En el inicio de la entrevista, Marcelo Montes planteó que el escenario actual está atravesado por dos planos simultáneos: “Yo te diría que hay como dos realidades paralelas. Por un lado, la de Washington, por un lado, la de Donald Trump, que obviamente nos pinta un panorama como que todo va sobre rieles, desde el punto de vista de los intereses norteamericanos”. En ese marco, sostuvo que Estados Unidos no tiene, por ahora, interés en un cambio de régimen en Venezuela: “A Estados Unidos no le interesa por ahora decapitar al régimen chavista”.
Sin embargo, aclaró que esa supuesta docilidad del gobierno venezolano es relativa y que las tensiones siguen latentes: “Esa docilidad que presenta Washington de parte del régimen chavista no es tal”, y advirtió que “pareciera que estos dos planetas en algún momento van a chocar y esto llevaría a una segunda embestida de Estados Unidos”.
Al analizar la estrategia de Trump, Montes remarcó los límites de la ofensiva militar: “La operación, si bien fue magnífica, fue muy bien planeada, tuvo un alcance limitado”, lo que permitió que “el régimen siga intacto”. En ese contexto, consideró que el paso del tiempo juega a favor del chavismo: “Acá el tiempo juega a favor del régimen y en contra de Trump”.
Respecto al trasfondo económico, fue contundente al señalar el verdadero objetivo de Washington: “Su gran objetivo es contar con el monopolio del petróleo”, aunque advirtió que “no creo que China y Rusia acepten así de buena gana que las cosas en términos energéticos las empiece a definir Washington”.
En cuanto a la reacción de las potencias, diferenció claramente las posturas de Beijing y Moscú. Sobre China, explicó: “Reaccionar sin bravuconadas, sin discursos, y sí, con silencio, pero a paso firme”, y recordó que “China respaldó hasta último momento a Venezuela”, aunque sin intervención militar directa. A futuro, anticipó que “probablemente China adopte medidas de represalia mayores en términos comerciales”.
Sobre Rusia, Montes afirmó que el ataque a Venezuela terminó de romper cualquier expectativa de entendimiento con Trump: “Yo creo que Rusia ya no confía para nada en Trump”, y sentenció: “Digámosle adiós a todo proceso de paz que haya estado en ciernes”.
Frente a las teorías que hablan de un reparto del mundo entre potencias, el analista fue categórico: “Esa teoría de las esferas de influencia es ridícula”, y resumió el escenario global con una definición tajante: “Acá la cosa es muy simple, es Trump contra el mundo”. En ese sentido, rechazó la idea de acuerdos implícitos entre Estados Unidos y Rusia: “No hay tal cosa como amistad entre Trump y Putin, ni nada de esos mitos que se han generado”.
Montes también subrayó el rechazo internacional que generó la ofensiva sobre Venezuela: “Lo de Venezuela ha logrado unificar a todo el escenario latinoamericano”, y destacó que “a nivel mundial prácticamente hay una oposición total a lo que hizo Trump”, más allá de las críticas al chavismo.
Al referirse al encuentro entre Trump y Corina Machado, relativizó su impacto político: “Trump ha prácticamente ninguneado a Corina Machado”, y lanzó una frase irónica sobre el trasfondo del vínculo: “Lo único que espera Trump es que Corina Machado le devuelva el premio Nobel”.
En el plano interno estadounidense, advirtió que el presidente norteamericano enfrenta un escenario complejo: “Estados Unidos tiene un escenario, yo diría, prerrevolucionario”, aunque consideró que esa situación “en los medios no circula”, generando una percepción distorsionada del poder norteamericano.
Hacia el final, expresó su preocupación por la región y, en particular, por la Argentina: “Me da tristeza por nuestro gobierno, porque si Milei no reacciona y le pasa algo muy malo a Estados Unidos en las próximas semanas o en los próximos meses, bueno, vamos a quedar pegados”. En esa línea, alertó: “Nuestra política exterior está demasiado inclinada soportando estos costos a los que nos está sometiendo Washington sin tener prácticamente nada a cambio”.
Por último, recordó un dato clave para el futuro del país: “No olvidemos que nuestro segundo principal socio comercial es China”, y concluyó con una advertencia contundente: “Argentina está en el peor de los mundos”. (www.REALPOLITIK.com.ar)