En un contexto donde la salud visual es cada vez más relevante, es crucial que la atención esté en manos de profesionales calificados. Sin embargo, han proliferado operativos de lentes y anteojos realizados por personas no matriculadas, que intentan captar a los consumidores con promesas de soluciones rápidas y supuestamente más económicas. Desde la Cámara de Laboratorios Ópticos, Ópticas y Afines de la República Argentina (CLOOARA), advertimos sobre los graves riesgos de estas prácticas y desmontamos el mito de que estas alternativas sean más baratas.
Además, es importante señalar que estos operativos ilegales de salud visual no solo carecen de la formación y certificación adecuada, sino que también forman parte de una mafia que se enriquece enmascarando sus acciones bajo una apariencia de solidaridad que no es tal. Se llenan los bolsillos a costa de la salud visual de las personas, aprovechándose de la falta de regulación y control.
A primera vista, se podría pensar que estos servicios ilegales ofrecen una ventaja económica, pero la realidad es que, si uno investiga un poco, se da cuenta de que esto no es cierto. De hecho, los precios de estos operativos muchas veces no son más bajos que los de una óptica habilitada. Además, confiar en personas no certificadas con la salud de tus ojos puede resultar en gastos mucho mayores a largo plazo. Lentes mal ajustados o incorrectamente fabricados pueden empeorar tu visión y obligarte a gastar nuevamente para solucionar problemas que nunca debieron haber ocurrido.
El verdadero ahorro está en acudir a una óptica habilitada, donde los ópticos matriculados cuentan con la formación y las herramientas necesarias para garantizar una atención adecuada y personalizada. En una óptica, no solo recibís un producto ajustado a tus necesidades visuales, sino también el respaldo de un profesional al que podés recurrir en caso de necesitar ajustes, reparaciones o incluso una consulta posterior. Esto contrasta con los operativos ilegales, donde una vez que te venden el producto, desaparecen, dejándote sin ninguna garantía y sin posibilidad de reclamo.
No atenderse con profesionales calificados no sólo pone en riesgo tu salud visual, sino que puede ser significativamente más costoso en el largo plazo. La vista es un sentido invaluable y merece ser cuidada por quienes tienen el conocimiento y la responsabilidad para hacerlo correctamente. En CLOOARA, trabajamos incansablemente para proteger a los consumidores de prácticas engañosas y para promover la importancia de la atención profesional en el cuidado visual. (www.REALPOLITIK.com.ar)