En relación al accionar de Estados Unidos sobre Venezuela, José Rusconi sostuvo que, si bien existían antecedentes de hostigamiento, el hecho marcó un punto de quiebre: “No dejó de ser una sorpresa cuando entran por asalto y secuestran al presidente de Venezuela y se lo llevan”. En ese sentido, advirtió que Washington actúa con una lógica histórica de imposición: “Un país entra de esta forma a un país soberano, como si fuese el gendarme mundial, a decidir qué presidente está, qué presidente se va y a quién va a dejar”.
El dirigente remarcó que esta política constituye un peligro regional y global: “Es una barbaridad, es una amenaza para el continente y una amenaza para el mundo”, y alertó sobre la inestabilidad del propio Trump: “Sabemos que es una persona inestable y cualquier cosa se puede esperar”.
Desde una posición crítica hacia el gobierno de Nicolás Maduro, Rusconi aclaró que eso no implica avalar una invasión extranjera: “Nosotros caracterizamos al régimen de Maduro como una dictadura cívico-militar. Sin embargo, eso es secundario ante el hecho de este ingreso de Estados Unidos en Venezuela”. Y agregó: “Condenamos totalmente lo que ha hecho Estados Unidos y queremos organizarnos para defendernos”.
Al analizar los argumentos utilizados por Washington, fue categórico: “En ningún lugar del mundo en la historia en que Estados Unidos fue a poner las cosas en orden dejaron orden: dejaron desastre, pobreza, muertos, heridos, poblaciones y hospitales destruidos”. Además, cuestionó la excusa del narcotráfico: “Estados Unidos es el mayor consumidor de drogas en el mundo y debería preocuparse por hacer un control dentro de su país”.
Consultado sobre la postura del gobierno argentino, Rusconi fue durísimo con la gestión de Javier Milei: “El rol es el de ser el perrito faldero del poderoso”. Y advirtió sobre las consecuencias de esa subordinación: “Un día se cansan de los perritos falderos, les pegan una patada y buscan otro”. En esa línea, señaló que el imperialismo “va a arrasar con propios y extraños, porque se quieren llevar todo”.
En cuanto a la organización política y social, el dirigente destacó la conformación de un espacio amplio para rechazar la intervención en Venezuela: “Decidimos conformar una coordinadora para empezar a hacer declaraciones y, sobre todo, actividades”, y adelantó una radio abierta y nuevas acciones callejeras: “Creemos que debemos seguir movilizándonos, haciendo acciones callejeras”.
Rusconi también se refirió a la importancia de la memoria histórica al recordar los crímenes cometidos antes del golpe de 1976, como el secuestro y asesinato de Carlos Scafide: “Es importante mantener la memoria, que no se pierda la memoria de todas las víctimas de la dictadura”, aunque aclaró que eso no alcanza por sí solo: “Mantener la memoria no alcanza si no se lucha concretamente contra todo aquello que lleva a estas situaciones”.
En ese marco, cuestionó los discursos oficiales que relativizan el terrorismo de estado: “Da mucha bronca, porque una cosa es el terrorismo de estado y otra cosa fueron los grupos guerrilleros, no es lo mismo”. Y reafirmó la necesidad de diferenciar responsabilidades históricas: “Una cosa es desde el estado salir a hacer masacres y otra cosa es otra discusión distinta”.
Finalmente, de cara a los 50 años del golpe, Rusconi subrayó que no se trata solo de recordar, sino de actuar en el presente: “No es un contexto de recuerdos y homenajes; es un contexto de lucha”, y concluyó: “La gente tiene que ir tomando las calles y manifestarse de la única forma efectiva”. (www.REALPOLITIK.com.ar)