Tras casi tres días de tensión frente a la Jefatura de Policía de Rosario, el gobernador Maximiliano Pullaro firmó un decreto que establece un sueldo mínimo de 1.350.000 de pesos para todos los efectivos policiales de la provincia y logró cerrar el conflicto salarial que mantenía en vilo a la ciudad.
El anuncio se realizó este miércoles por la tarde, luego de que los uniformados exigieran que la propuesta salarial —ya comunicada por los ministerios de Economía y Seguridad— quedara formalizada por escrito. El decreto fue la llave que destrabó la protesta.
“La prioridad siempre, particularmente en la ciudad de Rosario, fue garantizar la seguridad pública”, afirmó el mandatario provincial en conferencia de prensa. Y reconoció la legitimidad del reclamo: “Fue un reclamo justo y genuino”.
Pullaro detalló que, con la nueva estructura salarial, ningún policía ni integrante del servicio penitenciario cobrará menos de $1.300.000, estableciendo un piso que, en la práctica, rondará los $1.350.000 de salario base.
Además, la tarjeta alimentaria pasará de $80.000 a $180.000, uno de los puntos reclamados por los efectivos.
Para el personal que cumple funciones operativas en Rosario, Santa Fe, Granadero Baigorria, Pérez, Villa Gobernador Gálvez y Santo Tomé, se sumarán $500.000 adicionales. A esto se agregan $250.000 extra para quienes conduzcan vehículos operativos.
El gobernador sostuvo que se trata de “un esfuerzo muy importante” en un contexto económico complejo y aseguró que la recomposición busca ubicarse por encima de la inflación.
El conflicto se extendió durante casi tres días frente a la Jefatura rosarina y generó preocupación en un escenario especialmente sensible en materia de seguridad pública.
Los efectivos habían dejado claro que necesitaban el respaldo formal del Ejecutivo. El decreto firmado por Pullaro fue la señal política que esperaban. Tras el anuncio, los policías celebraron y regresaron a sus funciones, dando por finalizada la manifestación.
“Estamos viendo en diferentes redes sociales cosas que no son reales. Para nosotros siempre fue prioridad garantizar la seguridad pública”, remarcó el mandatario.
Más allá de la cuestión salarial, Pullaro abordó otros puntos del petitorio vinculados al bienestar policial.
Se dispuso mayor frecuencia en los colectivos que trasladan a agentes del norte provincial que prestan servicio en Rosario. También se reforzará el gabinete psicológico y se garantizarán noches de hotel para el personal que necesite descanso, especialmente aquellos que viajan largas distancias y enfrentan situaciones de alto estrés.
La crisis dejó al descubierto un dato político relevante: el Gobierno provincial optó por reconocer la legitimidad del reclamo y resolverlo por decreto, priorizando la estabilidad del servicio en una ciudad donde la seguridad es tema estructural. En tiempos donde la calle suele tensar más de lo que ordena, esta vez el conflicto terminó con firma y anuncio oficial. (www.REALPOLITIK.com.ar)