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9 de diciembre de 2022 | Nacionales

Cuando Clarín se escribía con K

Cuando Néstor y Cristina Kirchner oficiaban de “mascotas” de Héctor Magnetto

La relación entre el kirchnerismo y el Grupo Clarín no siempre fue mala. La larga y generosa luna de miel que el progresismo K quiere eliminar de la historia argentina.

El furioso descargo de Cristina Fernández de Kirchner desde su despacho en el Senado de la Nación dejó varios puntos e inconsistencias que reflejan su desesperación y angustia por autopercibirse condenada. Así lo expresaron algunos especialistas en lenguaje no verbal que analizaron sus gestos, tonos de voz y silencios.

CFK sabe que el peronismo la dejó sola, que probablemente haya llegado la hora de que le pasen factura también a ella. La sentencia evidencia precisamente eso: que aun cuando tiene la posibilidad de apelar en dos oportunidades e incluso de jamás ir presa, la historia que decía absolverla optó por condenarla.


Alberto Fernández, Héctor Magnetto y Cristina Fernández de Kirchner, cenando juntos.

A su operativo clamor “Cristina 2023”, probablemente pocos quieran sumarse, pues el PJ esperó mucho este momento para rearmarse y pensar el futuro por fuera de la franquicia que mayor volumen de votos ha tenido desde el 2003.

Lo que más genera reacción por parte de CFK es su condena a la inhabilitación a ocupar cargos públicos de por vida, en tanto siempre hizo del voto popular su canto de victoria y su mayor fundamento de inocencia. El tribunal no la ha proscripto, la ha condenado por corrupción.

Inmediatamente conocida su condena, en su mensaje a los propios, remarcó haber sido víctima de un gobierno “endeudador”, pese a que el cuarto gobierno kirchnerista ha tomado más deuda, y de jueces y fiscales a los que considera parte del Grupo Clarín, un elemento permanente en sus discursos posteriores al conflicto con el campo en 2008.

La otra historia es la de Néstor y Cristina Kirchner amigos del CEO del Grupo Clarín, Héctor Magnetto, con quien llegaron a cenar semanalmente en la Quinta de Olivos entre 2003 y 2008. Incluso el empresario llegó a felicitar en 2019 a Alberto Fernández por su candidatura presidencial.

El trato hacia el jefe de uno de los grupos mediáticos más poderosos del país, durante este período, siempre fue preferencial. Llegando Néstor Kirchner incluso a firmar, solo un día antes de dejar el poder, el 7 de diciembre de 2007, la fusión entre las empresas Cablevisión y Multicanal, lo que le posibilitaría al multimedio hacerse de un gran paquete como prestador del servicio de TV e internet.

Sin embargo, el conflicto con el campo por la resolución 125 firmada por el entonces ministro de Economía K, Martín Lousteau, una CFK efusiva de poder y el colaboracionismo del hoy denostado Hugo Moyano que instaló la frase “Clarín Miente” y llegó incluso a impedir con bloqueos de camiones la distribución del matutino en reiteradas oportunidades, lo cambiaron todo.

Cristina inició su plan para derribar al grupo a través la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y la consecuente desconcentración mediática que nunca se efectivizó. Pero también a través del “Fútbol para Todos” -quitándole las licencias exclusivas a la “corpo”-, las interminables y casi diarias cadenas nacionales que obligaban a dejarle lugar en las transmisiones y la operación del también condenado vicepresidente Amado Boudou, quien como ministro de Economía, el 3 de marzo de 2010, emitió la resolución 113 que disponía "dar por inclumplido el compromiso voluntariamente asumido y aceptado en la resolución 257 y declarar el cese de la autorización otorgada en dicho acto administrativo fijando un plazo de seis meses para que las partes dieran cumplimiento”. Con esta iniciativa, el cristinismo apuntó a dejar a Clarín sin la tan ansiada fusión que le había obsequiado Néstor Kirchner. Pasarían algunos años hasta que la Justicia, en septiembre de 2015, revocara la resolución ministerial y diera el visto bueno a la operación del grupo mediático.

Todo esto pasó durante los tres primeros gobiernos kirchneristas, cuando CFK formaba parte fundamental de la mesa de poder, y mientras miraba cómo Néstor Kirchner y Héctor Magnetto jugaban al ajedrez político del mismo lado de la mesa, casi como “una mascota del poder”. (www.REALPOLITIK.com.ar)


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Cristina Fernández de Kirchner, Héctor Magnetto, Néstor Kirchner, Alberto Fernández, Grupo Clarín, Cristina Kirchner

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