La renuncia del intendente Arnaldo “Lalo” Harispe al frente de la municipalidad de Lezama no cerró su ciclo político sin sobresaltos. Lejos de una salida ordenada, el Honorable Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires dejó asentadas graves irregularidades administrativas y financieras durante el ejercicio 2024, que derivaron en multas personales al jefe comunal y a su núcleo más cercano de funcionarios
Harispe anunció su dimisión el 11 de noviembre de 2025, tras una década como intendente y luego de una derrota electoral que dejó al peronismo como primera fuerza y a la oposición con mayoría en el Concejo Deliberante. Sin embargo, mientras hablaba de “renovación” y de “obras irrepetibles”, el organismo de control provincial ya había avanzado sobre su administración con un expediente lapidario.
El expediente 4-338.0-2024 analizó la Rendición de Cuentas del ejercicio 2024 y, si bien aprobó formalmente los números, lo hizo dejando constancia expresa de incumplimientos legales, desmanejos presupuestarios y fallas estructurales en los sistemas de control interno del municipio de Lezama.
Entre las principales irregularidades detectadas, el Tribunal enumeró:
- Incumplimientos reiterados del circuito legal de compras,
- Contratos de locación de servicios observados,
- Falta de respaldo bancario suficiente,
- Deficiente tratamiento de la deuda flotante,
- Irregularidades en el inventario de bienes físicos,
- Presentación fuera de término de libros contables obligatorios,
- Ejecución de gastos sin respaldo administrativo adecuado.
A esto se sumó la no presentación en tiempo y forma de las ejecuciones físicas de metas, proyectos y obras, una obligación básica del sistema RAFAM, cuya omisión fue considerada pasible de sanción directa.
El Tribunal también confirmó un desequilibrio financiero negativo de 163.905.805,21 de pesos, equivalente al 2,82 por ciento del presupuesto devengado, producto del uso de fondos con afectación específica para cubrir gastos corrientes, una práctica expresamente prohibida por la normativa provincial.
Según el fallo, este mecanismo permitió sostener el funcionamiento diario del municipio a costa de desnaturalizar recursos destinados a fines específicos, sin actos administrativos que justificaran ese desvío.
Como resultado de estas irregularidades, el organismo de control resolvió aplicar sanciones económicas directas a los máximos responsables políticos y técnicos de la gestión:
- Arnaldo “Lalo” Harispe, intendente saliente: multa de 330 mil pesos.
- Nicolás Roberto Dirisio, contador municipal: multa de 330 mil pesos.
- Hernán Patricio Allen, secretario de Gobierno y Hacienda: multa de 305 mil pesos.
- Diego Arnaldo Mongay, secretario de Coordinación y Planificación Municipal: multa de 305 mil pesos.
Además, fueron amonestados funcionarios clave de las áreas de Tesorería, Compras, Personal y Despacho.
Aunque Harispe intentó presentar su renuncia como una decisión personal, el contexto político y administrativo muestra un escenario más complejo: derrota electoral, críticas de la oposición por la falta de transparencia y, ahora, sanciones formales del Tribunal de Cuentas.
La intendenta interina Myriam Mongay, quien deberá completar el mandato, asume en un municipio con observaciones abiertas, responsabilidades aún no cerradas y un Concejo Deliberante adverso, mientras el Tribunal dejó explícitamente asentado que los funcionarios alcanzados por las observaciones no deben considerarse exentos de responsabilidad.
En Lezama, la salida del intendente no clausuró la discusión sobre su gestión. Por el contrario, la documentación oficial deja una advertencia clara: el final político de Harispe llegó con multas, reparos y un estado municipal bajo la lupa. (www.REALPOLITIK.com.ar)