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25 de octubre de 2021 | Nacionales

A todo o nada

El Frente de Todos juega su última carta y define su futuro político

El viernes pasado, Alberto Fernández convocó a un almuerzo de campaña en la Quinta de Olivos. Explicó los principales lineamientos sugeridos por el asesor catalán Antoni Gutiérrez-Rubí: el control de precios como eje, más trabajo de territorio y de proximidad con la sociedad, y supervisión del cumplimiento del listado de Roberto Feletti.

Al día siguiente, Sergio Massa visitó Pilar, en una actividad organizada por el diputado provincial Jorge D´Onofrio y el intendente Federico Achaval junto con una importante cantidad de empresarios grandes, medianos y pequeños. Aunque todos lo esperaban, el presidente de la Cámara de Diputados evitó hablar del control de precios.

Para los intendentes, supervisar su cumplimiento equivale a malquistarse, al menos, con los comercios de cercanía a los que recurre buena parte de la población del conurbano de recursos más bajos. Aunque lo oculten, pocos son los que están dispuestos a enviar inspectores para verificar su cumplimiento, ya que serían contados los que pudieran pasar con éxito esa supervisión. Sí, en cambio, centrarán sus esfuerzos en el acercamiento con los vecinos. Consultarán sus preocupaciones y expectativas, e intentarán canalizarlas. La elección de noviembre resulta crucial para el futuro. 

Un ministro nacional, muy enojado con el video sobre el no pago de la deuda en estas condiciones que difundió La Cámpora, explotó: "Parece a propósito. Estamos mostrando que todos tenemos una misma idea e inmediatamente no sólo filtran una opinión en contrario, hasta hacen un video para remarcarlo".  

La "irresponsabilidad" que el albertismo adjudica a La Cámpora contrasta con la preocupación por lo que pasará a partir del “día después” de las elecciones que manifiesta Sergio Massa. Para el líder del Frente Renovador, resulta indispensable celebrar un gran acuerdo político, que incluya un entendimiento con el sector empresarial y social para instalar una matriz productiva inmediata. Sin controles de precios en los que no cree y que, además, dificultarían el entendimiento con el empresariado.

Queda claro que Alberto Fernández no será candidato en 2023. También que es necesario un conductor claro para llevar a buen puerto el tramo final del gobierno actual. El presidente es, a esta altura, un “pato rengo” que aspira a terminar su mandato como sea, aunque los costos de ese empeño podrían resultar desesperantes para buena parte de la sociedad argentina.

Un ministro procedente del Frente Renovador definió así la situación actual que atraviesa su espacio: "Cuando Sergio Massa armó el Frente Renovador, muchos de nosotros lo seguimos. Pero la mayoría sabía que era con el peronismo adentro. Lamentablemente, Cambiemos se llevó el antikirchnerismo, que es mayoría en el país y cuando nos juntamos todos demostramos que no podemos funcionar así". 

Todos los socios del Frente de Todos tienen en claro que es necesario un cambio drástico. Sólo que no coinciden sobre el sentido de ese cambio, quiénes deberían irse y quiénes sumarse al gobierno en la etapa que se inicia tras las elecciones del 14 de noviembre. (www.REALPOLITIK.com.ar) 


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