“Lo primero que necesito aclarar es que todas las posiciones en este debate se toman de buena fe y buscan justicia, incluso justicia para Jeremías Monzón”, señaló Claudia Bernazza al inicio de la entrevista, y advirtió que desde el gobierno nacional “se está planteando una pelea cuasi moral, donde pareciera que hay buenos de un lado y malos del otro”. En ese sentido, repudió los ataques en redes sociales contra quienes sostienen una mirada distinta, incluidos familiares de víctimas: “El propio abuelo de Jeremías está recibiendo insultos feroces por proponer una mirada restaurativa”.
La referente social remarcó que existe un “engaño” en la idea de que bajar la edad de imputabilidad resolverá los problemas de inseguridad. “Hoy, con las leyes vigentes, los chicos pueden ser privados de la libertad. El encierro ya sucede y es efectivo. Incluso con el régimen actual, se pueden tomar medidas muy punitivas en casos como el ocurrido en Santa Fe”, explicó.
En esa línea, Bernazza sostuvo que el eje del debate debería ser otro: “La pregunta real es qué está pasando con nuestras infancias en la Argentina. Si las estamos cuidando, abrigando y acompañando”. Y agregó: “Este hecho aberrante ocurrió en una provincia que recortó subsidios a comedores, clubes, casitas del niño y hogares comunitarios. Sin cuidado en las primeras infancias, vamos a encontrarnos con muchos más casos como el de Jeremías”.
Consultada sobre la consigna oficial de “delitos de adultos, penas de adultos”, la dirigente fue tajante: “Es un falso dilema que cae bien en la opinión pública. La sociedad va a pedir límites, y está bien que así sea. Pero la responsabilidad de instrumentar esos límites es del estado, y bajar la edad no va a traer alivio a las familias que reclaman seguridad”.
Desde su experiencia de más de tres décadas trabajando con niños y adolescentes en contextos de vulnerabilidad, Bernazza afirmó que los límites y la inclusión “se transmiten a través de organizaciones comunitarias que abrazan a los pibes”. Sin embargo, alertó que hoy esas organizaciones están “hackeadas” por la crisis económica, el avance del narcotráfico y un mensaje social que promueve el “sálvense solos”.
Al recordar casos emblemáticos como el de Brian Barrera, joven de 18 años vinculado al asesinato del ingeniero Ricardo Barrenechea en 2008, la entrevistada subrayó que las respuestas deben ser inmediatas y comunitarias: “No se trata de esperar soluciones a futuro. Hoy hay niños atravesados por el consumo problemático y contextos familiares muy frágiles. La alternativa no puede ser ponerlos en cárceles con adultos para que se especialicen en el delito”.
Respecto del régimen penal juvenil vigente, Bernazza consideró que “no alcanza” y que, si bien las leyes deben revisarse, “los cambios legislativos no producen automáticamente cambios culturales”. Para la dirigente, la urgencia pasa por “reunir a las organizaciones históricas que trabajan con niñez y adolescencia y repensar cómo los programas estatales acompañan de verdad a los pibes”.
Finalmente, se mostró poco optimista sobre el debate parlamentario: “El gobierno está apelando a lo emocional, no a la argumentación. Los argumentos ya están sobre la mesa, pero se ofrecen falsas opciones a una sociedad que quiere vivir mejor y con límites”. Y concluyó: “La pelea que tenemos que dar es por otro modo de vida, no por más castigo”. (www.REALPOLITIK.com.ar)