“Yo creo que tomó por sorpresa absolutamente cualquier análisis que se pudo haber hecho”, señaló Anderson Riverol al referirse al impacto inicial de las noticias, y explicó que “ya para finales de año, la tensión era que no había posibilidad de ningún cambio dentro de la estructura de poder en Venezuela y esta situación ha cambiado radicalmente”.
En ese sentido, remarcó que “las señales son que se ha encaminado a un lugar diferente todo lo que son las políticas, no solamente las políticas internas de seguridad”, y destacó como un dato relevante que “hasta el momento hay 24 liberados”, luego de que el presidente de la Asamblea Nacional anunciara que habría “grandes liberaciones, a nivel de número”.
Sobre el plano económico y el vínculo con Washington, Riverol sostuvo que “sin ningún tipo de resistencia, el gobierno interino de Venezuela se ha plegado a las direcciones que le ha comunicado Estados Unidos”, y agregó: “Tanto Venezuela y su gobierno interino ha aceptado las normas o los lineamientos que le ha colocado Estados Unidos”.
Consultado por las declaraciones de Donald Trump y el desplazamiento del eje discursivo sobre el narcoterrorismo, fue contundente: “No se cuestiona prácticamente nada, digamos, discursivamente”, y aclaró que esto responde a límites del derecho internacional: “Ningún país, por más dictador que haya en otro lugar, puede intervenir y sacar a un presidente. Eso viola la normativa internacional”.
Riverol explicó que esa lógica es compartida por distintos líderes regionales: “El presidente Boric dice que no podemos permitir que una potencia extraiga un presidente porque después puede venir por otro”, y añadió que “esa es la narrativa que es absolutamente legal y es correcta”.
Al analizar la situación interna venezolana, subrayó que “no hay resistencia ante los cambios”, aunque aclaró que persisten tensiones: “La gente no se manifiesta libremente como puede hacerse en otros países”. Sin embargo, proyectó que “en un laxo de tiempo de uno, dos, hasta cuatro años, que es lo que vence este período presidencial, estará este gobierno interino”.
Respecto del rol de la oposición y figuras como María Corina Machado, señaló que “hay que ver el desarrollo de otros actores dentro de esta dinámica”, y describió el escenario actual como “completamente diferente al que vivíamos hace una semana y media”, con “intención de colaboración que se ha visto en gestos por parte del gobierno en Venezuela”.
Riverol también trazó paralelismos históricos para explicar los procesos de transición: “Todo proceso de transición es así: no tenés a los actores que vos querés, sino a los que pueden llevar a cabo el proceso político”, y recordó el caso sudafricano: “Frederik De Klerk representaba todos los valores del apartheid, pero tuvo la voluntad política de hacer una transición”.
En relación a Edmundo González, fue escéptico sobre un traspaso inmediato del poder: “No veo probable hoy el traspaso del gobierno a Edmundo González”, y advirtió que hacerlo sin una transición ordenada “abriría una puerta a la ingobernabilidad”.
Al referirse al papel de Estados Unidos y al control del petróleo, Riverol fue claro: “No existe en la política buenas intenciones per se”, y sostuvo que “sería muy inocente creer que la intervención fue solo para proteger la democracia”. En ese marco, afirmó: “Hay intereses económicos fuertes para fortalecer a Estados Unidos de cara a la competencia entre las potencias, China y Rusia”.
No obstante, puso el foco en el impacto social: “Para los venezolanos lo importante es cómo esto afecta su día a día”, y subrayó que “había dos mil presos políticos y ahora esperemos que haya un proceso de liberación”.
Finalmente, concluyó con una mirada de largo plazo: “Los resultados de lo que pasó hace una semana los vamos a evaluar en los próximos diez, quince o veinte años”, y cerró con una advertencia: “No hay que ver esta situación con inocencia: Estados Unidos manifiesta claramente su intención sobre los recursos, y eso es absolutamente claro”. (www.REALPOLITIK.com.ar)
COMENTÁ / VER COMENTARIOS