En primer lugar, Yanina Lojo explicó que el acuerdo no tendrá efectos inmediatos en las exportaciones argentinas: “En principio que no vamos a ver un inmediato salto de las exportaciones, porque, primero, el acuerdo tiene que ser ratificado para entrar en vigencia”. En ese sentido, aclaró que la firma del entendimiento es solo el paso inicial y que luego debe atravesar los procesos legislativos correspondientes: “Ese acuerdo requiere, para que esté vigente en la Argentina, tiene que ser ratificado por el Congreso de la Nación Argentina”, al igual que por el Parlamento Europeo.
Sobre el proceso europeo, advirtió que no será sencillo: “Ahí los europeos tendrán que pelear su batalla interna por las discrepancias que hay dentro del bloque para lograr su aprobación”. Incluso en el mejor de los escenarios, la especialista remarcó que la entrada en vigencia no implica una apertura automática de los mercados: “No es que una vez que está aprobado el acuerdo, desgrabación cero para el 95% de los productos del intercambio comercial entre ambos bloques”.
Al respecto, detalló que existen plazos escalonados: “Tenemos programas de desgrabación que van de 4 años a 7, a 10, a 15 años para llegar a una reducción total del arancel”. En el caso del sector agrícola, explicó que el esquema se basa en cupos: “Los cupos se van aumentando progresivamente; dentro de ese cupo tenemos un arancel diferenciado, fuera de ese cupo vamos al arancel que estábamos tributando”.
Por ese motivo, Lojo insistió en que el impacto será gradual: “Entonces, no es un impacto inmediato, no es un shock”, y agregó que tampoco lo será para el ingreso de productos europeos al país, ya que “las desgrabaciones son progresivas, son todo escalonado”. Aun así, valoró el entendimiento alcanzado: “Es un muy buen acuerdo, pero va a llevar tiempo de implementar”.
Consultada sobre la estabilidad del tratado frente a los cambios políticos, fue contundente: “Una vez que es aprobado por el parlamento, el acuerdo entra en vigencia”, y recordó que incumplirlo implicaría “romper un acuerdo internacional”. Además, aclaró que los países del MERCOSUR pueden avanzar a distintos ritmos: “Si lo ratifica Argentina y no lo ratifica Brasil empiezan a correr los plazos para Argentina y para la Unión Europea y Brasil se quedará atrás”.
En relación con China y Estados Unidos, Lojo descartó condicionamientos reales: “Estados Unidos no puso ninguna limitación a lo que son los negocios con China y sigue habiendo intercambio comercial con China como siempre”. En esa línea, subrayó: “Que tenga una guerra comercial no implica que no quiera hacer negocios o que no los vaya a hacer”, y señaló que el vínculo financiero entre Argentina y China se mantiene: “El swap con China sigue estando vigente. En ningún momento se dio de baja”.
Sobre el acuerdo con la Unión Europea, enfatizó que no interfiere con otros socios comerciales: “El acuerdo con la Unión Europea no tiene por qué limitarlo”, y sostuvo que el desafío del Mercosur es ampliar su inserción internacional: “Lo que más le urge al Mercosur es negociar acuerdos de libre comercio, es ampliar lo que es la cantidad de proveedores y a los clientes potenciales”. En ese marco, destacó que “La Unión Europea como bloque es el cuarto socio comercial en general de la República Argentina”, con un fuerte potencial de crecimiento.
Finalmente, al analizar la situación del petróleo y el rol de Venezuela, Lojo fue cauta: “Por el momento no hay ningún tipo de impacto que podamos decir para bajar el precio del petróleo”. Explicó que la infraestructura venezolana está seriamente deteriorada y precisó: “Los últimos datos son de 200.000 barriles de petróleo, lo cual hace que sea muy difícil poder salir con una oferta que impacte en el mercado”. A esto se suma la inestabilidad global: “Hoy tenés el problema en Irán, que al contrario, lo que está haciendo es presionar a alza los precios del petróleo”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)