“Nos quieren meter en una falsa dicotomía de reforma sí o reforma no, y la política no es eso. La política es debate, es construcción de consensos, es escuchar otras ideas”, planteó Juan Malpeli al analizar el clima político que rodea las sesiones extraordinarias. En ese marco, sostuvo que desde el Frente Renovador y Fuerza Patria no se oponen a los cambios, pero sí cuestionan el sentido de los mismos: “Estamos de acuerdo con una reforma laboral, pero la pregunta es qué reforma y para qué”.
El legislador bonaerense afirmó que el proyecto del gobierno nacional “le quita cada vez más fuerza y posibilidades de crecimiento a la pyme argentina, que es nuestro principal motor de empleo y producción, mientras fortalece a las grandes empresas”. Si bien aclaró que no se trata de oponerse al desarrollo de los grandes grupos, remarcó que “no puede ser a costa de destruir a las pymes ni de quitar derechos laborales, porque eso termina en más desempleo y precarización”.
En ese sentido, Malpeli explicó que el trabajo viene cambiando y que es necesario actualizar la legislación laboral, pero con un criterio claro: “Tiene que ser con foco en más producción, más empleo y más trabajo, especialmente para los jóvenes, las mujeres y los mayores de 45 años, que son los sectores más vulnerables cuando aparecen las flexibilizaciones”. Y agregó: “Hoy el primer empleo muchas veces queda reducido a las aplicaciones, como Uber o Rappi, donde los derechos laborales son muy débiles”.
El diputado también se refirió a la discusión por la baja de la edad de imputabilidad y fue crítico de la lógica que impulsa el oficialismo nacional: “No creo que bajar un año más o menos vaya a solucionar el problema. Cuando vean que no funciona, van a querer bajar más todavía. El problema es otro: la desigualdad, la falta de oportunidades y de contención para los chicos, algo que este gobierno está profundizando”.
Desde su rol en la Legislatura bonaerense, Malpeli destacó el acompañamiento al gobernador Axel Kicillof para aprobar el presupuesto y la ley fiscal impositiva, luego de un 2024 muy difícil para la provincia. “La provincia sufrió un ajuste tremendo de la Nación, más la parálisis de más de mil obras públicas. Aun así, pudimos darle las herramientas al gobernador para que pueda gobernar”, explicó.
En ese marco, valoró el triunfo de Fuerza Patria en la elección provincial del 7 de septiembre, que “demostró la buena gestión de los intendentes y fortaleció al gobernador”, aunque reconoció que la elección nacional fue “muy reñida”.
Respecto a la situación financiera de la provincia, Malpeli fue contundente: “La Nación se queda con la plata que produce la provincia de Buenos Aires, pero cuando tiene que coparticipar, coparticipa muy poco y además cortó todos los programas que financiaban salud, educación, seguridad y obra pública”. En ese sentido, confirmó que la provincia inició demandas judiciales por la deuda que el gobierno nacional mantiene con Buenos Aires, aunque advirtió que “los tiempos de la justicia suelen ser muy lentos”.
Sobre el vínculo con los gremios estatales, señaló que “entienden la situación económica de la provincia, aunque defienden legítimamente a sus trabajadores”. En ese marco, destacó que el gobierno bonaerense hizo un esfuerzo para mejorar la oferta salarial inicial y llevar el aumento al 4,5 por ciento.
Finalmente, Malpeli insistió en la necesidad de abandonar las miradas binarias que, según él, intenta imponer el oficialismo nacional: “No es inversión privada sí o no, reforma sí o no. El peronismo nunca estuvo en contra de la empresa ni de la inversión privada, pero siempre con una visión inclusiva. No se puede gobernar descartando gente”. Y concluyó que 2025 será un año clave para debatir “producción, pymes, empleo y obra pública, que son las verdaderas necesidades de la provincia de Buenos Aires”. (www.REALPOLITIK.com.ar)