Una enfermera con 43 años de trayectoria denunció públicamente el estado crítico del sistema de salud en la ciudad de Mercedes, luego de relatar un episodio estremecedor ocurrido tras un accidente vial en el que murieron dos niños, su madre y su tía.
En un audio difundido por WhatsApp, la trabajadora de la salud expuso una situación que, según sus propias palabras, la dejó “destrozada” y que refleja el nivel de deterioro estructural del hospital Blas L. Dubarry.
“Saben bien que soy enfermera hace 43 años, todo lo que ha ocurrido esta semana ha sido tremendo, pero tremendo, tremendo, triste”, comienza diciendo.
El hecho más grave que describe está vinculado al traslado de las víctimas fatales de un siniestro ocurrido en la zona de Mercedes, cuando una familia que regresaba de Neolandia sufrió un choque fatal. En el accidente murieron una nena de 13 años, un nene de 7, su madre y su tía. El único sobreviviente fue el conductor, que permanece detenido.
“Tuvo que ir la ambulancia a buscar a los muertos. Había una nenita de 13 años, un nenito de 7 años, muertos con su mamá y su tía”, relata.
Sin embargo, lo más impactante de su testimonio es lo que ocurrió después, ya dentro del hospital. “En el hospital que tenemos, tuvieron que poner a la nenita y al nenito en la misma heladera porque no andan las heladeras para tener a los muertos”, denunció.
La enfermera fue aún más explícita sobre las condiciones de la morgue: “No congelan. No mantienen el muerto”. Y agregó, visiblemente afectada: “¿Ustedes saben el dolor que es poner una criatura muerta dentro de una morgue y arriba poner la hermana porque estaba muerta también?”.
Para la trabajadora de la salud, la situación no es un hecho aislado, sino parte de un proceso de degradación profunda del sistema sanitario local. “Esto no tiene más arreglo. Mercedes no tiene más arreglo”, sentenció.
En ese contexto, apuntó directamente contra la conducción política del municipio y exigió la salida del jefe comunal Juan Ignacio Ustárroz: “Creo que debemos juntarnos todos y pensar que el intendente se tiene que ir de Mercedes. Se tiene que ir”.
La mujer aseguró que decidió hacer público su testimonio para que la situación no quede silenciada: “Publicaba mi WhatsApp en todos lados porque me parece tremendo lo que pasó. Quiero que lo publiques y pongas mi voz en cualquier parte. Te doy permiso”. Y concluyó: “Hace 43 años que soy enfermera, vi cosas tristes, pero como esto que pasó ahora, nunca”.
El testimonio expone una realidad alarmante que trasciende el accidente puntual y pone en el centro del debate el estado de la infraestructura sanitaria en Mercedes, en un contexto donde trabajadores del sector advierten sobre un colapso que ya no puede ocultarse. (www.REALPOLITIK.com.ar)