"No tiene nada que ver, es poner vinagre con aceite. Nosotros no fuimos una guerrilla, fuimos un movimiento político con armas. Tuvimos una etapa de formación militarista, nos quedamos sin estrategia y habíamos desatado un movimiento de masas. Nos mató el éxito. Tendríamos que haber virado en la historia”, afirmó. E inmediatamente interpeló a la candidata de JxC: “La historia no se arregla solo a los fierrazos. Y de Mandela mejor no hablar, porque nos queda demasiado grande”.
En su participación en el debate presidencial del domingo pasado, Bullrich -de la nada- pretendió hacer una puntualización respecto de su pasado en su pasado en Montoneros, comparándose con Mujica y Mandela. "No usé la violencia, yo participé de una organización juvenil. Siempre lo dije. Lo mismo les pasó a grandes líderes de la humanidad como Mandela y Mujica, que fueron presidentes de sus países”, afirmó la candidata.
Mujica manifestó su temor sobre el futuro de la Argentina a partir de lo que vio en el debate presidencial. “Me quedé preocupado”, reconoció, ya que “la hiperinflación es un drama de las sociedades” y que a menudo “hay un pueblo que se equivoca cuando está desesperado”. Sin embargo, se mostró esperanzado de que, pese a ese riesgo, “el pueblo argentino pueda salir adelante con sus contradicciones”.
El ex presidente uruguayo lamentó la actitud de la dirigencia opositora. “Llevan a la gente a decisiones simplistas, pero queda un poquito de esperanza porque ya ha pasado esto y lo ha logrado superar.” Y en una tácita valoración de la propuesta de unidad formulada por Sergio Massa, señaló: “Estaba recordando el discurso de Balbín cuando murió Perón, hay que aprender a darse la mano, no hay que llegar a viejo para tener esa filosofía”.
Por último, planteó un duro pronóstico sobre la economía para los próximos meses. “Es inevitable que Argentina va a entrar en un ajuste, lamentablemente ya está, pero, ¿quién paga el costo mayor? El que sufre es el pueblo que busca llegar a fin de mes, no hay que ser economista para no darse cuenta de eso”, sentenció. Y concluyó reconociendo que “no hay soluciones mágicas, en esa complejidad aparece la ‘simplificación’ con soluciones fatales”. (www.REALPOLITIK.com.ar)