Tribunal de Cuentas cuestionó la concentración millonaria de pauta oficial de Axel Kicillof
Por Santiago Sautel
Todo comenzó con la presentación judicial de Elisa Carrió, que pidió investigar licitaciones “truchas” para favorecer a empresarios amigos, en las que habrían participado funcionarios de la municipalidad de Pilar que otorgaban contratos a sus propios parientes.
Como si fuera poco, concejales del Pro lo acusan de impulsar un nuevo Código de Ordenamiento Territorial que permitiría confiscar terrenos y propiedades para un “banco de tierras” municipal, con aval del gobernador Axel Kicillof y el sello ideológico del Instituto Patria. “Es un marco legal para la expropiación”, disparó la oposición.
La bomba final la destapó una investigación de El Disenso: bajo la gestión de Achával, un “sistema familiar” habría canalizado cientos de millones de pesos de las arcas municipales a empresas de los suegros, socios y amigos de Patricio Naughton, jefe de compras designado por el propio intendente. Desde servicios de transporte sin habilitación, hasta contratos millonarios de catering y provisión de insumos en plena pandemia, siempre con los mismos nombres compitiendo… y ganando.
Con denuncias cruzadas, sospechas de corrupción y acusaciones de atropello a la propiedad privada, el escándalo amenaza con convertirse en una verdadera novela política que podría dejar a Achával contra las cuerdas… y a los vecinos de Pilar pagando la cuenta. (www.REALPOLITIK.com.ar)