“Quiero aclarar que hubo aumentos de tarifas, no de peajes, sino que es un impuesto al tránsito”, sostuvo Ricardo Lasca al comenzar la entrevista, y advirtió que esta situación también se replicará en otras provincias y rutas nacionales con las nuevas concesiones. En ese sentido, apuntó directamente contra el gobernador bonaerense: “El podio lo tiene bien merecido el gobernador Axel Kicillof, porque tiene unas tarifas totalmente disparatadas en la provincia de Buenos Aires”.
El dirigente detalló el impacto económico cotidiano que sufren los usuarios: “Una persona que trabaja, que va de La Plata a Buenos Aires o viceversa, va a tener que estar pagando por día más de 20 mil pesos”, y agregó que en el caso del transporte pesado la situación es aún más grave: “Un transporte de cargas paga 32 mil pesos y de vuelta 60 mil pesos para ir de Buenos Aires a La Plata”.
Lasca calificó el esquema como “un disparate” y denunció la falta de instancias de participación ciudadana: “No hay audiencia pública, porque como hay aumentos mensuales o trimestrales, se anularon las audiencias públicas”. Además, remarcó la inexistencia de controles: “No hay ente regulador que contemple la participación de los usuarios viales directos e indirectos” y criticó el rol del Defensor del Pueblo: “Brilla por su ausencia, no defiende nuestros derechos como usuarios viales”.
En relación al fundamento legal del sistema, fue categórico: “No deberíamos pagar, es un sistema totalmente inconstitucional, no hay camino alternativo, es inconstitucional por la doble imposición”. Según explicó, los fondos existen pero se desvían: “La plata está y se malversa, se destina a cosas que no tienen nada que ver para lo cual fueron creados los impuestos”.
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la comparación con otras jurisdicciones: “En la autopista Panamericana, uno va de Capital a Pilar, que son 60 kilómetros, y se paga 900 pesos en hora pico, y acá se pagan 5.400 pesos”. Para Lasca, el objetivo es claro: “Todo para bancar el déficit que tiene esa empresa trucha, que es AUBASA, una vialidad paralela, una caja política”.
El referente de CONADUV denunció que las obras no se financian con lo recaudado en peajes: “Las obras son hechas con fondos del estado provincial, créditos externos, créditos del Banco Interamericano de Desarrollo, no con la recaudación de AUBASA”. En ese marco, sostuvo: “Es una situación totalmente injusta, esquiva los bolsillos de los usuarios a más no poder”.
Lasca subrayó que el problema no afecta solo al turismo: “No es solamente para el turista, estas rutas se utilizan todo el año para trasladar productos y para la gente que trabaja”. En números concretos, explicó: “Un auto paga más de 3 millones de pesos por año solo de peaje, y un camión 15 millones de pesos”, y agregó que en recorridos más largos “un camión paga cerca de 50 millones de pesos por año solo de peaje”.
Sobre la falta de acción política y judicial, expresó su malestar: “No es justo que los usuarios tengamos que estar haciendo demandas, para eso está la Defensoría del Pueblo y los legisladores”, pero lamentó que “no se ocupan de nada”. En esa línea, reveló: “Al gobernador Kicillof le hemos pedido audiencia y nunca nos ha atendido”.
Finalmente, advirtió sobre lo que viene: “Va a haber aumentos trimestrales en AUBASA porque se anularon las audiencias públicas”, y lanzó una proyección alarmante: “A fin de 2026 vamos a estar pagando 10 mil pesos en cada estación de peaje el automóvil, y un camión 50 mil o 60 mil pesos”.
“No es bronca, es tristeza de cómo nos esquilman y de cómo pisotean nuestros derechos como usuarios viales”, concluyó Lasca, dejando en evidencia el profundo malestar que atraviesa a millones de argentinos que dependen de las rutas para trabajar y producir. (www.REALPOLITIK.com.ar)