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26 de octubre de 2021 | Opinión

Carta abierta

Sobre Our Ranch

Escribo estas líneas a fin de presentar mi descargo ante este o cualquier medio de comunicación interesado en transmitir mi versión respecto a las acusaciones hacia mí. Considero que todavía existen medios serios y absolutamente neutrales capaces de mostrar la verdad sin interponer intereses personales.

HORACIO DELGUY

por:
Estefanía Terán

Soy Estefanía Terán, ciudadana mendocina, decoradora de todo tipo de eventos, especialmente los corporativos y casamientos y madre de familia. Mi rubro se vio afectado por la pandemia. Antes me dediqué al diseño publicitario y marketing, el último año incursioné en el mundo de las inversiones por internet, aprendí sobre cryptomonedas, cedears, dolar MEP y otras alternativas al ahorro, aun así me considero principiante. ¿Mi motivación? La misma que la de ustedes, los argentinos y argentinas de mi generación: tener un ingreso extra y estirar hasta el último mango a fin de mes. Tengo un hogar y tres hijos menores escolarizados a quienes crié sola durante mucho tiempo.

Por este motivo, porque no tengo nada que ocultar, porque no hice nada malo y sobretodo porque sé muy bien quién soy, decido ponerme a disposición de la Justicia, ya sea porque me denuncien por vía civil o penal, o porque me soliciten para dar mi declaración testimonial. Si se me permite, antes quiero dar las explicaciones que corresponden. Es importante que se enteren de todo lo que tengo para decir, dado que hay más “gerentes” en Argentina y doy fe que son ellos los que tienen el dinero de la gente.

¿CÓMO CONOCÍ A OUR RANCH?

Fue en abril o mayo, por una amiga mía de Facebook que conocí en el grupo "apps para ganar dinero". La conocí como alternativa de inversión ganadera, era una aplicación para celulares donde invertías tu capital y obtenías rendimientos muy convenientes. En ese momento toda la gente que conocía estaba metida allí, cuando me registré desconfié por la pésima ortografía de la plataforma y me orientó una tal Xayah que fue asignada como mi coordinadora, me enseñó a usarla (adjunto captura) y quise hacer un video en mi canal de YouTube, expliqué a la gente cómo se usa y advertí que no inviertan, que solo usen el bono de bienvenida de la plataforma que era de 2 dólares. El video está disponible en mi canal.

Días después me agregaron a un grupo de asesoramiento de Xayah y otras mujeres, eran extranjeras de nacionalidad china pero en el grupo noté dos personas de Argentina: Hernán Miranda y Ayelén Galiotti. Usé el grupo para mis consultas y una vez se habló mal de un youtuber (“El Negro” Mata) porque dijo que Our Ranch podría ser una estafa. Me preocupé e indagué hasta dar con él y charlar, nos hicimos amigos en diferentes redes. Le planteé mi inquietud al no tener donde más averiguar porque en internet no había nada en español. Su respuesta no me era suficiente, decidí consultar en Google los resultados en chino y di con plataformas similares en varios países orientales. Asumí que era todo un engaño y subí un video advirtiendo a la gente.

En ese momento me atacaron "gerentes" de la empresa, sobretodo el señor Miranda. A la fecha él no logra explicar su participación ni la mejoría de su patrimonio y nivel de vida. Me habló con número de Malasia un masculino que aseguraba ser argentino radicado en Brasil y llamarse Andrés Negro, era un supuesto usuario y pedía explicaciones sobre mi video. Por su ortografía y dificultad con el español me di cuenta que era de China, así escriben también las compañeras de Miranda que coordinaban a los usuarios en el grupo donde me agregaron.

Le resté importancia y hasta les tomaba el pelo, contestaba mal o incoherencias y por eso me habló otro número malayo, dijo ser el dueño de la empresa y que su nombre era Anthony Blues (posteriormente confesaría que era un seudónimo). Discutíamos bastante y aseguraba que su trabajo era legítimo, que todo era un malentendido por la barrera del lenguaje. Me envió unos supuestos documentos legales de la empresa, con una dirección y un número de registro en Estados Unidos.

ADENTRANDOME EN EL SISTEMA Y ESCALANDO DENTRO DE LA ORGANIZACIÓN

En esos días yo andaba con algo de tiempo libre, por lo que me estaba ocupando de un merendero infantil, se me ocurre decirle que borraba mi video si donaba para esta entidad benéfica. Aceptó y envió saldo interno de la app para que haga un retiro y compre mercadería. Vio los tickets de compra, fotos y videos de los niños y niñas recibiendo la donación. Me dijo que estaba muy feliz y que todos los meses íbamos a repetirlo. Así fue por tres meses consecutivos.

Peleábamos a veces ya que me exigía que las donaciones llevaran el logo de Our Ranch. A mí no me parece bien lucrar con las necesidades de las personas, en diez años nunca hice tal cosa y ayudé siempre en silencio y sola, hasta ese entonces. Negociamos hasta que surgió la propuesta de que si necesitaba hacer publicidad de la app podía contratar mis servicios. Siempre tengo mi equipo a disposición para trabajar promocionando lo que sea. Nosotros hemos promocionado de todo: desde electrónica de consumo y suplementos deportivos hasta coberturas de obras sociales y loteos de importantes desarrollos inmobiliarios de nuestra ciudad.

Me contrato de palabra, empecé a trabajar en la imagen institucional, a darle presencia en redes a la firma, organicé de eventos y cerré convenios con emprendedores locales que se anunciaban en la aplicación a cambio de ofrecer descuentos mínimos a usuarios. No se alcanzó a completar la agenda, solo hicimos dos campañas, una recorriendo una avenida turística de nuestra provincia (Arístides Villanueva) un sábado a la noche con uno de los chicos del staff vestido de vaca y las chicas como promotoras con la remera estampada con el logo. La segunda fue regalando peluches en la vía pública para el día del niño. El día a día era buscar más anunciantes y administrar las redes sociales.

Tengo mi oficina hace once años, la usamos solo para cuatro reuniones. Siempre se aclaró a todos (y constan capturas) que no era una oficina de atención al público de Our Ranch, que era un espacio de coworking donde atiendo con mi empresa paralela. Aun así, si insistían en ir a la oficina los atendíamos con gusto y ninguna reunión fue en malos términos, compartíamos consejos y experiencias.

MI LABOR EN LA "EMPRESA"

A estas alturas el logo aparecía en muchos lugares, se mejoró la imagen y seriedad de la marca, mejoraba la ortografía y el diseño de la app, un cambio notable. Yo ayudaba con las traducciones y diseños. Todos los usuarios me conocían y recibía ataques de los líderes de equipos porque tenían miedo que yo les "robara referidos", cosa que a mí no me interesaba. Ciertamente más de la mitad de los usuarios llegaron después de que yo mejoré la empresa, pero eso solo es prueba de que cuando hago un trabajo lo hago bien, no comprueba ningún delito. Ningún usuario fue invitado por mí, no cobré por ellos de forma directa ni indirecta, cobré mis servicios prestados y nunca me pagó nadie que no sea el dueño.

De igual forma esto era una bomba de tiempo, por no participar en el área financiera desconocía los problemas que surgían. La satisfacción de sentir que hacía un trabajo exitoso para mi eran suficientes. Después de varios años en hiato estaba trabajando de lo que amo y me abocaba 100 por ciento a esto

Aun así, yo seguía recomendando a la gente no invertir.

Si los inversores me solicitaban ayuda en cuestiones técnicas, ayudaba, pero a la mayor parte las derivaba al área correspondiente, nunca tuve acceso al sistema. Como ya he dicho, habían más gerentes, ellos sí gozaban de acceso total y se jactaban a toda hora de ello, sobre todo para desacreditar mi trabajo. Casi nadie sabe, pero dentro de Our Ranch existían "submarcas" o pequeñas "mini empresas" formadas por ellos: Red Ates (del señor Miranda), Selina Group, Mariah, entre otras.

Al día de hoy, si se preguntan quién puede ver sus números de cuenta y DNI, son ellos: si por ejemplo olvidaban su contraseña, ellos podían restablecerla desde el servidor. Yo no podía.

CONOCIENDO A CHRISTIAN SANZ, ¿QUIÉN ES ÉL?

Fue el 26 de agosto cuando Christian Sanz en su blog de noticias vecinales "Mendoza Today" subió una nota diciendo que Our Ranch era una estafa y que mi marido y yo habíamos creado la aplicación. A mi marido Jorge Corriols no le interesa para nada la tecnología, trabaja todo el día en su oficio y solo usa su teléfono para mensajes importantes. Nunca aprendió nada de la app y figura en fotos porque me acompaña en mis trabajos.

El ensañamiento del periodista para conmigo y mi familia es algo meramente personal. Busqué su nombre en internet y aparecieron infinidad de artículos donde se lo trataba de fabulador, de moroso y ciertamente también, se le acusaba de secuestrar a su hijastra Eva Cristina Velázquez o Eva Sanz Toro allá por el año 2009. Desmiento que lo haya acusado de violador, sí admito que leí esa acusación en la entrada de un blog publicado en el año 2013, es el primer resultado que aparece cuando buscan su nombre en internet. Por esto escribí en mi muro de Facebook que él no era una persona apta para juzgarme y fue ahí cuando empezó su campaña de difamación y a sacarme notas diarias. Muchas acusaciones y sin ninguna prueba.

Tiene problemas legales por acusar falsamente a distintas personas y ha sido expuesto como mentiroso en varias ocasiones. Lo despidieron de una ONG por falsificar pruebas cuando no pudo más con sus inventos. El año pasado el Diario Clarín dio a conocer la identidad de un narcotraficante conocido como "La Morsa". Se trata de Julio César Pose, con pruebas y testimonios de por medio, Sanz quedó en ridículo una vez más. Durante más de una década mintió y acusó falsamente al hoy ministro Aníbal Fernández de ser “La Morsa” y hasta me atrevo a decir que hizo mucho dinero sosteniendo esa mentira. Libros, entrevistas con periodistas nacionales y demás. Era todo mentira.

Pude entender la locura de este hombre pero aun así intenté hablar bien, hacerle ver su error y cuando le pedí mi derecho constitucional a réplica me dijo que le mande una carta documento a una dirección inventada que tiene en la Ciudad de Buenos Aires y procede a bloquearme.

EMPIEZA EL HOSTIGAMIENTO

 El día 3 de setiembre tuve que internarme y aislarme por una cirugía en la clínica Alto Maipú y cuando pude acceder a mi teléfono me entero que subió otra nota diciendo que yo mandé un sicario a matarlo y que hizo daños en una radio donde él trabajaba. No solo no mandé a nadie, sino que nada de lo que dijo jamás pasó. Dijo que denuncio eso con sus abogados y al día de hoy jamás recibí una sola citación.

Le envió mensajes a mi esposo a las 3.00 am haciéndose pasar por una mujer que decía ser narcotraficante y que lo iba a matar. Nosotros lo tomamos como una broma y mi marido le respondió por audio, mismo audio que subió a su blog diciendo que era la respuesta que mi esposo le daba a los usuarios de Our Ranch. Aún no aparece nadie a dar testimonio de esto, ni a denunciarlo por amenazas o confirmar que nos manejamos así con la gente. Al escucharlo es obvio que no tiene nada que ver con este asunto.

EVALUACION DEL DAÑO QUE HIZO CHRISTIAN SANZ

Es alguien muy malintencionado, se respalda con sus notas para perjudicar a la gente pero también las articula con publicaciones en redes sociales con diferentes cuentas falsas. Las que más usa están enlazadas desde su página "Tribuna de Periodistas", otro portal vecinal de su propiedad. En el área de contacto figuran infinidad de nombres falsos, algunos reales que sí son periodistas pero niegan conocerlo. Se observa una foto hecha con Paint en donde figura él, su familia y muchos recortes de Google sobre un fondo de lo que suponen ser las instalaciones de su diario vecinal pero más bien pareciera una escenografía falsa que buscó en Internet hace muchos años. Finalmente se ve un listado de empleados imaginarios (según una nota de REALPOLITIK no hay aportes por ningún empleado), cada uno con enlaces a sus redes falsas. Con ellas complementa el hostigamiento sistemático, el doxing y el acoso.

Se metió con mi familia y tuve que cambiar de escuela a mis hijos, en uno de sus perfiles pide a sus seguidores que le den un tiro a la madre de uno de mis colaboradores, también pide que violen a su novia y la hija y publica la dirección del jardín de la nena.

Para hacer un daño aún más grande, se asoció con la persona que me acosa desde hace cuatro años, alguien que al día de hoy no logro que me deje en paz. Se trata de un músico con algo de reconocimiento en la escena de mi provincia, una persona nefasta de quien me han llegado expedientes de denuncia por golpear mujeres, un audio de una presunta víctima de violación suya e infinidad de cosas turbias. Él hizo de todo para dañarme y Christian Eduardo Sanz lo buscó por eso.

También localizó a otro sujeto de 38 años de edad que responde al nombre de Matías Marcelo, quien abusó sexualmente de otro de mis colaboradores del equipo de marketing, todo esto que digo es un hecho que data de hace diez años y que está denunciado formalmente en la Justicia, incluso con pericias positivas.

El señor Sanz averiguó todo sobre nosotros y supo golpearnos donde más nos duele: nos tocó a nuestros hijos, hijas, madres, familia; nos trajo al presente recuerdos dolorosos, contactó a violadores y acosadores para que lo ayuden a torturarnos psicológicamente.

MOTIVACIONES DE CHRISTIAN EDUARDO SANZ

La finalidad de sus acciones son meramente económicas, con ese sensacionalismo puede retener un volumen considerable de visitas a su portal y convencer a sus auspiciantes mes a mes de que les conviene seguir apostando a su emprendimiento. Lucra con la miseria humana pero los estafadores son los demás.

Empresas serias como Natania o entes gubernamentables como la municipalidad de Maipú le pagan cientos de miles de pesos para ayudarlo a que él haga esto. ¿Mencionamos que con la mentira de "La Morsa" hizo plata por doce años?

AUSENCIA TOTAL DEL ESTADO, COLECTIVOS Y LA JUSTICIA

El solo hecho que un intendente le dé dinero para su campaña de odio deja mucho que desear. Pero no termina ahí, se burla de mi cuerpo y me denigra por mi condición de mujer, eso no me afecta, pero no es poca cosa ya que configura el delito de violencia de género de manera simbólica y verbal según nuestras leyes y según la interpretación de varios jueces que fallaron al respecto.

Lo más suave que me ha dicho es "travesti" (lo que no es un desvalor), los insultos transfóbicos a mí no me molestan, pero algún miembro de la comunidad LGBTQ+ podría leerlo y sentirse mal. El silencio de las diferentes organizaciones feministas, del colectivo y de los fiscales de turno, asusta. No por mí, pero piensen cuántas vidas tienen a su cargo de ellos.

SITUACIÓN JUDICIAL Y ACTUALIDAD

Al día de la fecha, destrozó mi imagen y la de mi marido, le hizo revivir los traumas de un abuso sexual a un amigo, generó que un ayudante mío no quiera salir para que no le maten a su pareja e hijastra, tuve que cambiar de colegio a mis hijos porque los amenazaron. Hubo tantos cambios en nuestras vidas, pero no hay ninguna denuncia hacia mí por el delito de fraude o estafa. Yo si hice varias denuncias penales contra él.

Las denuncias nunca llegan a nada porque se esconde detrás de domicilios falsos, por esto es que ningún oficial de Justicia o funcionario judicial logra citarlo para que compadezca en relación a otros juicios pendientes. Jamás se presenta y nunca pudieron obligarlo, en Mendoza para no rendir cuentas ante la Justicia alcanza con mudarse apenas lo encuentran y jugar con los tiempos procesales. Así caen los expedientes o archivan las denuncias. Si le preguntan, él dará una dirección falsa de la Ciudad de Buenos Aires.

Recientemente se puso a disposición de los estafados por Our Ranch a quienes les da mi número para que me insulten y amenacen, les asegura que si no me denuncian no van a recuperar sus ahorros, hizo diferentes grupos en las redes donde se ofrece como testigo falso ante eventuales denuncias penales que pretendan hacerme. No tiene problema en dar falso testimonio o en hacerlos denunciar falsamente, juega con la Justicia e ilusiona a la gente. Viola el artículo 209 del Código Penal: instigación a cometer delitos, ilícito que supone por la sola instigación la pena de cuatro años de prisión, nuevamente el silencio cómplice de los fiscales de turno da más escalofríos que cualquier cosa que se le ocurra hacer a esta persona. Esta gente haría lo que sea que le digan si les aseguran que así van a recuperar su dinero.

Convenció a la gente de que me hice una cirugía de aumento de pechos con dinero de los estafados, cuando yo me operé en el año 2015. Afirma que soy la creadora de las plataformas Juicy Fields, Stormgain, Binance y AirTM y que son estafas piramidales. ¡Un disparate y una incoherencia total! Binance y AirTm son empresas que están en boca de todos desde hace años, ya no se molesta en elaborar sus mentiras, consiguió dormir y manipular a sus nuevos seguidores al punto que no cuestionan nada de lo que dice. Me adjudicó la creación de un nueva cryptomoneda llamada "FedeCoin", como si cualquier persona pudiese crear una crypto.

CÓMO RECUPERO EL DINERO

La solución es muy fácil pero muy compleja a la vez, la persona a la que se le depositó mediante transferencia bancaria por CBU es quien ha recibido el dinero. Si resulta ser un prestanombres, otro estafado o lo que sea, no es algo que deba importarle a una víctima de estafa. Esas cosas las debe explicar a un juez, hasta donde respecta y dice la ley, quien recibe el dinero debe devolverlo porque de lo contrario será condenado por un juez. Cuanto menos, corresponde que digan qué hicieron con su dinero. La manera más fácil es denunciar al titular del CBU. Puede hacerse ante Delitos Tecnológicos de la Policía Federal o ante el ministerio Público Fiscal de la provincia donde residen, estos trámites pueden hacerse online. También tienen la opción de denunciar ante la Unidad de Investigación Financiera, esto se hace por correo.

CONCLUSIÓN

Este tipo de negocios duran un tiempo muy limitado por la sencilla razón de que son estafas, nadie es quién para decirles que hacer con su dinero, yo siempre recomendaré no ingresar. Todos los dueños se fueron y abrieron otras aplicaciones donde casualmente están como promotores los mismos administradores y colaboradores que me recibieron en ese primer grupo de WhatsApp donde me agregaron. También figuran los mismos CBU para depositar. De nada de esto habla el señor Sanz, no le es rentable y más lucrativo hacer aparecer mi cara o adjudicarme la creación de varias de esas aplicaciones en donde ni siquiera estoy registrada. Todos los días mi vida corre peligro... Y nadie más que él es responsable de lo que nos pase a mí o a mi entorno.

Hasta el día 23 de setiembre tuve comunicación con el dueño de la plataforma, me dijo que los retiros se estaban demorando por problemas con las cuentas bancarias y que todo se solucionaría el 15 de octubre. Luego no me hablo más y perdimos las esperanzas de recuperar el dinero que teníamos allí. Yo nunca deposité a la aplicación, pero reinvertía el saldo interno con el que me pagaban mis honorarios.

Aun así, yo perdí mucho más que dinero, perdí mi tranquilidad. No tengo más salida que intentar levantarme como sea para recuperarme. Siempre lamentaré que hubo familias arruinadas por esta organización delictiva, pero yo nunca los invité ni los obligue a participar, nunca hablé con casi ningún damnificados, nunca recibí un solo peso de ellos y puedo demostrar todo lo que digo.

Pocas opciones tengo para ayudarlos a recuperar sus vidas. Más que ponerme a disposición de la Justicia y de la gente no puedo hacer. Me queda bien claro que, a pesar de lo bueno y lo malo, lo que importa es que, en definitiva, yo me debo a las personas. Es la gente la que decide elevarte o arrastrarte por el piso, es el consejo que puedo darles a quienes se encuentren en una situación similar a la mía. Nunca hay que abandonar a las personas.

Para ustedes, siempre estaré a su disposición.

Con mucho amor y sinceridad.


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