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7 de julio de 2022 | Opinión

Comodoro Rivadavia

Un accidente con suerte, o no tanta

Ministro de Economía y Crédito Público de Chubut, licenciado Oscar Antonena. Me dirijo a usted a fin de poner en su conocimiento, los hechos en relación al siniestro ocurrido el día 3 de julio del corriente año, en el cual me vi involucrada junto a dos compañeras de trabajo.

por:
Lourdes Verónica Cabrera

El día mencionado nos dirigíamos hacia la ciudad de Rawson para participar de una capacitación por la encuesta nacional de salud pública 2022, el lunes 4 y el martes 5 del corriente mes, dictado por la dirección General de Estadística y Censos.

El día domingo siendo las 19.15, a 60 kilómetros de Trelew, pierdo el control del auto recorriendo unos metros hasta chocar con una cerca a la vera de la ruta, tras constatar que mis compañeras no habían sufrido lesiones graves, bajo del auto para pedir ayuda, luego de hora y media, unos camioneros pararon para auxiliarnos, hasta ese momento tampoco contábamos con señal en los celulares.

A las 21.00 mi compañera Edith logra comunicarse con la coordinadora de Encuesta Permanente de Hogares (EPH), Mirta Viegas Guerreiro, en Comodoro Rivadavia, ella se comunica con la directora de Estadística, Silvia Iralde, para referirle la situación. La licenciada Iralde decide ir hasta donde se produjo el siniestro para interiorizarse y se encuentra con las personas que estaban en el lugar tratando de solucionar el problema del auto para poder llegar a la entrada de Trelew, vamos con ella hasta Trelew para comprar un sellador para el radiador, que en un principio parecía ser el único problema. Luego de dos horas no se pudo solucionar la avería ya que tenía otro problema porque perdía aceite, los camioneros siguieron viaje, nosotras y la directora quedamos en el lugar. En ese ínterin Viegas, que mantenía comunicación por mensajes de WhatsApp con mi compañera Edith y viendo que pasaban las horas y seguíamos en la ruta, decide comunicarse a las 23.00 con el señor José Burgos, personal de la dirección, para ponerlo al tanto de lo que sucedía y si podía hacer algo.

A las 23.15 se hace presente la policía del distrito Gaiman y labra el acta, la cual adjunto a la presente, ni la policía ni la directora Iralde llaman a una ambulancia, porque hasta ese momento ninguno de los presentes sin conocimiento médico podía constatar si no estábamos transitando un síndrome post traumático, que luego se reflejó cuando me desvanezco en el hospital.

El señor Burgos se comunica con la directora Iralde, ella le dice que se encuentra en el lugar, pero no le dice que no encuentran solución al auto. A las 02.30, aproximadamente, de la madrugada del día lunes 4, vuelve a llamar a José Burgos para decirle que se retira del lugar a su domicilio, entonces Burgos le dice que no pueden quedar las chicas solas en la ruta con 4 grados bajo cero en ese momento. Burgos decide salir a la ruta con su auto particular a buscar a las tres encuestadoras y el auto, llegando al lugar a las 02.45 de la madrugada, encontrándonos en mal estado de salud por los golpes sufridos, el intenso frío, sin comer nada desde el día domingo y una de mis compañeras con un corte en la mano.

Burgos engancha el auto al de él, las dos encuestadoras van en su auto y yo manejando el mío, en las condiciones de salud que me encontraba pudiendo haber ocasionado algo mucho más grave si me desvanecía en ese momento. A las 03.00 de la madrugada logramos llegar a Trelew, dejar el auto en la estación de servicio para seguir viaje a Rawson, llegando a las 04.00 a Rawson para ir al hospital. Una vez allí nos atienden por los golpes, nos sacan placas y cuando nos retirábamos pierdo el conocimiento en la puerta del hospital, me vuelven a ingresar y me estabilizan quedándonos allí otras dos horas, extendiéndonos un certificado médico a cada una por 48 horas de reposo. Ingresamos al hospedaje a las 06.50 de la mañana para poder descansar.

En todo momento estuvimos acompañadas por José Burgos. La señora Iralde nunca se comunicó con nosotras o con Burgos para interiorizarse sobre nuestra salud, inclusive antes de retirarse a las 02.30 nos dice que a las 09.00 de la mañana nos presentemos en la dirección para asistir al curso. A las 12.30, luego de descansar y reponernos por la medicación suministrada en el hospital, enviamos copia por WhatsApp de los certificados a nuestra coordinadora en Comodoro, a pedido de ella y a su vez la señora Viegas Guerreiro se la envía a la directora Iralde, a pesar de ello nos solicita que nos presentemos en la dirección, que nos estaba esperando, siendo que si teníamos que cumplir con lo prescripto, la directora o alguien de la dirección debió acercarse hasta el hospedaje para hablar con nosotras.

Durante todo el día lunes sufrimos hostigamiento para que regresemos a Comodoro Rivadavia, nunca se respetó nuestro estado de salud ni el certificado médico.                                           

Hago todo éste relato para que tenga conocimiento de todo lo acontecido y el sufrimiento que pasamos, cuando se podía haber solucionado en dos horas si la señora Iralde le hubiera comunicado al señor Burgos ni bien sucedieron los hechos.

Nuestra relación laboral con la dirección de Estadística siempre ha sido de buena predisposición hacia el trabajo que se nos encomendara ya sea en la Encuesta Permanente de hogares (EPH), en la que más años estamos, actualización de listados (MMUVRA) y en el Censo 2022. A lo largo de éstos años hemos estado sin cobrar por tres o cuatro meses por distintas razones, porque no había plata para los que trabajamos por disposición, cambio de directores y no había firma para nosotros, los paros de los empleados públicos y por ello se retrasaban nuestros sueldos y quizás otros motivos que ahora no recuerdo, pero nunca abandonamos nuestras tareas o dijimos no trabajamos porque no nos pagan.

Todo lo contrario, más empeño le poníamos para que las estadísticas y nuestro cronograma de trabajo se cumpla en tiempo y forma. Jamás recibimos aunque sea el reconocimiento cuando se termina un año laboral porque no solo es hacer diez o veinte encuestas por semana, nuestro trabajo va mucho más allá, que quizás para algunos sea un trabajo relajado, no cualquiera puede ser encuestador en estos tiempos, es desgastante mentalmente porque hay que lidiar con los malos tratos de la gente, ya sea por disconformidad con el gobernante de turno o por escudarse con la frase que el INDEC miente, cada semana buscar estrategias para conseguir respuestas porque nos miden por eso y a pesar de todo amamos lo que hacemos, en nuestra profesión.

Por todo lo expuesto quiero remarcar la deshumanización en éste penoso episodio, no ponerse en el lugar del otro ante una desgracia que puede ser de mayor o menor magnitud pero todos merecemos respeto, ante todo.

Desde ya le agradezco a usted por la deferencia de leer ésta nota y también para que pueda conocer todos los detalles de éste lamentable episodio y para que a otro equipo de trabajo, en nuestras condiciones, no le suceda lo mismo o lo peor, tener que lamentar pérdidas humanas.

Sin otro particular, lo saludo atentamente, quedando a su disposición. 

 

(*) Lourdes Verónica Cabrera (DNI 23.646.178)


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