Luego del último informe, en el que se detallaba un nuevo escándalo y la acumulación récord de fugas y graves desmanejos en los institutos de menores de toda la provincia nucleados en el Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia (OPNyA), no tardaron en multiplicarse las denuncias sobre la situación actual del centro cerrado de menores de Lomas de Zamora.
En esta ocasión, trascendió una captura de pantalla que involucra a una trabajadora del centro y a uno de los internos, en la que el menor le solicita el ingreso de elementos prohibidos a la institución. Si bien las autoridades, tanto locales como provinciales, estarían al tanto de la situación, hasta el momento no se habrían adoptado medidas al respecto.

Según relatan fuentes internas, la empleada señalada -apuntada por varios de sus propios compañeros como una de las responsables del ingreso de distintas sustancias prohibidas- gozaría de la protección del director del establecimiento, Marcelo Pombo. De acuerdo con versiones que circulan dentro del organismo, esa protección trascendería lo estrictamente laboral, lo que explicaría por qué, pese a su escasa experiencia y a múltiples situaciones de difícil justificación, la trabajadora Natalia —conocida como “Naty” entre los jóvenes con los que mantiene contacto— habría ocupado cargos administrativos y de coordinación.
En paralelo, Pombo es acusado de malversación de fondos correspondientes a horas extras, abuso de autoridad y persecución contra quienes se oponen a estos presuntos desmanejos. En ese sentido, ya estaría en trámite la correspondiente denuncia penal.
Lo más preocupante, advierten desde el sector, es que esta situación no se limita al centro de Lomas de Zamora, sino que se replica en gran parte de los dispositivos de encierro de menores distribuidos en toda la provincia. (www.REALPOLITIK.com.ar)