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14 de noviembre de 2021 | Nacionales

Efecto 14N

Crónica de una muerte anunciada

El pueblo se expresó y no hubo sorpresas. El gobierno perdió las elecciones legislativas en quince provincias y fue derrotado en seis de las ocho en las que se elegían senadores nacionales. Por primera vez desde la vuelta de la democracia el peronismo no tendrá en control del Senado y la oposición en su conjunto tendrá mayoría en diputados.

Si bien la remontada en la provincia de Buenos Aires le permitió al Frente de Todos quedar a menos de 1,5 puntos de distancia de Juntos por el Cambio –de los 6 que los separaban en las PASO-, no le alcanzó para conquistar una perla en medio de la tempestad. Sin embargo, quedó claro que Martín Insaurralde tuvo mucho más éxito que Juan Manzur en la recuperación de la competitividad electoral. Pruebas a la vista, pese a la derrota el Frente de Todos sólo perdió dos bancas en la Cámara de Diputados de la Legislatura provincial y empató la cantidad de senadores de JxC -23 de cada lado-, con la vicegobernadora Verónica Magario facultada para definir los eventuales empates.

“Con estos resultados el Frente de Todos recupera la mayoría en el Senado de la provincia de Buenos Aires. 23 de un lado, 23 del otro y la vicegobernadora Verónica Magario”, afirmó Axel, quien aseguró que llegó el momento de decir “basta de palos en la rueda en el Senado”.

Lo que no blanqueó el gobernador es que el éxito de Insaurralde y de los intendentes le será facturado inmediatamente, y así Axel verá limitada cada vez más su autoridad a un cargo sin poder propio.

En la cámara alta los datos oficiales consignan que el Frente de Todos quedaría con 35 legisladores, a dos del quórum propio. La lista de senadores del gobierno sólo se impuso en Catamarca y Tucumán –donde vio recortada su diferencia de las PASO a una mínima expresión-, en tanto sufrió la derrota en Chubut, Corrientes, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y La Pampa.

El enojo o la decepción motivaron que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner desistiera de viajar al bunker nacional del Frente de Todos, argumentando fundadas razones de salud.

La oposición, en tanto, pivoteó entre la calma satisfecha y el reclamo de sangre. Tras emitir su voto, el ex presidente Mauricio Macri aseguró que hoy se iniciaba la “transición”, pese a que sólo se trató de una elección legislativa, con una coalición gobernante que mantiene mayoría en el Senado y una gran cantidad de diputados.

El problema es que, desde que asumió, el gobierno de Alberto Fernández se autopercibe débil. Nunca se animó a tomar la iniciativa, y se dejó rodear la manzana por los poderes fácticos, y la oposición periodística y política. Pareciera que Alberto no sabe comunicar cosas favorables. Siempre se excusa o culpa a terceros. Y la sociedad se cansó de tantos dislates y postergaciones.

Horacio Rodríguez Larreta fue mucho más cauto en su lectura. Celebró moderadamente la victoria, agradeció a los protagonistas y llamó a mantener una indispensable unidad. Lo mismo que hizo el gobierno nacional del Frente de Todos, y así le fue. Si bien Diego Santilli ganó con lo justo la provincia, la elección de María Eugenia Vidal fue bastante mediocre, y quedó lejos del 50 por ciento que Juntos por el Cambio se había impuesto como piso. Claro está que nadie ignora el desvío de votos hacia Javier Milei que propiciaron Mauricio Macri y Patricia Bullrich. Ante un adversario debilitado y al borde de la fragmentación, tal como se encuentra hoy el Frente de Todos, a Juntos por el Cambio le costará mucho mantener la unidad hasta las elecciones de 2023.

Para cerrar un día negro para el oficialismo, el presidente Alberto Fernández difundió un mensaje grabado, en tono funerario, en el que anticipó que en los próximos días convocará a la oposición para consensuar una agenda de trabajo. También adelantó que en la primera semana de diciembre enviará al Congreso un proyecto de ley que incluirá un programa económico y las conclusiones de la negociación con el Fondo Monetario Internacional.

“Quiero anunciar que, en la primera semana de diciembre de este año, enviaremos al Congreso de la Nación un proyecto de ley que explicite el ‘programa económico plurianual para el desarrollo sustentable’. Ese programa contemplará los mejores entendimientos que nuestro gobierno haya alcanzado con el staff del FMI en las negociaciones que lidera nuestro ministro de economía, Martín Guzmán, sin renunciar a los principios de crecimiento económico e inclusión social a los que me he referido previamente”, indicó.

Asimismo, aclaró: “Ésta es una decisión política que cuenta con el pleno aval del Frente de Todos. Ha sido el fruto del trabajo conjunto con la vicepresidenta de la Nación, el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación y mi gabinete de ministros y ministras”.

Con estas palabras Alberto Fernández confirmó la victoria de Martín Guzmán sobre Cristina Fernández.

¿Qué pasará con Cristina? Su situación de debilidad judicial le impiden dar el portazo que tanto desea. Pero también sabe que, si se queda, liquidará lo que le queda de su mermado capital político.

Al no haber conseguido llegar al 50 por ciento en la CABA y haber ganado por apenas 1,5 puntos en provincia, a Larreta le quedan pocos motivos de festejo, y un gran dolor de cabeza ante la interna por la candidatura presidencial de Juntos por el Cambio que ya comenzó.

Pese a haber perdido en provincia, el Frente de Todos se quedó con el control institucional de la Legislatura. A diferencia del gobierno nacional que nada tiene para festejar, el peronismo provincial tomó la derrota como una victoria. Y, en la fría lógica de los números, no estuvo tan errado.

Se esperan jornadas intensas, al borde de la crisis a nivel nacional. Cada uno de los competidores tratará de posicionarse lo mejor posible para las negociaciones que propone el presidente. La movilización de la CGT de esta semana mostrará el caudal de respaldo con el que cuenta. Para peor para Alberto, con los resultados de la provincia de Buenos Aires, Cristina sigue viva.

¿Conseguirá el albertismo salir a flote y llegar al 2023, o nos espera un escenario de asamblea legislativa una vez firmado el acuerdo con el FMI? Demasiadas dudas y muy pocas certezas. El panorama de la Argentina, tras la confirmación de la paliza electoral del oficialismo, es sombrío y preocupante. (www.REALPOLITIK.com.ar)


ETIQUETAS DE ESTA NOTA

Martín Insaurralde, Cristina Fernández de Kirchner, Alberto Fernández, Axel Kicillof, Juan Manzur, Mauricio Macri

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