Desde los estudios ubicados en el Balneario Poseidón, Mateo Vena se refirió a la respuesta de los vecinos de Necochea frente al entrenamiento físico, especialmente durante la temporada de verano: “La verdad que bastante bien. Se pone la 10, pero cuesta un poquitito, sobre todo en el verano, con los días lindos, con la playa, cuesta un poquitito que la gente vaya, pero incentivándolos un poquito, van yendo”.
Al detallar la propuesta del gimnasio Tiburones, explicó que no se limita únicamente a la musculación: “En el gimnasio Tiburones no solamente hay musculación, también tenemos clases de calistenia, que es entrenamiento con el peso corporal. Tenemos clases de flexibilidad que son estiramientos personalizados, rutinas de 30 a 40 minutos, adaptados a cada persona”.
En ese marco, destacó que el espacio apunta a personas de todas las edades, con una fuerte presencia de adultos mayores: “Apuntamos a todas las edades, justamente la tercera edad es la que más concurre porque estamos justito en el medio del parque y la gente sale a caminar, ve el cartel, le gusta el entrenamiento y se manda y empieza a entrenar con nosotros y la verdad que lo necesita bastante”.
Consultado sobre el desafío de combatir el sedentarismo y el uso excesivo del celular, Vena subrayó el trabajo con adolescentes y familias: “Justamente lo que venimos buscando es eso, sobre todo en la gente adolescente que hay mucha adicción. Hablamos con los padres y buscamos que se acerquen al club”, y agregó que ofrecen alternativas tanto deportivas como de gimnasio: “Musculación que podemos arrancar a partir de los 13, 14 años, como las clases de calistenia que se pueden hacer desde que nacemos”.
Respecto a las expectativas de resultados físicos, el entrenador fue claro y realista: “Los cambios físicos se tardan un poquito en verse”, y precisó: “Los cambios reales los vamos a empezar a ver a partir de los dos o tres meses”. En ese sentido, remarcó que no todo pasa por lo estético: “Después están los resultados que no son físicos o no son estéticos, como levantar un kilito más o hacer algo que no nos salía antes. Y esos son los cambios que realmente valen”.
Además, resaltó los beneficios internos del entrenamiento: “Fortalecer los ligamentos, los tendones, la circulación y evitar muchísimas enfermedades que nos pueden pasar a lo largo de la vida”.
Por último, se refirió a la importancia de la alimentación como complemento de la actividad física: “Es muy importante, sobre todo no darnos demasiados gustos, pero sí darnos esos gustos para poder vivir cómodamente”, y aconsejó: “Cuidémonos durante la semana y después nos damos un gustito en el finde”. En esa línea, concluyó: “Comer sin culpa, pero una vez por semana nada más”. (www.REALPOLITIK.com.ar)