Tras finalizar su mandato, Guillermo Castello explicó cómo reconfigura su vida profesional luego de varios años en la actividad parlamentaria: “Fueron dos mandatos, con un corte en el medio, pero fue mucho tiempo dedicado a la actividad parlamentaria, así que ahora tengo que readecuar un poco mi vida”. En ese sentido, señaló que retomará con mayor intensidad su actividad privada: “Yo volví a mi trabajo, nunca lo dejé, la escribanía y las clases en la universidad, ahora lo voy a poner un poco más en el foco y darle más a full a eso”.
No obstante, remarcó que deja un importante trabajo legislativo realizado: “He dejado bastantes cosas, he dejado un montón de proyectos para ser debatidos, para que las nuevas camadas de liberales y de los que conforman La Libertad Avanza puedan hacer suyos y defender estos proyectos de liberalización, de baja de impuestos y de desregulación”. En ese marco, destacó que “el año pasado presenté más de 140 proyectos de ley” y expresó su expectativa de que sean continuados por sus sucesores.
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue su fuerte crítica a las tasas municipales, en particular la denominada tasa vial. Castello explicó el espíritu de uno de sus proyectos más relevantes: “Modificaba la ley Orgánica de Municipalidades y agregaba un párrafo que dice que las tasas municipales solo podrán cobrarse cuando correspondan a una concreta, efectiva e individualizada prestación de un servicio”. Y aclaró: “El monto de la tasa deberá ser cuantificado con precisión y guardar razonable proporción con el costo del servicio”.
En ese sentido, fue contundente: “Una tasa, a diferencia de un impuesto, tiene que tener una contraprestación efectiva, y nosotros vemos que hay decenas de casos en toda la provincia de Buenos Aires donde esto no ocurre”. Para Castello, muchas de estas tasas “son impuestos porque no tienen del otro lado ninguna contraprestación, te lo cobran por cobrarte”.
Al referirse puntualmente a la tasa vial aplicada en Mar del Plata y otros municipios, afirmó: “Es una tasa completamente inconstitucional porque no guarda relación con el servicio, porque no hay un servicio, no hay una contraprestación del otro lado, es un impuesto disfrazado que los municipios no pueden cobrar”. Además, denunció el destino real de esos fondos: “Ese dinero que iba a ser para arreglar calles está destinado a pagar salarios, va a rentas generales, es una locura lo que está sucediendo”.
Castello advirtió que esta práctica se está expandiendo: “Creo que son veintipico los municipios de la provincia que ya están cobrando la tasa vial y van a terminar en rentas generales, pagando salarios”. Y enumeró otras tasas que consideró absurdas: “Tasa de Abasto, tasa a Sucursales Bancarias, tasa a los Cajeros Automáticos, tasa a las Tarjetas de Crédito, tasa a los Pañales Descartables, una cosa de locos”.
En relación al rol de la Justicia, señaló que la decisión final está en manos de la Suprema Corte bonaerense, aunque reconoció dificultades institucionales: “De siete miembros con los cuales tiene que funcionar la Corte según la ley, solamente hay tres, hay cuatro vacancias”. Aun así, reclamó un fallo ejemplar: “Es un tema primordial para poner un coto definitivo a esta voracidad fiscal de todos los intendentes”.
También destacó el accionar del ministerio de Economía de la Nación: “El ministerio de Economía nacional publicó una lista de los degenerados fiscales y un ranking de los municipios”, y explicó el impacto macroeconómico de estas tasas: “Esto está boicoteando la lucha contra la inflación, porque la persona que paga un impuesto absurdo lo traslada a precios”.
En el plano político local, Castello fue muy crítico del intendente Guillermo Montenegro: “Yo soy liberal desde que nací, siempre defendí los mismos principios, Montenegro no es nada de eso”. Y agregó: “Llegó acá por oportunismo político, se vistió de violeta, pero no cree en gobiernos austeros ni en la desregulación”. Como ejemplo, mencionó: “Viene persiguiendo a Uber desde hace seis años, no cree en la libertad humana ni en el incentivo individual”.
Sobre el futuro debate en el Concejo Deliberante de General Pueyrredón, sostuvo: “Ahora tienen la posibilidad de derogarla los concejales, así que vamos a ver qué es lo que hacen”, y advirtió que estará atento al comportamiento de los distintos bloques: “Voy a estar muy atento a qué hacen los concejales que responden a Montenegro y qué hacen los liberales”.
Consultado por la proyección provincial y los nombres que suenan en el escenario político, Castello se mostró escéptico sobre eventuales conversiones ideológicas: “Yo no sé si alguien puede cambiar tanto a cierta edad y con cierta trayectoria”, dijo en referencia a Diego Santilli, y agregó: “El programa de Milei es de Milei, son sus ideas, no hay otra cosa”.
Finalmente, reflexionó sobre la necesidad de una transformación profunda en la provincia de Buenos Aires: “Hay que ir a fondo, como lo ha hecho Milei a nivel nacional, hay que bajar impuestos, desregular la economía y enfrentar a las mafias”. Y concluyó con una advertencia: “El que se presente para gobernar la provincia tiene que estar muy seguro de lo que hay que hacer y que lo va a hacer, porque no hay espacio para otra frustración más”. (www.REALPOLITIK.com.ar)