Al referirse a lo ocurrido en el Senado de la Nación Argentina, la dirigente sindical fue categórica: “Adentro del Senado lo que sucedió es que hubo una pérdida tremenda de derechos de la clase trabajadora”. En ese sentido, cuestionó a quienes acompañaron la iniciativa: “Muchos de quienes votaron no se consideran parte de la clase trabajadora. Algunos de ellos incluso no han sido trabajadores nunca”.
Cabezas contrastó la votación parlamentaria con la reacción social en las calles: “Afuera del recinto del Senado lo que hubo es un rechazo popular, una enorme movilización y además una movilización en términos pacíficos”, y remarcó: “Lo que se vio sí es rechazo de la gente, un rechazo popular”.
Asimismo, destacó el carácter federal de las protestas y el señalamiento directo a los mandatarios provinciales: “Todas las provincias tuvieron enormes movilizaciones a las casas de las gobernaciones”, explicó, y agregó: “Esto es para reclamarle a los gobernadores la barbaridad que hicieron levantando el teléfono y diciéndole a sus senadores que votaran a favor de una reforma que compromete la vida de la clase trabajadora en cada rinconcito del país”.
Desde Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la secretaria adjunta marcó una fuerte diferencia con otros sectores del sindicalismo: “No todo el movimiento sindical es lo mismo”, afirmó, y dejó clara la postura del gremio estatal: “Desde diciembre de 2023 estamos diciendo que con un gobierno que atenta contra el Estado, contra la democracia y contra la clase trabajadora, no hay ningún diálogo posible”.
En ese marco, sostuvo: “Para nosotros todos los días son días de lucha”, y explicó que esa lucha hoy apunta a un cambio de modelo: “Son días de lucha para ir a un modelo de gobierno diferente al que tenemos”. Al descartar cualquier lectura desestabilizadora, enfatizó: “Este gobierno se está hundiendo solo”.
Cabezas también cuestionó los argumentos oficiales sobre la recuperación económica: “Desde la ley de Bases hasta acá se perdieron 50 mil puestos de empleo en el sector privado, ni hablar del sector público”, sostuvo, citando datos del INDEC.
En relación al debate sobre el financiamiento sindical, aclaró: “No es un aporte solidario, es una cuota de uso de convenio”, y rechazó las versiones que buscan desacreditar a las organizaciones gremiales: “Eso de que los sindicatos se mueren porque tienen una caja gigante es una gran mentira”. En ese sentido, reivindicó la afiliación como una decisión política: “Cada afiliado está eligiendo ser parte del sindicato”.
Consultada sobre la necesidad de autocrítica, la dirigente amplió el foco: “Tiene que haber autocrítica no solo de los sindicatos, tiene que haber autocrítica del campo popular”, y también del sistema político: “Los internos ya no garpan en la Argentina. La gente está podrida”.
En ese sentido, destacó los mecanismos de renovación interna impulsados por ATE: “No pueden tener más de dos mandatos los secretarios generales y tiene que haber paridad y alternancia”, y planteó que ese debate debe extenderse a los partidos políticos: “No pueden ser los intereses minoritarios los que predominan sobre las decisiones políticas”.
Sobre la discusión de fondo en torno al mundo del trabajo, Cabezas fue clara: “Es necesaria una reforma, sí, por supuesto. El mundo del trabajo ha cambiado”, pero estableció un límite contundente: “La reforma tiene que ampliar capacidades de derecho para la población”. Y subrayó: “Nada de lo que yo te diga se acerca a esta reforma laboral que están presentando hoy en el Congreso”.
Desde una mirada feminista, agregó: “Si me preguntás a mí, te diría que reconozca el trabajo de cuidado como una corresponsabilidad del estado”, y reflexionó: “Una cosa es trabajar para vivir y otra es vivir para trabajar”. En ese marco, afirmó: “El ser humano tiene que ser la felicidad”.
Al analizar las declaraciones del ministro Federico Sturzenegger, fue tajante: “Es mentira lo que dice Sturzenegger”, y expresó su indignación: “Que se regocijen de la pérdida de derechos da bronca, porque no tienen la más mínima idea de lo que es trabajar”.
Respecto a lo que viene en Diputados, advirtió: “El ataque tiene que ser a la reforma en todos los flancos”, y anticipó un escenario complejo: “No auguro grandes cambios, pero sí apelo a la conciencia”. Además, insistió en una estrategia de alcance nacional: “Hay que ir a golpearle la puerta a cada uno de los gobernadores de las provincias”.
Finalmente, Cabezas cerró con una advertencia sobre el rumbo del país: “Este modelo nos lleva directo al barranco”, y concluyó: “Esto no va a traer ningún veranito a ninguna playa. Lo único que va a traer es un mar de pobreza y de indigencia en la Argentina”. (www.REALPOLITIK.com.ar)