Un proyecto presentado en la Cámara de Diputados propone la creación de un subrégimen dentro del Monotributo destinado a quienes desarrollan actividades económicas en entornos digitales. La iniciativa, conocida como Monotributo Digital, apunta a regular una franja creciente del mercado laboral que hoy opera, en muchos casos, por fuera de los esquemas tradicionales de aportes y fiscalización.
La propuesta deberá ser aprobada por Diputados y Senadores y luego reglamentada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para poder entrar en vigencia.
El proyecto fue presentado por la diputada mendocina Lourdes Arrieta (monobloque Fuerzas del Cielo) y plantea la creación del Monotributo Digital Autónomo, una figura incorporada al Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes.
El objetivo es unificar bajo un esquema tributario y previsional específico a quienes generan ingresos a través de plataformas digitales o prestan servicios online, contemplando particularidades como ingresos variables, facturación internacional y trabajos por proyecto o por demanda.
Según el texto, se considerará trabajador digital autónomo a toda persona física que realice actividades económicas a través de plataformas o medios digitales sin relación laboral de dependencia.
El régimen alcanzaría a personas con residencia fiscal en Argentina, independientemente de si trabajan para clientes locales o del exterior, y abarcaría tanto la prestación de servicios como la producción y comercialización de bienes intangibles.
El proyecto identifica cinco grandes modalidades dentro del ecosistema digital:
Plataformas de intermediación, como transporte, reparto, comercio electrónico o servicios bajo demanda (Uber, Rappi, entre otras).
Aplicaciones o entornos digitales propios, como sitios web, redes sociales o tiendas virtuales.
Teletrabajo independiente y trabajo remoto, sin relación laboral formal.
Servicios y contenidos digitales, como diseño, programación, marketing digital, docencia virtual, producción audiovisual o streaming.
Exportación de servicios digitales, para clientes del exterior con residencia fiscal en el país.
De este modo, la iniciativa busca abarcar tanto plataformas globales como emprendimientos digitales autogestionados.
Quienes se adhieran al Monotributo Digital Autónomo deberán cumplir con una serie de obligaciones básicas, entre ellas:
Emitir factura electrónica por cada operación.
Operar con CUIT en todas las transacciones.
Realizar los aportes previsionales según su categoría.
Mantener actualizada la información fiscal.
El proyecto aclara que el régimen puede coexistir con otros ingresos, siempre que no exista relación laboral de dependencia.
En paralelo, se incorporan derechos específicos, como la libre organización de horarios, la posibilidad de trabajar con múltiples plataformas o clientes, y el acceso a cobertura previsional y de salud, en línea con el Monotributo vigente.
Uno de los ejes más novedosos del proyecto es la exigencia de Transparencia Algorítmica para las plataformas digitales. Esto implicaría que las empresas deban informar de manera clara sobre:
Criterios de asignación de tareas.
Métodos de cálculo de ingresos.
Algoritmos de evaluación de desempeño.
Condiciones de suspensión o baja de cuentas.
Términos y condiciones de uso del servicio.
El objetivo es que los trabajadores conozcan cómo funcionan las reglas internas de las plataformas con las que operan.
El Monotributo Digital mantendría el esquema de pago mensual unificado, con componentes impositivos y previsionales, y un sistema de categorías según facturación anual, similar al régimen actual.
La principal diferencia radica en la adaptación a la economía digital, incorporando criterios para facturación internacional, pagos por hora o por proyecto y mecanismos de trazabilidad fiscal específicos.
La iniciativa busca, además, simplificar la administración, promover la formalización progresiva de trabajadores digitales y acompañar el crecimiento de la economía del conocimiento en Argentina. (www.REALPOLITIK.com.ar)