Al referirse a la crisis venezolana, Fabio Abraham sostuvo que se trata de un escenario complejo en el que confluyen ilegalidades y autoritarismos: “Yo creo que son dos cosas que van de la mano, que las dos cosas están muy mal”, dijo, en alusión tanto a la intervención unilateral de Estados Unidos como a la dictadura de Nicolás Maduro.
En ese sentido, remarcó que la operación encabezada por Donald Trump careció de respaldo institucional: “Ni siquiera tiene la aprobación del Congreso de la Nación Argentina”, y advirtió que existen demasiados interrogantes sin respuesta sobre lo ocurrido en Caracas: “¿Por qué no funcionaron el sistema de defensa aéreo de Venezuela?”, se preguntó, al tiempo que agregó: “Hay un montón de preguntas para hacernos que dudamos o creemos que hay cierta complicidad en todo lo que pasó”.
Abraham también deslizó sospechas sobre posibles acuerdos internacionales: “Puede pasar que haya una alianza estratégica, lo digo en potencial porque uno no tiene prueba, que haya una alianza estratégica en este caso de Putin y de Trump por el tema del petróleo y los contratos petroleros”.
Para el dirigente radical, los hechos posteriores refuerzan la hipótesis de que el objetivo fue exclusivamente económico: “Trump ahora sale a hacer declaraciones diciendo que lo único que le importaba era el petróleo”, y remarcó que “ni siquiera se le puso condiciones por elecciones, no se le puso condiciones por presos políticos, nada, nada de nada, el petróleo, nada más”.
Al caracterizar la lógica del expresidente estadounidense, Abraham fue tajante: “No es un tema político, es un tema económico”, y añadió: “Después le importa muy poco la democracia”. Desde su perspectiva, si el objetivo hubiese sido genuinamente democrático, “exigís que le dé participación a la oposición, exigís elecciones a corto o mucho a mediano plazo”, algo que, según afirmó, no ocurrió.
No obstante, dejó en claro su postura frente al régimen chavista: “Hay que repudiar la invasión más allá de repudiar la dictadura de Maduro, que no me cabe ninguna duda, fue una dictadura”.
Consultado sobre la postura de la Unión Cívica Radical (UCR), Abraham explicó que existen fuertes diferencias internas, pero destacó que su espacio mantiene una línea histórica: “Lo que es el Radicalismo Auténtico, un sector que estamos tratando de armar y de construir en toda la Argentina, se expresó más o menos en las mismas palabras que yo dije”. Además, subrayó que ese sector “repudió muy fuertemente la actitud de Estados Unidos en convertirse en el armamento mundial”.
En contraste, cuestionó a otros sectores del partido: “Hay algunos diputados que han dicho ‘está bueno que hayan sacado a Maduro’ y no se dieron ni cuenta que sigue gobernando el chavismo”, y sentenció: “Esos radicales no tienen absolutamente nada que ver con el pensamiento y los principios de la política radical”.
Abraham también se refirió al decreto 941 del gobierno nacional, que modifica la ley de inteligencia, y confirmó que dirigentes de su espacio recurrieron a la Justicia: “Han presentado un amparo ante la justicia por el decreto 941 del gobierno”.
Sobre el contenido de la norma, fue categórico: “El decreto está violando derechos constitucionales, garantías ciudadanas”, y agregó: “Han convertido al servicio de inteligencia en la Gestapo del gobierno”. En particular, alertó sobre el uso del concepto de “influencia”: “Todo aquel que tiene influencia puede ser investigado por la contrainteligencia”.
Según explicó, esto habilita prácticas gravísimas: “Un periodista, un político que opina diferente al gobierno y que puede tener influencia puede ser investigado, puede ser escuchado sin orden judicial”.
Para Abraham, el escenario es alarmante: “Me parece que estamos entrando en un estado policial, de alguna manera”, con riesgos de persecución política y social. Incluso advirtió: “No me extrañaría que si el decreto es rechazado por la justicia intenten armar algo paralelo dentro del Estado para perseguir a quienes ellos consideran los zurdos o los comunistas”.
Finalmente, el dirigente radical amplió su mirada sobre la situación del país y cuestionó la ausencia de un proyecto estratégico: “No hay objetivo, todos llegan ahí, se sientan, administran lo que hay y tratan de perpetuarse en el poder”. En ese marco, consideró que la UCR atraviesa una profunda crisis de identidad: “Hace años que el radicalismo no le propone absolutamente nada a la sociedad”, lo que dificulta cualquier intento de unidad interna.
Pese a ese panorama, Abraham aseguró que desde el radicalismo auténtico seguirán expresándose con libertad: “Tenemos ganas de opinar sobre el tema Venezuela, y opinar de acuerdo a lo que históricamente dijo la Unión Cívica Radical ante casos similares”.(www.REALPOLITIK.com.ar)