“El gobierno va a intentar pasar esta reforma laboral que la verdad que es un ataque y es un retroceso brutal hacia todos, por más de que quiera con su discurso vender eso de que afecta a algún trabajador y a otros no, nos afecta a todos”, sostuvo Soledad Mosquera.
En relación al contenido del proyecto, la dirigente sindical fue categórica: “Lo primero que sorprende es que de los 197 artículos ninguno es a favor de los laburantes. Eso es la primera definición clara”. En ese sentido, explicó que la iniciativa “va contra los derechos esenciales, contra la organización de los trabajadores, contra las vacaciones, con naturalizando una jornada laboral que de hecho ya viene siendo cada vez más extendida”.
Mosquera remarcó que “no hay ningún artículo que sea a favor o que proponga una mejora”, y cuestionó el intento oficial de presentarla como una modernización: “Muy lejos de eso. Es una reforma que lleva prácticamente a la esclavitud, al laburante en un contexto de crisis impresionante porque no hay un mango para nadie”.
Consultada sobre el rol del movimiento obrero y, en particular, de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT), fue crítica: “Es evidente que la CGT está negociando, está viendo cómo puede quedar mejor parado y lo que menos le está importando acá es el ataque que nos quiere meter el gobierno”. Por ese motivo, reclamó que la central obrera convoque a un paro general y un plan de lucha.
Para la secretaria general de Ademys, la reforma laboral no es un hecho aislado: “No es una reforma laboral aislada, es un paquete de reformas”, que incluye, entre otros puntos, la baja de la edad de punibilidad, la modificación de la ley de glaciares y cambios en educación. “Por eso mañana es una primera parada en la que desde los sindicatos combativos y desde muchos sectores en lucha vamos a estar en la calle tratando de aunar los máximos esfuerzos para frenar esta reforma”, afirmó.
En ese marco, destacó experiencias recientes de lucha: “Se puede. El hospital Garrahan el año pasado encabezó una lucha heroica y lograron un aumento del 61% con un apoyo masivo de la sociedad”, y consideró que ese es el camino a seguir.
Al referirse a la situación del sector docente, Mosquera rechazó el argumento oficial de que la reforma no los afecta: “El gobierno quiere vender que esta reforma laboral a la docencia no la afecta, pero la afecta”, y recordó que dentro del paquete de medidas “está la modificación de la ley de educación”. Por eso, anunció que desde ADEMYS ya están convocando “para el 20 de febrero a una asamblea de toda la docencia”, con el objetivo de impulsar un no inicio de clases ante las actuales condiciones salariales y laborales.
Finalmente, la dirigente sindical anticipó un escenario de alta conflictividad social: “El grado de ataque es brutal en todos los aspectos”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)