Miércoles 17.04.2024 | Whatsapp: (221) 5710138
2 de enero de 2024 | Nacionales

El dueño de la Patagonia

Javier Milei y su terrible política de concesiones a Joe Lewis

Pese a que la legislación vigente prohíbe que un extranjero posea tierras en territorios limítrofes de la Argentina, el magnate británico, amigo de Macri, no sólo se apropió de 12 mil hectáreas en Lago Escondido, sino también tiene un aeropuerto privado en Río Negro con una pista de casi 2 mil metros de largo.

facebook sharing buttonCompartir
twitter sharing button Twittear
whatsapp sharing buttonCompartir
telegram sharing buttonCompartir
print sharing buttonImpresión
gmail sharing buttonCorreo electrónico

El aeropuerto está ubicado cerca de la Costa Atlántica, a 30 kilómetros de Sierra Grande, no tiene radares y sus  movimientos se desconocen. Desde allí, en dos horas un avión puede llegar a las Islas Malvinas. Pese a las constantes denuncias  de vuelos sospechosos, tanto la Justicia como las autoridades provinciales y nacionales miran hacia otro lado.

La connivencia entre Joe Lewis y los factores de poder no se disimula. Días atrás, el juez federal Sebastián Ramos sobreseyó a jueces, funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires y empresarios investigados por el viaje a la estancia del ciudadano británico Joe Lewis en Lago Escondido, Bariloche, en octubre de 2022. El magistrado declaró la “nulidad de todo lo actuado” en una resolución de 73 carillas, que dejó libres de culpa y cargo a un puñado de funcionarios judiciales.

Los miembros de la comunidad no tienen trato alguno con Lewis, ya que sólo visitan su mansión políticos, jueces y empresarios, y no saben cuándo está o no en la provincia. Y aunque desean acceder al lago, ya que es su derecho, difícilmente lo consiguen, ya que el magnate ha creado su propio ejército privado, que impiden el tránsito de manera poco amistosa. Las autoridades provinciales y las fuerzas de seguridad se muestran siempre predispuestas a colaborar con los parapoliciales, en lugar de garantizar los derechos de los ciudadanos. Apenas sí puede accederse a través de la montaña, caminando o a caballo, en una travesía muy peligrosa, aún para gente muy entrenada.

Lewis es el dueño de la sexta fortuna más grande del Reino Unido, con un capital de más de 5.000 millones de dólares. Según la revista Forbes, en 2015 ocupaba el puesto 277° de los hombres más ricos del mundo.

Entre las propiedades del grupo económico que lidera se cuentan el club Tottenham, y la parte mayoritaria de Pampa Holding, que cuenta entre sus activos a Edenor, la mayor distribuidora de electricidad del país, cuyo margen de ganancias aumentó exponencialmente con la política de tarifas de Macri y volverá a hacerlo durante la actual gestión de Javier Milei.

Su influencia sobre la Justicia es tal que la causa en la que se lo investigaba por la triangulación en la compra de las tierras en 2016 prescribió, y aunque está vigente el fallo que establece que los rionegrinos pueden acceder al lago por las dos vías que ofrece la ruta 40, nadie está dispuesto a hacerlo respetar. Los vecinos se manifiestan, protestan y van a la Justicia. Pero los más díscolos sufrieron amenazas y muchos no quieren hablar por temor a nuevas represalias.

En la Argentina, Lewis está asociado con otro empresario cercano al macrismo, Marcelo Mindlin, quien compró la constructora del Grupo Macri, que pertenecía a su primo Ángelo Calcaterra. Una operación que generó suspicacias y sospechas de todo tipo.

Pero su relación con el poder real en la Argentina viene de más atrás. Lewis adquirió la estancia en los años del menemismo, y fue denunciado entonces por adquirir esas hectáreas por un valor muy debajo del mercado y por haber triangulado la operación para que su nombre, el de un extranjero, no figure como propietario de esa extensión de tierras en una zona de frontera.

El expresidente Macri se ocupó de defenderlo en público ante las denuncias que recibía. Afirmó que no entendía la “sistemática búsqueda para agredirlo”, y afirmó que gracias a él los vecinos de Lago Escondido “tiene un mejor acceso que el que tenía antes”. Otra falacia del ex presidente Macri que, no contento con esto, en julio de 2016 modificó la ley de Tierras y eliminó el tope de mil hectáreas que tenían los extranjeros.

Lo más preocupante en términos geopolíticos es la lesión a nuestra soberanía, efectiva y potencial, que implica el enclave de Lewis en la Patagonia. La pista que construyó Joe Lewis en Playas Doradas, Río Negro, a poca distancia del Mar Argentino, en 2008, es apta para uso civil y militar, permitiendo el tránsito de aviones de gran porte, como por ejemplo un Hércules con un camión lanzamisiles adentro. Esto es debido a su proximidad con las Islas Malvinas, y a toda la zona del Atlántico Sur bajo control inglés, concedido por tratados de Madrid, que permite que los británicos concreten grandes negocios a través de la venta de permisos de pesca. Por si fuera poco, sirve también como puente al continente Antártico, actualmente en disputa, con el tratado vigente próximo a vencer.

Por la inexistencia de radarización, la pista puede operar sin que se detecten sus movimientos, sospechándose el ingreso de armas, drogas, personas y todo tipo de bienes fuera de control aduanero o de las fuerzas armadas. La estancia de Lewis se ubica tmb en el paralelo 42°, que divide los territorios de las provincias de Chubut y Río Negro, y podría servir como cabecera de puente para las pretensiones continentales británicas -y de otras potencias extranjeras- en la Patagonia.

El mega decreto inconstitucional del presidente Milei y varias de las leyes que propuso abonan aún más estas expectativas, ya que dispone la privatización de las fábricas militares y astilleros navales. De este modo se habilitaría el acceso libre a nuestra zona económica exclusiva a buques de cualquier bandera. No hay que olvidar que Lewis aloja en la Patagonia, cada año, a fuerzas regulares extranjeras.

El nuevo gobernador de Chubut, Ignacio Torres (JxC), está negociando que la OTAN ejerza la defensa del mar Argentino, ante la “incapacidad” de nuestra fuerzas nacionales para expulsar a los pesqueros chinos que saquean nuestras costas. ¿En qué quedaría nuestra soberanía si encargamos la defensa de nuestro propio territorio en manos de quienes defienden la ilegal ocupación de nuestras Islas Malvinas?

El proceso de ocupación efectiva de la Argentina expermentó un espaldarazo decisivo a partir de la asunción de Javier Milei. Ante un eventual conflicto futuro: ¿Cómo podríamos defendernos si la logística está en manos extranjeras? ¿Cómo llevaríamos un tanque a la zona, en camión por ruta? Si la producción para defensa se privatiza: ¿Quién armará a nuestras FFAA? ¿Los mismos que pretenderían apropiarse de nuestro territorio?

“No la ven”, afirman Milei y su gabinete, y reproducen sus fanáticos. El problema parece ser el inverso: la vemos demasiado clara. (www.REALPOLITIK.com.ar)


¿Qué te parece esta nota?

COMENTÁ / VER COMENTARIOS

¡Escuchá Radio Realpolitik FM en vivo!