Los datos surgen del Monitor de Opinión Pública (MOP), un estudio desarrollado por Zentrix Consultora con el propósito de relevar percepciones sociales sobre dirigentes políticos, evaluación económica personal y nacional. El relevamiento, correspondiente a la medición de enero, incluyó 1094 casos de las 24 jurisdicciones del país y analizó, en primer lugar, la situación económica personal que fue mayormente positiva (38,8 por ciento) entre los que se pronunciaron como “buena” o “muy buena”; además, el 30,6 la calificó de negativa, mismo porcentaje para quienes la señalaron de “regular”.
Sin embargo, consultados por la situación económica del país, la mayoría (48,2) la catalogó de negativa, frente al 31,4 que la considera positiva y el 20,1 “regular”. A su vez, el 74,7 cree que su salario “no” le está ganando a la inflación; en esta línea, el 56,4 no cree que el dato de inflación publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (INDEC) refleje adecuadamente la variación de precios que percibe en su vida cotidiana. En cuanto a las expectativas económicas del país para este año, los pesimistas (48) y los optimistas (47,4) se llevan poca ventaja.
Otro de los capítulos del sondeo fue dedicado a Venezuela, donde la encuesta midió el clima social frente a la intervención de Estados Unidos y el posicionamiento que debería adoptar Argentina. Los resultados muestran un escenario partido en dos: el 48,3 por ciento se manifestó a favor de una intervención militar estadounidense en Venezuela, contra el 42,9 por ciento que se expresó en contra.
Pero el dato central está en la segmentación política: el informe deja en evidencia que Venezuela funciona como un tema “espejo” de la grieta local. Entre votantes de Javier Milei, la intervención de EE.UU. recibe un respaldo abrumador (90,1 a favor), mientras que entre opositores la tendencia se invierte con la misma intensidad (86,3 en contra). La polarización también se traslada al debate sobre qué debería hacer Argentina: el 38,4 cree que el país debería apoyar a Estados Unidos, el 36,5 optar por condenar la intervención y 22,5 mantener neutralidad, configurando una disputa abierta incluso en la política exterior.
En enero, la imagen de Milei muestra una mejora respecto del cierre de 2025 y vuelve a ubicarse en un terreno de paridad, con 45 por ciento de valoración positiva, 48,2 negativa y 6,8 regular. “El dato sugiere un cambio en el modo en que parte de la opinión pública está procesando el escenario: incluso con tensiones económicas visibles, la evaluación presidencial empieza a incorporar con más peso la percepción de rumbo y expectativas de estabilización, lo que permite una suba de imagen aun sin una mejora inmediata en la vida cotidiana”, analizaron desde Zentrix.
En contraste, Axel Kicillof registró un deterioro de imagen en relación con el mes anterior y profundiza un saldo claramente adverso. En la medición actual, el gobernador bonaerense queda con 31,7 por ciento de imagen positiva, 59,4 negativa y 8,5 regular. “En términos políticos, el movimiento refuerza un reordenamiento más amplio: mientras el oficialismo logra recuperar apoyo en un clima social todavía exigente, algunas figuras opositoras enfrentan un mayor nivel de desgaste, en un electorado que está reasignando expectativas y buscando señales más concretas de salida”, evaluaron. (www.REALPOLITIK.com.ar)