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17 de octubre de 2023 | Pastillas de Colores

Una alarma omnipresente

Tel Aviv: Una experiencia debajo de la Cúpula de Hierro

En 2012, un periodista que estaba de viaje por la zona descubrió el entonces novedoso sistema de defensa antimisiles que Israel había desarrollado en el marco de su tensión con Palestina.

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por:
Juan Provéndola

Cuando sale el sol y hace calor, las playas de Tel Aviv sobre el Mar Mediterráneo se llenan de gente jugando al fútbol o al vóley, comiendo choclos o, simplemente, sentada sobre la arena. Para un argentino, la postal no parece distar de lo que se puede experimentar cualquier verano en la costa atlántica. 

La calma, sin embargo, puede convertirse rápidamente en drama: una alarma omnipresente domina el ambiente y muchos empiezan a correr. Es señal de que acaba de detectarse un misil con dirección al lugar en cuestión. Y que Israel activó el Iron Dome, la Cúpula de Hierro: un sistema de defensa que implica, básicamente, neutralizar el misil con otro que va a su búsqueda para hacerlo detonar en el aire y no en la tierra. 

La experiencia narrada sucedió varias veces. Y quien escribe la vivió en noviembre de 2012, cuando se abrió un nuevo frente de guerra entre Israel y Palestina. Entonces la viralidad en redes sociales no tenía aún la relevancia y universalidad actuales; pasaron varios años hasta que principalmente Twitter le dio circulación mundial a videos que mostraban la acción del Iron Dome. 

Aquella vez la Cúpula de Hierro constituía toda una novedad en la industria bélica. La guerra siempre fue la guerra: gente que mata gente empujada por intereses, odios y órdenes, o todo a la vez. Pero ese sistema que llevaba poco más de un año en actividad daba vuelta el tablero de lo conocido: si hasta entonces los misiles se tiraban desde arriba para que explotaran bien abajo (como en Hiroshima), ahora sucedía exactamente lo contrario.

El mecanismo del Iron Dome se compone de un radar que barre la zona aérea para detectar la presencia de misiles. Una base de operaciones compuesta por humanos que analiza la información en el caso de alerta y una batería de cohetes lista para la acción. Acá, a diferencia de lo que bate un viejo proverbio, el mejor ataque parece ser una buena defensa.

Los misiles de la Cúpula de Hierro salen al ras del suelo y detonan en el aire, precisamente al momento que interceptan al del oponente.  Durante mucho tiempo, las ubicaciones geográficas de estos megamorteros pretendían ser secretas. Aunque todo resplandecía especialmente de noche, cuando la oscuridad le daba espectacularidad a la tragedia.  

Israel siguió utilizando el Iron Dome en otras ocasiones, aunque hasta entonces la que más impacto mundial había alcanzado fue la de mayo de 2021, titulada por muchos como la primera gran guerra de la era del COVID. Ahí, en la tierra donde nacieron tres de las religiones monoteístas más populares de la historia de la humanidad, los dioses hoy vuelven a debatirse en el Tánatos. (www.REALPOLITIK.com.ar)


ETIQUETAS DE ESTA NOTA

Israel, Palestina, Juan Provéndola, Tel Aviv

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