Jueves 30.06.2022 | Whatsapp: (221) 5710138
2 de marzo de 2022 | Séptimo Arte

Entrevista REALPOLITIK

“El mensaje más importante de El club de la pelea es que nos definimos por cosas externas”

En 1999, David Fincher realizó una de las películas que más marcaron al cine en el último tiempo. Adaptado de la obra de Chuck Palahniuk, el guion estuvo a cargo de Jim Uhls, que conversó con REALPOLITIK sobre cómo fue darle forma a esta gema que cuestiona a la sociedad de consumo.

HORACIO DELGUY

por:
Federico Carestia

Aunque la primera regla de El club de la pelea es "no hablar sobre el Club de la Pelea", este artículo la echa por tierra. La película de 1999 marcó a toda una generación con su mensaje anti consumo y se volvió un faro del cine, que nos dio una de las mejores interpretaciones de Brad Pitt y Edward Norton, de la mano de un genio como David Fincher. Más de dos décadas después, la cinta sigue siendo alabada por lo que deja y por un mensaje que todavía se mantiene vigente, incluso potenciado por internet y las redes sociales.

En El Club de la Pelea el protagonista es una persona sin nombre (que para fines prácticos se define como Jack), que tras varias frustraciones en una vida monótona en la que la única felicidad pasa a través de las cosas que puede comprarse de un catálogo, es dada vuelta con la aparición de Tyler Durden. A partir de este momento, todo comenzará a cambiar radicalmente: primero con un club en el que los hombres se reúnen simplemente para molerse a trompadas, y luego con un proyecto que buscará terminar con la civilización.

Dirigida por Fincher, la película estuvo escrita por Jim Uhls a partir de la novela homónima de Chuck Palahniuk. En una entrevista con REALPOLITIK, el guionista contó cómo fue adaptar esta historia y qué piensa del legado que dejó. "Somos nuestro trabajo, nuestra cuenta bancaria, nuestro departamento. Somos nuestras redes sociales. Nos definimos por cosas externas. Ése era el mensaje más importante", aseguró Uhls, quien también se refirió en torno a la polémica en China, donde los cines proyectaron una versión en la que el plan de Tyler Durden no se concreta y, de acuerdo a una placa completamente anticlimática, se cuenta que la policía logró detenerlo e internarlo en un hospital psiquiátrico.

RP.- La primera pregunta tiene que ver con el eje de la película. ¿Por qué las personas querrían golpearse?

Creo que fue sacarlos de un lugar limitado en el que estaban muy encasillados en la vida, el trabajo y la civilización como la conocemos. El instinto más primitivo que existe fue suprimido, apagado. Era una expresión de poder animal puro que normalmente no se da en la vida real

RP.- En los últimos meses se vio una polémica en China, en torno al cambio del final. ¿Qué piensa al respecto?

Antes de leer el artículo, me dio mucha curiosidad ver cómo habían vuelto a cortar la película. ¡Pero no hicieron nada! Pararon la película y luego proyectaron palabras. El mensaje chino al final de la película decía que Tyler había sido internado en un hospital psiquiátrico. No fue Tyler, fue Jack el que internaron en un psiquiátrico en el libro, y que no se bombardeó ningún edificio, lo que es cierto. En el libro, la bomba se desactiva, que iba a hacer que un edificio se desplomara sobre otro. Se desactivó y no pasó nada, es verdad. Pero, el problema que teníamos con esto, más allá de que queríamos un plan más grande que el de un edificio cayendo sobre otro, es que la razón que se da en el libro para que la bomba se desactive y no explote, es que la desactiva Jack. La razón es: "Yo sé sobre esto, porque Tyler sabe sobre esto". Eso rompió una regla enorme que se siguió en el resto del libro: Jack nunca supo lo que Tyler hacía a no ser que fuera un momento en el que estuviera con Tyler o estuvieran haciendo algo juntos. Nunca sabía qué hacía Tyler, hasta que de pronto supo que Tyler puso una bomba en secreto. No tuvo ningún sentido para nosotros. 

RP.- ¿Por qué cambiaron el final del libro?

Nos pareció que Tyler tenía que tener un plan más grande en el final de la película. Fueron una serie de explosiones de edificios vacíos que eran de la industria financiera, para comenzar el proceso de destrucción del mundo financiero, por decirlo de alguna forma, como un paso hacia el fin de la civilización.

RP.- ¿Cómo se le ocurrió ese plan?

Le había contado a David Fincher que las empresas de tarjetas de crédito tienen sus oficinas centrales en Delaware. No recuerdo la ciudad. En los primeros borradores mencionamos a la ciudad, y nos imaginamos que esos edificios explotaban. Luego David no quiso que mencionáramos a la ciudad, pero conservamos la idea.

RP.- Esto fue previo a la explosión de internet, ahora está todo en online. ¿Qué explotaría en un contexto como este? Ahora está todo en la nube.

No había una nube en ese momento, pero si apuntaran a las computadoras en las sedes centrales, y fueran destruidas, seguramente se provocaría algún tipo de disrupción.

RP.- En la era de las remakes, ¿cree que se podría volver a hacer El Club de la Pelea? ¿Lo contactaron para hacer otra versión?

No, nadie me habló al respecto para volver a hacerla. Una de las razones es que, incluso ahora que la tecnología avanza, que se inventan cosas nuevas y la vida cambia, hay algo en dejarla así como está, con 20 años, que todavía resuena en la gente. Esto podría perderse en la remake. (www.REALPOLITIK.com.ar) 


¿Qué te parece esta nota?

COMENTÁ / VER COMENTARIOS

¡Escuchá Radio Realpolitik FM en vivo!