En ese marco, José Minaberrigaray explicó el origen del nuevo espacio político: “Nosotros nos habíamos agrupado con algunas organizaciones sindicales, con algunos actores políticos, con algunos actores sociales, en un espacio que llamamos Fuerza Argentina, y ahora estamos un poco más amplio, armamos este espacio que es Consolidación Argentina”.
Según detalló, se trata de un armado plural que reúne a dirigentes gremiales, sociales, empresariales y referentes de distintos ámbitos: “Es un espacio amplio, donde estamos tratando de convencer a un candidato. En este caso es Dante Gebel”.
Consultado sobre la figura del reconocido conductor y pastor, Minaberrigaray lo definió sin rodeos: “Yo lo defino como una persona normal, con valores, con orden, con muchos valores que hoy en la Argentina son necesarios”, y añadió: “Si grandes doctores, grandes abogados, grandes contadores nos trajeron hasta acá, a esta situación de la Argentina, ¿por qué Dante no?”.
En ese sentido, sostuvo que el dirigente aporta una mirada distinta: “Expone un montón de valores, como la familia, como el orden, como el crecimiento, como el trabajo”, y remarcó que su compromiso social antecede a cualquier proyecto político: “La vocación de él, de ayudar, siempre está”.
Respecto al vínculo de Gebel con la religión, el sindicalista fue claro: “Nosotros no es que hablamos de religiosidad, ni de religión, ni nada por el estilo”, y explicó que el eje del espacio está puesto en la coyuntura social y laboral: “Creo que hoy estamos enfrentando una crisis moral, una crisis económica, una crisis del laburo”.
Desde su experiencia en el sector textil, Minaberrigaray describió un panorama crítico: “Estamos permanentemente negociando suspensiones, despidos, cierres de empresas”, y alertó: “Un país donde en los últimos meses ya directamente ha abandonado la vocación de producir”.
En ese contexto, cuestionó con dureza la política económica del gobierno nacional: “En el mundo los países hoy están discutiendo cómo hacen para tener jornadas laborales de menos horas. Nosotros queremos hacer un banco de horas para que la gente pueda trabajar 12, 14 horas. Una locura”, y advirtió que se avanza hacia una reforma laboral regresiva mientras el mundo debate la reducción de la jornada laboral.
Sobre la apertura importadora, el dirigente aportó cifras concretas: “Solamente nosotros llevamos cerca de alrededor de 4.500 despidos ya, desde que se empezó el proceso de este gobierno”, y explicó el trasfondo del problema: “El problema es que directamente no se emparejó a la actividad industrial con la actividad comercial de la importación”.
En esa línea, denunció: “Se dieron enormes ventajas y enormes beneficios a aquellos que importaban, y no se tocó absolutamente nada al sector productivo”, lo que derivó, según afirmó, en una política deliberada: “Acá lo que terminó pasando es que terminan matando toda una industria para que cuatro o cinco vivos traigan todo importado desde afuera”.
Minaberrigaray también puso el foco en la precarización laboral y el avance del trabajo informal: “No nos damos cuenta que se empiezan a perder un montón de empleos formales y los empleos que se generan son todos informales”, y describió la realidad de quienes trabajan en aplicaciones: “Es enorme la cantidad de viajes que tiene que hacer alguien que trabaja en Uber o en Rapi para poder acceder a un salario casi mínimo, sin ningún tipo de cobertura”.
Al comparar el actual rumbo económico con experiencias del pasado, fue contundente: “La política es casi un calco de la llevada a cabo por Martínez de Hoz en la época de la dictadura militar”, y sostuvo que nunca hubo señales favorables para el sector productivo: “Jamás escuché al ministro de Economía y jamás lo escuché al presidente hablar de la industria nacional”.
Finalmente, llamó a repensar el modelo de país: “Nadie renuncia a su industria. Nadie renuncia a su industria. Nosotros estamos renunciando”, y concluyó con una advertencia: “Este va a ser un país con este modelo económico que le va a quedar cómodo a un 10 o un 15 por ciento de la población. El resto la va a pasar muy mal”. (www.REALPOLITIK.com.ar)