Mientras millones de jubilados argentinos no logran cubrir medicamentos, alimentos y servicios básicos, el estado nacional avanza con una licitación para garantizar movilidad confortable y de alta gama al círculo más cercano del poder.
El proceso 23-0015-LPU25, impulsado por la secretaría General de la Presidencia de la Nación, que conduce Karina Milei, contempla el alquiler diario de vehículos sin chofer durante seis meses, destinados a “resguardar la integridad del presidente y su familia”.
La aclaración no es menor: el propio pliego oficial reconoce que los autos no serán sólo para funciones institucionales, sino también para el uso familiar del presidente Javier Milei.

Los vehículos deberán ser entregados en la secretaría General de la Presidencia, es decir, al equipo político que responde directamente a Karina Milei, quien concentra una de las áreas más sensibles del poder ejecutivo.
Aunque todavía no se informó el presupuesto oficial, fuentes del sector estiman que el gasto final se ubicará en decenas de millones de pesos, en un país donde el transporte público se encarece y el acceso a un vehículo propio es cada vez más restrictivo.

El pliego solicita automóviles sedán modelo 2020 o superior, motor 1.8 o más, baúl mínimo de 480 litros, aire acondicionado, cierre centralizado, alarma, dirección asistida y “estado impecable” y camionetas 4x4, también modelo 2020 en adelante, con idénticos estándares de confort y seguridad.
No se trata de traslados austeros: el estado exige vehículos premium, mientras predica ajuste.
Según el último informe de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP), el haber mínimo jubilatorio con refuerzo ronda los 390 mil pesos, muy lejos de la Canasta Básica del Jubilado, que supera el millón de pesos mensuales.
En términos simples, un solo mes de alquiler de estos vehículos podría equivaler al ingreso anual de varios jubilados mínimos. Mientras ellos ajustan remedios y comida, el Estado alquila camionetas 4x4 nuevas para su cúpula. (www.REALPOLITIK.com.ar)