Miércoles 19.06.2024 | Whatsapp: (221) 5710138
12 de febrero de 2024 | Internacionales

Escándalo

En pleno proceso de conversión al judaísmo, Javier Milei se comulgó en el Vaticano

La visita del presidente de la Nación, Javier Milei, a la santa sede con motivo de la canonización de Mama Antula, no estuvo exenta de errores que pasaron desapercibidos por la comunidad católica y judía internacional.

facebook sharing buttonCompartir
twitter sharing button Twittear
whatsapp sharing buttonCompartir
telegram sharing buttonCompartir
print sharing buttonImpresión
gmail sharing buttonCorreo electrónico

La celebración en cuestión fue presidida por el Papa Francisco. El motivo fue la consagración de la primera santa argentina, de la que participó Javier Milei, junto a su hermana y secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; la canciller Diana Mondino; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello; el ministro del Interior, Guillermo Francos; y el secretario de Culto, Francisco Sánchez, Además se llegó a ver a funcionarios de todo el país, tales como el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora; su esposa la senadora ultra K, Claudia Ledesma Abdala; la diputada santafesina Amalia Granata -quien concurrió junto a su pareja, el empresario Leonardo Squarzon-; y el diputado provincial, Fabián Perechodnik -vinculado al caso "Chocolate" Rigau por su rol como vicepresidente de la cámara baja-, entre otros.

La jornada eclesiástica comenzó con ciertas torpezas, cuando la señal oficial Vatican News cometió un insólito error al informar “que en la santa misa participa el presidente de la República Argentina, Javier Milei, junto con su esposa, la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei”.

Sin embargo, un detalle que pasó desapercibido promete generar todavía mayor revuelo en la comunidad católica y judía internacional. Tanto Javier como Karina Milei no deberían haber comulgado, dado que ambos incumplen con las condiciones mínimas exigidas por la iglesia católica. De hecho, son muchos los mandatarios que visitan el Vaticano y solo presencian las celebraciones en calidad de testigo a sabiendas de su imposibilidad de comulgar.

Para poder hacerlo se necesita ser católico, haber recibido la primera comunión y haberse confesado. Hasta allí, nadie dudaría que los Milei podrían estar en regla. Pero a estos criterios debe agregársele: saber a quién se está recibiendo en la hostia consagrada y no persistir en algún tipo de pecado grave, tal como reza el artículo 916 del Código de Derecho Canónico.

Por un lado, Javier Milei está en plena conversión al judaísmo, por ende, no solo desconoce a Jesucristo como hijo de Dios sino que incluso se considera un apóstata, dado que reniega y desconoce la fe de sus padres.

Karina, por su parte, se encuentra inscripta en el rubro 960990 de AFIP, que incluye servicios de espiritismo, incurriendo en un pecado cuanto menos grave.

A la pareja de hermanos poco parecen haberles importado estas incongruencias y el cuerpo diplomático que debiera haber intercedido ante esta situación, que en la santa sede es considerada de gran importancia diplomática, brilló por su ausencia. La canciller Diana Mondino apenas se limitó a sonreír para el álbum de fotos familiar. (www.REALPOLITIK.com.ar)


¿Qué te parece esta nota?

COMENTÁ / VER COMENTARIOS

¡Escuchá Radio Realpolitik FM en vivo!