En el inicio de la entrevista, Juan Landeira explicó el eje de su trabajo en redes y el vínculo directo que mantiene con efectivos de distintas fuerzas: “Estoy muy presente en TikTok con algunos vídeos cortos”, y detalló que recibe información constante de policías y agentes federales. En ese sentido, subrayó: “Solamente en TikTok, mi equipo y yo estamos recibiendo más de 100 mensajes privados, de trabajadores de las fuerzas de seguridad”.
Consultado por las condiciones laborales de los efectivos, fue categórico al responsabilizar a la dirigencia política: “Es cultural y es político. Las fuerzas de seguridad son el trofeo de batalla político”. Y agregó: “A la hora de preocuparse por su bienestar, por sus salarios, por su salud mental, ahí los políticos fallan todos. No les importa”.
Landeira aseguró que ese abandono tiene consecuencias directas en la calle: “Eso después se traslada a incomodidad laboral y se refleja en la cuestión de campo”, y remarcó que muchos policías se sienten desprotegidos: “Se sienten a la deriva, abandonados por el gobierno de la ciudad y por el ministerio de Seguridad de la Nación”.
Durante la charla, reveló un caso reciente que generó fuerte impacto en redes sociales: “Se suicidó un joven de 33 años, que dejó un hijo de 8 años”, y denunció la falta de acompañamiento estatal: “Le pregunté a la señora si se comunicó alguien del gobierno de la ciudad o del ministerio de Seguridad y me dijo que no, no se comunicó nadie”. En ese marco, cuestionó la reacción oficial posterior: “Todos están para la foto y después viene la hipocresía de la plaquetita de ‘era un buen policía’”.
Al analizar la gestión de la seguridad en la Ciudad de Buenos Aires, Landeira fue lapidario: “La desastrosa gestión en seguridad del comisario Horacio Jiménez, puesto por Jorge Macri, es un desastre”. En contraste, destacó a otro dirigente: “Diego Kravetz es una persona muy calificada, muy honesta, que sabe lo que es la seguridad y es un funcionario de territorio, no de escritorio”.
También cuestionó el rol de los medios y la pauta oficial: “El gobierno de la ciudad pone pauta publicitaria en varios medios de comunicación, entonces es difícil que muestren la verdad de cómo está internamente la situación en seguridad”, y aclaró: “Yo no tengo compromiso con nadie, mi único compromiso es con los policías de bien y con los vecinos”.
Respecto a la provincia de Buenos Aires, Landeira sostuvo que los recursos existen, pero están mal asignados: “Plata hay en la provincia de Buenos Aires para mejorar las condiciones”, y lanzó duras críticas al gobernador Axel Kicillof: “El gobernador llora por todo, pero plata hay para los funcionarios y para los amigos, y los sueldos de la Policía Bonaerense son uno de los más bajos a nivel federal”.
En ese sentido, describió un panorama alarmante: “Los patrulleros están todos rotos y con la goma lisa, los chalecos vencidos, trabajan en oficinas sin aire acondicionado y en algunos casos todavía toman denuncias con máquinas de escribir”.
Sobre la inseguridad en el conurbano, afirmó: “Los vecinos están a la deriva en cuanto a seguridad”, y agregó: “El que vive en la provincia de Buenos Aires sale y no sabe si vuelve”. Para Landeira, el problema no radica en los efectivos: “No es porque haya malos policías, es porque no hay una buena organización”.
Hacia el final de la entrevista, lanzó una fuerte advertencia de cara al futuro: “Este año 2026 va a ser muy complejo en materia de seguridad”, y explicó los motivos: “El avance del narcotráfico sin control, el desgano de cierto sector de las fuerzas por los bajos salarios y los maltratos laborales”.
Finalmente, sintetizó su postura con una definición contundente: “Los culpables, como siempre, son los políticos, que se preocupan más por el sillón que por la acción”, y reivindicó su rol como comunicador: “Para eso estamos los comunicadores, para hablar de lo que al poder le molesta”. (www.REALPOLITIK.com.ar)