Sábado 01.10.2022 | Whatsapp: (221) 5710138
10 de julio de 2022 | Nacionales

Análisis

Alberto y Cristina, la contracara del fin de semana previo

Con cierta morbosidad, los medios opositores -y hasta los propios- esperaban las nuevas intervenciones públicas de Cristina y Alberto Fernández, preguntándose qué ministro saltaría por los aires, o que nueva descalificación se echaría en cara.

Pero no fue así. Tanto una como otro privilegiaron la armonía, y a poco de iniciar su discurso Cristina Fernández anticipó que no haría cargos sobre ningún funcionario. Muy por el contrario, direccionó sus críticas a los sectores más concentrados de la economía argentina. La actual –aseguró- respeta el patrón que "une a todas las crisis de la Argentina: la escasez de dólares, la corrida cambiaria, las devaluaciones y las inflaciones". Y cuando los sectores de poder no pueden acceder al dólar entonces se genera la brecha para provocar la devaluación. Si un gobierno no deja sacar dólares, entonces "se comportan como adictos; si no pueden por las buenas, lo hacen por las malas, y estallan la economía del país”, enfatizó.

Cristina apareció sonriente y moderada, tendiendo un brazo protector sobre Alberto Fernández y Silvina Batakis, que bien lo precisan, después de los rumores de renuncia del presidente y de las críticas furibundas sobre la nueva ministra, sin esperar a que comenzara a actuar.

Muy por el contrario, fue terminante con el ex ministro de Economía: “La renuncia de Guzmán fue un acto de irresponsabilidad política”. "De inmensa ingratitud personal hacia el propio presidente”, agregó. Y sentenció: "Yo no oculto las diferencias. Este presidente había bancado a ese ministro de Economía como a nadie, enfrentándose inclusive con sus propias fuerzas de la coalición. ¿Se merecía eso?”.

Finalmente, llamó a envainar los egos: "Es importante que en la Argentina dejemos de discutir personas y comencemos a discutir las políticas"

El sábado, con el mismo tono cordial hacia su vice, Alberto Fernández convocó a la unidad y apuntó contra quienes buscan "provocar una devaluación", en la celebración del 9 de julio en Tucumán.

"Sé que algunos refriegan sus manos en momentos en que la adversidad se nos cruza. Lo hacen con rumores que algunos lanzan a correr en medios de comunicación, o falsas noticias que hacen circular en redes sociales como instrumentos desestabilizadores”, denunció el presidente.

También Alberto puso en su mira a los sectores más concentrados de la economía. "Se aprovecharon de la pandemia y se quieren aprovechar ahora de la guerra”. “Son los mismos de siempre que siembran el desánimo, temor, rumores… Que buscan vernos desunidos, que generan enfrentamientos”.

“Venimos soportando en los últimos meses, pero sobre todo de manera pública y feroz en la última semana, una embestida de los grupos concentrados poderosos que quieren quedarse con toda la renta. Que quieren provocar una devaluación y maximizar sus ganancias con la codicia de siempre”, concluyó.

Tras reservarse su opinión sobre la renuncia de Martín Guzmán, el presidente argentino concluyó relacionando aquél 9 de julio histórico con el presente. “La declaración de la independencia fue la coronación de un largo proceso político. La construcción de acuerdos demandó el esfuerzo de cada uno y semejante lección no puede ser olvidada”.

Quienes esperaban un nuevo capítulo de la saga de enfrentamientos entre Cristina y Alberto salieron decepcionados. Las conversaciones mantenidas entre domingo, lunes y martes pasado -esta última con la participación de Sergio Massa- parecen haber generado las condiciones para la restitución de cierta paz interna. Queda en claro que Cristina asumió sin cortapisas el liderazgo del espacio, que Alberto se resignó a pasar a un segundo plano y abandonar toda ambición reelectiva, y que no será esta la coyuntura en la que el líder del Frente Renovador podrá tomar el control sobre el gobierno. Una alternativa que, para muchos, era la más razonable, pero que no era del agrado de buena parte de los principales jugadores del Frente de Todos.

La alocución de Cristina significó un cambio drástico en su estrategia previa de diferenciación respecto del gobierno de Alberto. Quedó en claro para todos que, a partir de ahora, será ella la que arbitre en última instancia. En palabras de Perón, a AlbertoCristina lo terminó cocinando como a un sapo”, a fuego lento. (www.REALPOLITIK.com.ar)


ETIQUETAS DE ESTA NOTA

Alberto Fernández, Sergio Massa, CFK

¿Qué te parece esta nota?

COMENTÁ / VER COMENTARIOS

¡Escuchá Radio Realpolitik FM en vivo!