realizar actividades de promoción de hábitos saludables y de prevención de enfermedades de alto impacto”, explicó el director del INSAP, Gonzalo Hernández.

PARA RECUADRO

El sábado 2 de octubre se realizará una capacitación en RCP en espacios verdes de la ciudad. Para reducir el impacto de tantas muertes tempranas y evitables, en el marco de la Semana Mundial del Corazón, más de 20 instituciones de la ciudad comprometidas con la Salud, entre ellas la Facultad de Ciencias Médicas, el Instituto de Investigación y Educación en Salud de la Agremiación Médica Platense (AMP) y la Fundación UDEC se unieron para llevar a cabo la “Segunda Edición de la Jornada La Plata Ciudad Neuro y Cardioprotegida Daniel Corsiglia”.

El evento será abierto al público y de acceso gratuito y se realizará el sábado 2 de octubre de 14 a 17 en cuatro espacios verdes de la ciudad: Plaza Moreno, el Paseo del Bosque, la República de los Niños y la Plaza Malvinas Argentinas. Allí, instructores y especialistas de esas instituciones capacitarán a quienes se acerquen para que puedan identificar cuándo y cómo efectuar las maniobras de RCP. Para ello se emplearán muñecos que simulan el cuerpo de una persona adulta y de niños, porque las maniobras difieren según la edad.

“La reanimación cardiopulmonar o RCP no es otra cosa que la posibilidad de resucitación de una persona que está en paro cardiorrespiratorio, ya sea por enfermedades coronarias como los infartos o por problemas congénitos del corazón”, explicó el cardiólogo y miembro del Consejo Directivo de la AMP, Juan Pablo Álvarez. Este procedimiento se modificó a partir de la irrupción del coronavirus y, entre otros cambios, ya no incluye la respiración boca a boca. El objetivo de la RCP es lograr con el masaje cardiaco lo que el corazón en paro no puede hacer: continuar con el bombeo de sangre hacia órganos y tejidos.

Norberto Baumgartner, médico cardiólogo y secretario del Hospital Universitario Integrado de la Facultad de Ciencias Médicas de La Plata insiste en que “tenemos que capacitar a la población para que reconozca la muerte súbita porque si no tenemos a la población entrenada el número de fallecimientos por esta causa irá en aumento”.

En ese sentido, el presidente de la Sociedad de Cardiología de La Plata, Agustín Hauqui, señaló que “la comunidad ha tomado la muerte súbita como que debe ser espectadora de lo que ocurre y creo que ahí, como sociedad, es donde estamos fallando. Sin lugar a dudas la población es fundamental en la cadena de supervivencia, mínimamente tiene que ser ‘actor de Reparto’, identificando la situación, solicitando personal idóneo y realizando RCP hasta su llegada”.

En cuanto a la supuesta complejidad de las maniobras de RCP, Hauqui dijo que “son una técnica y como toda técnica se aprende. El primer concepto equivocado es que a uno nunca le va a pasar y, cuando pasa, pensar que otro lo tiene que hacer. Como comunidad debemos tomar la responsabilidad de que somos eslabones fundamentales en la cadena de supervivencia ante un paro cardiaco”.

Las instituciones que participan de esta segunda edición son la AMP y su Instituto de Educación e Investigación en Salud (INSAP), Cruz Roja Argentina Filial La Plata, Fundación UDEC, Sociedad de Cardiología de La Plata, Sociedad de Emergentología de la Provincia de Buenos Aires, Inspire Simulación - Femeba, Municipalidad de La Plata (SAME), Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP, Secretaría de Salud de la UNLP, Hospital Italiano de La Plata, Federación Argentina de Cardiología, Sociedad Platense de Anestesiología, Consejo Argentino de Resucitación, Sindicato de Salud Pública, CICOP, Argentina Reanima, SEPA – Simulación y Entrenamiento de Personal, Sociedad Médica de La Plata, ATULP, Asociación de Trabajadores de la UNLP, AMRA Sindicato Médico Seccional La Plata, el Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires Distrito I, Acliba I, dirección de Emergencias del Ministerio de Salud bonaerense, Hospital Español y Sociedad Médica de La Plata. (www.REALPOLITIK.com.ar)


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OMS, Día del Corazón

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